Si alguien se puede considerar afortunado en la industria discográfica, ese debe ser David Rideau. Obviamente esta fortuna viene del talento y del esfuerzo que ha invertido en el desarrollo de su carrera, que lo ha llevado a obras maestras con Sting, Earth Wind & Fire, George Benson, Juan Gabriel y muchos otros reconocidos artistas a nivel mundial. Durante su presencia en sound:check Xpo, se presentó una oportunidad inigualable para conversar con él, y esto fue lo que nos dijo…

Parece que hay un ejército de jóvenes ingenieros emergiendo estos días; ¿qué opinión tienes al respecto?
“Creo que eso es fantástico porque realmente necesitamos gente profesional en el ámbito del audio en este momento. El día de hoy hay un montón de gente que quiere obtener grabaciones que suenen excelente sin tener que invertir nada de dinero…esto es imposible. Nos tenemos que dar cuenta que si los resultados que se esperan deben ser de calidad, se tiene que contratar a un profesional. En realidad ahora ya no se tiene que gastar una cantidad estratosférica de dinero para obtener algo decente, sólo se tiene que elegir bien”.

 
 
¿Hay suficiente industria para ellos?
“Uno de mis ejemplos favoritos es el de la industria del cine. Tan pronto como comenzaron a perder dinero, comenzaron a invertir más en tecnología y surgió la alta resolución, el sonido surround, la imagen 3D y demás. Y obviamente continuaron ganando dinero. En la música las cosas no van a ser fáciles, eso lo sabemos todos, pero si se encuentra una buena música, una buena canción, y luego si se trabaja cuidadosamente y la gente la escucha, será comprada.

¿Cuál fue tu primera gran oportunidad?

“Diría que fue cuando me mudé a Los Angeles. Mi objetivo era convertirme en ingeniero y tenía un par de amigos que trabajaban a nivel técnico en audio. Un día uno de ellos me avisó de un trabajo que se trataba de estar en el grupo de construcción de una compañía que diseñaba estudios. Esta vez estaban haciendo uno para ellos mismos y la opción me interesaba. Mi padre fue un electricista contratista, por lo que sabía como usar un martillo y la herramienta. Posteriormente les comenté que era un ingeniero de audio y que me gustaría tener un trabajo con ellos, y como ya me conocían me dieron la oportunidad. Corrí con suerte por dos cosas: primero porque comencé a trabajar en un buen estudio y segundo porque los primeros dos años los invertí asistiendo en sesiones con grandes artistas”.
¿Entonces habías estudiado audio previamente?
“¡Sí, claro! En ese entonces no había escuelas de audio, pero yo leía todo lo que podía en relación a ello, ya había grabado a todos mis amigos, ya me había grabado a mí mismo en una Tascam de cuatro canales. En general me mantenía bastante informado”.

¿Que has aprendido a lo largo de los años en lo que se refiere a la relación con los artistas y cómo afecta esto en el resultado final de una grabación?

“Algo que aprendí desde hace mucho tiempo fue que se debe llegar muy temprano. Todo debe estar listo y funcionando perfectamente cuando el artista llega a la sesión. Esto crea una atmósfera mucho más confortable para todos los involucrados y por lo tanto el resultado es mucho más positivo”.

¿Apoyas el uso de stems en el proceso de mezcla ¿cómo funciona?
“Los stems en una mezcla, que normalmente se usan en la producción cinematográfica y televisiva, ya se están haciendo populares entre los ingenieros de mezcla musical. Se trata de componentes individuales divididos en múltiples canales para facilitar el acceso y control sobre elementos vitales del audio. Esto permite a los productores e ingenieros hacer cambios de último minuto. Para dar un ejemplo, puedo decir que podría grabar todas las guitarras a través del bus estéreo a un track estéreo una vez que se haya finalizado la mezcla master. De esta manera retengo toda la dinámica de los buses estéreo, la ecualización y el procesamiento, para luego mantener el nuevo canal estéreo consistente sónicamente con toda la mezcla en general. Y así uno puede hacer lo mismo con stems estéreo para la batería, el bajo, la percusión, voces principales y secundarias. Prácticamente cualquier cosa sobre la cual uno quiera tener control hasta la mezcla final. Sólo hay que tener cuidado con mantener un buen headroom; pero de hecho yo he visto a ingenieros creando stems estéreo de cien o más canales”.

¿Qué tipo de monitores usas para la mezcla? ¿Tratas de usar el mismo tipo de altavoces cuando estás fuera de casa?
“Respondo a la segunda pregunta: puedo decir que trato de que así sea. La marca de altavoces que uso son Westlake, que han estado haciendo equipos y estudios por años. Tengo dos tipos de gabinetes de esta marca, el primero es el LC 8.1, que uso para mezclar surround, y también tengo las LC 5.75 —que realmente suenan bien y tienen gran resolución, aunque son un poco caras y no son autoamplificadas—. Pero uso estos monitores en etapas críticas de las últimas facetas de la mezcla. Algo que me encanta de  LC 8.1 es que son extremadamente precisos en los detalles, como cuando deben escucharse las colas de los reverbs y cosas similares”.

¿Mezclas con audífonos?
“Uso mucho los audífonos y motivo a la gente a que haga lo mismo, porque se pueden escuchar muchos más detalles”.

¿Qué tanto usas la consola en estos días?
“Cuando estoy grabando siempre prefiero usar una consola; incluso cuando se trata de mezclar, aunque  no me es siempre indispensable. Normalmente mezclo surround en la computadora y tal vez una de cincuenta canciones, donde se necesita una mezcla del tipo funky, no muy limpia. Una cosa que amo acerca de mezclar en la computadora es la precisión con la que se pueden manejar los faders digitales. Es posible subir o bajar punto por punto los niveles de una mezcla o los de reverb, opuesto a lo que se puede hacer con un fader real, que no es siempre tan exacto. Además la capacidad que le da a uno de dedicar varios faders a un solo instrumento me parece fantástico. El día de hoy, solamente para mezclar la voz principal, podría estar utilizando hasta veinte faders, automatizando ecualización, reverbs, efectos, compresión y otras cosas”.

 
 
Alguna vez leí que dijiste que uno de los mejores recursos para grabar eran los medidores VU…
“¡Definitivamente! Tengo una infinidad de grabaciones que he tenido que arreglar para por lo menos disimular canales o instrumentos distorsionados. Existe toda una nueva generación de músicos e ingenieros que nunca han trabajado con equipo analógico y desconocen por completo la importancia de contar con un medidor VU. Con demasiada frecuencia tomo medio día en arreglar grandiosas canciones que pudieron haber sido perfectamente grabadas simplemente con haber agregado un medidor VU. Así que a todos los ingenieros, les recomiendo que se consigan uno que puedan insertar en cualquier parte de su señal de audio”.