Offstage México: por la salud del crew

Alejandra Bejarano es pedagoga, investigadora del bienestar físico y emocional en jóvenes, y compañera de Giorgio Torelli, productor musical con quien ha compartido más de una década acompañándolo en giras. Justo de las experiencias con su compañero de vida, recabó información sobre lo que ocurre en backstage y lo que deben enfrentar quienes se dedican a hacer el espectáculo, para crear una iniciativa en beneficio de su salud emocional.

Salud, para que el show continúe

Desde hace tres años, Alejandra ha documentado y procesado información: “La gente va a un concierto que dura una hora, pero para el personal involucrado —choferes, músicos, técnicos, producción, logística y demás—, son alrededor de 12 horas entre transporte, montaje, pruebas y todo lo que implica un show. Escuchando lo que viven, comenté un día que yo me dedico al tema de la salud mental y emocional de infancias y adolescencias, y justo coincidió que comenzó una gira con Maná y se me acercó Andrés Albornoz para decirme que era un tema importante que no sabía cómo insertar en la industria, pues gente cercana del medio se había suicidado y quería tomar acción al respecto”.

Alejandra Bejarano, Giorgio Torelli y Andrés Albornoz

“Eso coincidió con que yo tenía aproximadamente tres años documentando, con foto y video, todo lo que sucedía detrás de los tours, para crear el proyecto Offstage México, y vimos lo delicado de ciertas cosas que ocurrían; Andrés me regaló el libro “Music Touring Health” y pude confirmar que en lugares como Estados Unidos e Inglaterra, hay material en habla inglesa en torno a todo este tema, pero en español, no sucedía eso. Después hablé con psiquiatras y médicos endocrinólogos, pues quería terminar de analizar qué estaba pasando. La otra parte de la investigación la hice con mi marido, que ha sido como mi laboratorio, y una de las constantes es que, gente que vive con personas que están en la industria musical afirma que funcionan muy bien en temas laborales, que son muy capaces, pero en el mundo emocional y familiar pueden ser caóticos”.

Por una conciencia del autocuidado

Entre las áreas de mejora que Alejandra ha podido vislumbrar, están la comunicación, la empatía entre artistas y staff de producción, y tomar conciencia del autocuidado: “Hay una percepción de que a los artistas no les importa su crew y que la gente es ruda. Sin embargo, a veces los artistas no saben lo que pasa en sus equipos y viceversa. En giras gigantes es muy fácil que uno sienta que es el centro de atención, pero cada uno está en su viaje”.

“No tenemos una cultura de autocuidado, y combinado con la factura que pasa el correr de la vida, se dan por sentadas prácticas dañinas sobre los malos hábitos de sueño o alimentación. Siento que es un buen momento para hablar del tema, que puede ser interesante que una persona externa pueda escuchar lo que le pasa al artista o al manager y ser un poco más neutra, porque eso también es de cuidado en la industria y hace difícil hablar abiertamente de estos temas”.

Para la pedagoga, poder visibilizar el tema es el primer objetivo: “He recibido apoyo de gente interesada como Paco Pazbotello, director de producción de Zignia Live. Empezamos un canal de YouTube para visibilizar lo que pasa en la industria, que al mirar a un colega te sientas identificado y puedas tomar conciencia de lo que sucede; que tu opción no es únicamente hacer que el show siga y sostener una industria en medio de crisis brutales que la gente con la que trabajas ignora que estás viviendo”.

“La vida en gira es muy difícil. Hay muchas cosas que viven y que ni siquiera se dan cuenta. Con Giorgio, un día encontramos un psiquiatra que le dijo: ‘tu cerebro está en un modo supervivencia y por eso haces determinadas cosas, y de ahí no sales. Le mandó diferentes suplementos alimenticios y la diferencia fue enorme. O los casos en pareja donde hay separación, pero no siempre es porque lo quieran, sino que no saben gestionar lo que viven. Entonces, imaginemos si hubiera alguien que les dijera a todos en esta industria que hay cosas que viven que no son la normalidad y que pudieran no tener arreglo, pero sí hay formas de sobrellevarlo mejor. En ese sentido, los testimonios de colegas ayudarían también a quitar tabúes”.

La misión de este proyecto requiere de la colaboración de todos los agentes que participan en esta comunidad. Priorizar el bienestar físico y emocional es una de las tareas pendientes que evidenció el periodo de pandemia por COVID y, hoy, es fundamental retomar.

Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redacción: Marisol Pacheco