La música de San Pascualito Rey ha sido calificada como dark guapachoso, una etiqueta cercana al blanco durante algún tiempo y cuya posición hoy podría debatirse pues Valiente, el más reciente álbum del quinteto mexicano, es una obra que, si bien no reniega del espíritu tropical y oscuro que siempre ha caracterizado a Pascual Reyes y los suyos, muestra a un grupo más agresivo. Es el propio cantante, acompañado de Luca Ortega (L), Alex Otaola (AO), Juan Morales (J) y Alex Nexus (AN) quien describe el nuevo perfil del combo: “nos hemos arriesgado a movernos. A pesar de que seguimos defendiendo nuestro lazo con la música tradicional mexicana, digamos que nuestra oscuridad continúa, pero ahora también contamos con rasgos luminosos”.

El grupo estrena guitarrista y baterista, ¿qué tanto han cambiado las dinámicas musicales tras los cambios?
L. “¿Yo qué puedo decir? Desde que llegué a tocar la batería con el grupo me mudé de Ciudad Juárez para estar cerca de San Pascualito Rey. Mis planes ya giran totalmente entorno a la banda”.

 
  J. “Cuando Luca entró todo se modificó, al menos en mi labor, porque como bajista me explayé de otra manera, gracias a que él es un gran músico. Además, estéticamente hemos ampliado nuestro sonido. Hablando del disco nuevo, la canción Línea del fin tiene una base muy simple, pero posee un punch con el cual antes no contábamos”.

AO. “Yo viví los discos previos del grupo desde afuera, como fan; hoy, como el nuevo guitarrista, no he llegado a imponer mi dirección, sino que simplemente he seguido las pistas que la música me ofrece para llegar al punto en el cual hoy nos encontramos. Es decir, mis efectos, mi guitarra y mi amplificador no determinan lo que tengo qué hacer, sino mis oídos. Antes de entrar al grupo escuchaba con atención lo que Adolfo (guitarrista original) hacía. De hecho es un buen amigo mío. Las primeras fechas que hice fueron para sustituirlo emergentemente y él mismo me indicó ciertos sonidos. Cuando comenzamos la grabación del nuevo disco, algunos demos ya tenían guías de guitarra hechas por él, entonces, en cuanto a mi instrumento, digamos que hay una continuidad aunque, claro, también le echo de mi cosecha”.

Nexus, por primera vez colaboras con Reyes y Otaola para crear un tema
AN. “Sí, en la canción Que pensar en ti. Originalmente su sonido era muy azotado, pero conforme pasó por las manos de los demás tomó un aire campirano que le otorga ligereza al grupo, onda ‘no hay que tomarse las cosas tan en serio’.
 
Por otro lado, Alex, tú también estrenas mancuerna con Pascual, en Todo se cae
AO. “A mí me gusta la melancolía de San Pascualito Rey, pero en sus discos previos siempre guardaron espacio para algún tema más rocker, así que llegado el momento busqué entre mis canciones y encontré la que mencionas, la que podría cumplir con esa función. Luego se la mostré a Pascual, le gustó y la montamos”.
¿Qué tan difícil ha sido acoplarse a sus composiciones? 
AO. “En las canciones de Pascual; la armonía y la melodía regularmente tienen muy clara su personalidad, pero a veces lo que cuesta un poco más de trabajo es encontrarles el vestido apropiado. El resto del grupo me ha platicado de canciones muy pesadas que originalmente fueron cumbias, algo que de entrada suena difícil de creer, pero sucede, porque aunque ciertos temas posean una personalidad definida terminan cediendo ante las posibilidades de sus ejecutantes. La música es quien manda, finalmente ella dicta la dirección”.

Respecto a la dirección sonora, ¿cómo transcurrió el trabajo de Toy Selectah y Maurizio Terracina, productores de Valiente?
J. “Con ellos hubo una retroalimentación que terminó influenciándonos a todos, pues sus observaciones permanecen aún dentro del grupo; cuando tocamos en directo yo suelo recordar ciertos detalles de la grabación que me ayudan a tocar mejor”.

 
  L. “Maurizio me preguntaba por correo electrónico cómo quería que sonara el disco, y yo se lo platicaba. Finalmente las canciones efectivamente suenan muy similar a como yo las tenía en mi cabeza. No miento, al comienzo hubo un poco de tensión e incluso tuve agarrones con Maurizio y Toy. Hubo uno en especial que me puso tan de malas que terminé pegándole durísimo a la batería, pero si no me hubiera molestado así, Línea del fin no hubiera quedado tan bien”.

AO. “Toy se clavaba en cuestiones como ‘en esta parte deberíamos subir más la voz, o sea, el sentimiento debe ser más fuerte’, aunque nos dijo que llevaba tiempo sin involucrarse en un disco de rock y por eso invitó a Maurizio, quien tiene más experiencia. Buscaba tarolas, guitarras, efectos, toda esa talacha, mientras que Toy iba por lo global, discutíamos en términos de estructura, proponía cortes, modificaciones en los coros. Ambas son labores del productor y ellos dos se dividieron el trabajo”.