Una de las cosas que más añoro y por la que me dediqué a hacer sonido en vivo es el constante movimiento, conocer gente y viajar por el mundo; tener un llamado y una rutina en tour donde viajas muchísimo y pasas por tantos aeropuertos, subes y bajas de aviones constantemente, tienes cambios de horario todo el tiempo…sí, esas son algunas cosas que me gustan, pero para algunas otras profesiones, hablar de cambios de horarios, vuelos y el mundo, tiene un significado mucho más literal.

–de fondo escuchamos “Rocket Man”,  de Elton John, canción preferida por algunos astronautas en sus viajes–

Aplicaciones diferentes

Cuando hablamos de prepararnos para “el show”, nos llena de emoción y adrenalina sentir la energía de tantas personas reunidas esperando ver un espectáculo, pero esta misma adrenalina, la sienten otras personas de una forma diferente. Imaginemos por un momento el escenario del ingeniero que maneja el sonido y la comunicación clave entre en el espacio y la Tierra, que su “show” es ver una densa nube de vapor junto con una gran explosión y descarga de muchos decibeles que emite la nave mientras despega hacia el espacio exterior. Realmente no tengo palabras para imaginar esa sensación y es por eso que quiero compartir esta vez el contacto que tuve con Alexandria Perryman, ingeniera de sonido de la NASA, para conocer un poco de una labor muy importante y que involucra tecnología sonora de una manera especial. Viajemos juntos para entender un poco el sonido y transmisión al espacio exterior.

Cuenta regresiva

Hace poco, televisaron el primer lanzamiento privado hacia el espacio que salió desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, lugar donde se encuentra la Plataforma de Lanzamiento 39, de la que han despegado varias naves, entre ellas, el Apollo 11 (que llevó al humano a la luna). Hasta el día de hoy ha sido uno de los principales puntos de conexión hacia el espacio.

– “Here Comes the Sun”, The Beatles, canción preferida por astronautas–

La comunicación entre la tripulación de la estación espacial y el equipo de apoyo en la Tierra son fundamentales para el éxito de la misión. La transmisión de un mensaje verbal en el espacio es crucial para la mayoría de las actividades de los astronautas, desde hacer caminatas espaciales, realizar experimentos, entablar conversaciones familiares y algo espectacular, poder transmitir información a todos los seres humanos en la tierra.

¿Cómo se logra esto?

Toda esta red de transmisión viaja hasta las personas que orbitan a más de cuatrocientos kilómetros sobre la Tierra, gracias a una red de satélites de comunicación y antenas terrestres que  forma parte de la Red Espacial de la NASA.

–La tripulación del Gemini 6 comenzó la tradición de escuchar música en sus misiones en 1965, despertando con la canción “Hello Dolly”, de Jack Jones–

Un gran número de satélites de seguimiento y retransmisión de datos (Tracking and Data Relay Satellites – TDRS) forma la red de la base espacial. Estos grandes aparatos son y funcionan como torres de telefonía celular en el espacio y se encuentran ubicados en una órbita geosíncrona (órbita geocéntrica que tiene el mismo periodo orbital que el periodo de rotación intrínseca local de la Tierra), a más de 35 millones de kilómetros sobre la Tierra, lo que permite que la estación espacial se contacte a uno de los satélites desde cualquier lugar de su órbita. A medida que los satélites de comunicaciones viajan alrededor de la Tierra, estos permanecen por encima del mismo punto relativo en el suelo a medida que el planeta gira.

Los satélites de seguimiento y retransmisión de datos manejan información de voz y video ¡en tiempo real! Esto es: si un astronauta que está en la estación espacial quisiera transmitir datos al Control de Misión en el Centro Espacial Johnson de la NASA, lo primero es usar la computadora que está a bordo de la estación para convertir los datos a una señal de radiofrecuencia; una antena en la estación transmite señal a la TDRS y luego ahí mismo dirige la señal al centro de pruebas de White Sands, donde se realizan pruebas y análisis de datos. A continuación, los teléfonos fijos envían la señal a Houston y los sistemas informáticos en tierra convierten la señal de radio en datos legibles. Si el control de la misión desea enviar datos de vuelta, el proceso se repite en dirección opuesta, transmitiendo desde el centro de pruebas a TDRS y de ahí a la estación espacial. Lo increíble de esto es que el tiempo que se tarda en procesar este trayecto y conversión de datos es de muy pocos milisegundos, por lo que no se percibe un retraso notable en la transmisión.

Toda esta comunicación es vital para el conocimiento y descubrimiento de muchos temas, como el comportamiento de la órbita terrestre para que los astronautas realicen experimentos, proporcionando información valiosa en los campos de la física, biología, astronomía y meteorología, entre muchos otros. La Red Espacial entrega estos tan especiales y únicos datos científicos a la Tierra.

–Los astronautas estabilizan la nave para llegar a la estación espacial internacional, observan a Tremor (el juguete en forma de dinosaurio en la misión de SpaceX) que sirvió como indicador de gravedad cero–

Platicando con Alexandria, ella comenta que antes de que existiera la Red Espacial, los astronautas y las naves espaciales de la NASA sólo podían comunicarse con el equipo de apoyo en la Tierra cuando estaban a la vista de una antena en el suelo, lo que solamente permitía comunicaciones de un poco menos de quince minutos cada hora y media aproximadamente (muy lento y complicado), pero actualmente, la Red Espacial brinda cobertura de comunicaciones casi continua todos los días y eso es sumamente importante para el desarrollo y descubrimiento en el espacio.

En 2014 se probó una nueva tecnología de transmisión de datos llamada OPALS, que ha demostrado que las comunicaciones láser pueden acelerar el flujo de información entre la Tierra y el espacio, en comparación con las señales de radio, además de que este sistema ha recopilado una enorme cantidad de datos para avanzar en la ciencia, enviando lásers a través de la atmósfera, aunque los ingenieros de sonido encargados de la comunicación terrestre hacia los astronautas no la utilizan aún.

Como ingeniera de sonido, quería saber cuál es el flujo de señal que utiliza la ingeniera de audio que trabaja en la NASA, y ésta fue la respuesta: “Todo el ruteo de señal y mezclas se realiza desde una consola System 5 Euphonix de AVID y cuando se manda señal o datos desde la Tierra hacia el espacio, estos pasan primero a la consola de audio que a su vez se envían a un codificador digital de señal por medio de radiofrecuencias que mandan esta misma información hacia un decodificador que se encuentra en un satélite en el espacio para que la tripulación pueda estar en comunicación con nuestro planeta”.

–“Éste es un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad”, primeras palabras de Neil Armstrong en la luna–

Como lo mencionamos en un inicio, las radiofrecuencias se utilizan hasta la fecha porque son más sencillas de captar, además de que transmiten mucho más claro el sonido. En caso de que los astronautas realicen viajes más profundos al espacio, entonces se cambia la forma de transmisión, enviando señales directamente a satélites especializados que mandan datos codificados entre ellos. De esta forma existe un poco más de retraso, pero no se pierde calidad del sonido.

Algo que todos presenciamos fue cuando los astronautas Bob Behnken y Doug Hurley, que viajaron en la nave espacial privada Dragon, llegaron a la Estación Espacial recibidos por los astronautas Chris Cassidy, Anatoly Ivanishin and Ivan Vagner; fue entonces que transmitieron en vivo unas palabras, utilizando un micrófono inalámbrico conectado directamente a una cámara que envió la señal a un satélite, realizando el flujo de señal como lo explicamos anteriormente. Alexandria estaba detrás de la consola haciendo broadcast hacia todo el planeta; pudo sentir un poco de retraso (más de lo normal), pero no afectó la sincronía entre el video y el audio, así como la calidad del sonido; es decir: ¡tuvo buen show! Además, entre risas me dijo que se sintió feliz por los cursos básicos que le dio a los astronautas para poder manejar el equipo audiovisual en el espacio.

He podido sentir la emoción de operar una misión espacial a través de las palabras y vivencias de una ingeniera de sonido que enfatiza la importancia de ser el lazo de unión entre el espacio y el planeta, transmitir la pasión, la tecnología y los descubrimientos que marcan el futuro de nuestro desarrollo tecnológico como seres humanos. No me siento tan lejana a esta sensación, aunque literalmente es vivir en otro mundo.

Para aquellas personas que no estén seguras de qué camino tomar o cómo obtener este tipo de oportunidades y trabajos, en tours o en diferentes áreas, les comparto que en el caso de Alexandria, ella aplicó a un trabajo anunciado públicamente a través de redes profesionales, donde no decía que trabajaría para la NASA y se enteró hasta que llegó al lugar. Esto demuestra, entre muchos más ejemplos, que no hay que juzgar, sino buscar y explorar; cuando menos lo piensen llegarán estas oportunidades…mientras prepárense, para que cuando las enfrenten, estén siempre mejor preparados.

Agradezco mucho el tiempo de charla con Alexandria Perryman y a Karrie Keyes por presentarnos.

Por Carolina Anton*

*Ingeniera de sonido, sistemas de audio en sala y monitores con más de quince años de experiencia; ha colaborado con artistas y producciones distinguidos en más de veinte tours a nivel nacional e internacional. Ha mezclado para artistas como Kool & The Gang, Gloria Gaynor, Natalia Lafourcade, Mon Laferte y León Larregui. Actualmente se encuentra realizando mezclas en formatos de sonido inmersivo. Es cofundadora de la empresa 3BH, que desarrolla proyectos de integración tecnológica para estudios de post-producción y música en México y Latinoamérica y a partir del 2016 comenzó a representar a la organización Soundgirls.org en México, apoyando a las mujeres a profesionalizarse en la industria del espectáculo.