De formatos inmersivos y restauración

Con el objetivo de rescatar las valiosas conversaciones sostenidas durante la más reciente sound:check Xpo y la Pan-American Audio Educators Conference con profesionales de la industria en sus más diversas vertientes, estaremos publicando distintas entrevistas en nuestros números siguientes, seguros de que será material extraordinario para quienes estuvieron y quieren recordar lo que allí sucedió o para quienes deseen conocerlos por primera vez. Ubíquense en su mejor lugar y dispónganse a encontrarse con talentos como Kelly Pribble y Carlos Rodgarman, quienes inauguran esta sección.

Carlos Rodgarman: el desafío de remezclar a Michael Jackson en Dolby Atmos

La irrupción del sonido inmersivo en la industria musical ha transformado la forma de crear y experimentar el audio. Para el ingeniero español Carlos Rodgarman, este viaje comenzó en un momento crucial, justo antes de la pandemia de 2020. “Tuve la suerte de terminar toda la instalación Dolby Atmos de mi estudio antes de la pandemia y trabajar desde aquel entonces”, recuerda. En su estudio de Los Ángeles, al principio no sabía si esta configuración funcionaría, pero fue la decisión acertada. El tiempo le daría la razón, consolidando su carrera y llevándolo a ser el responsable de la mezcla inmersiva de un catálogo musical muy importante: el de Michael Jackson.

Los primeros pasos en Dolby Atmos para Carlos fueron con proyectos independientes, pero el punto de inflexión llegó con el proyecto de Michael Bublé, “Essential Dublé”, al que siguió el lanzamiento de grandes éxitos. “Las discográficas cada vez están más interesadas y ya casi se está dando por hecho que tiene que haber una versión en este formato”, explica, aunque admite que los presupuestos a veces no integran este tipo de mezcla, además de estéreo.

Para afrontar este desafío, Carlos necesitaba una configuración que le ofreciera la máxima precisión y confianza, y la decisión sobre su sistema de monitoreo fue clave. La expansión al formato inmersivo le planteaba dudas técnicas. “Necesitaba otro software para calibrarlo y monitores de control inmersivo”. Tras evaluar las opciones, su búsqueda lo llevó a Genelec. “Ha sido una marca que siempre está ahí”, comenta. No solo le atraía el sonido, sino que descubrió la tecnología de calibración digital de Genelec, como el sistema GML (Genelec Loudspeaker Manager), que simplifica el proceso de ajuste acústico. “Se autocalibra todo en dos minutos, porque yo no soy ingeniero acústico, yo soy usuario”, explica. Además, el hecho de tener una consola analógica, que genera reflexiones, o que su sala no sea perfectamente simétrica, eran problemas que el sistema podía compensar. “Son muchas cosas a compensar que, si no tuviera el sistema Genelec, sería un poquito complejo”, menciona. Su setup actual en el estudio es un sistema 7.1.4, compuesto por monitores de la serie The Ones para LCR y laterales, y modelos 8341 para los canales superiores.

La confianza de Carlos en el sistema fue tal que, tras su primera mezcla en Atmos, la envió a la oficina de Genelec en Estados Unidos. “La respuesta fue sorprendente. Me preguntaron si esa era mi primera mezcla en Atmos y se ofrecieron a usarla como demo. Genelec tiene un factor humano extraordinario y son como una familia”. Esta visión la extiende también a Dolby: “La gente con la que hablo de Dolby me parece que les interesa el arte y la comunidad”.

Recientemente, Carlos Rodgarman se enfrentó a su proyecto más ambicioso: la remezcla en Dolby Atmos del catálogo de Michael Jackson para la película del mismo nombre, que realizó con Humberto Gatica. “Para mí fue un orgullo. Somos dos hispanos de la mano remezclando todo el catálogo de la figura más importante de la historia del pop”, menciona. El proceso no ha estado exento de desafíos. Al trabajar con cintas analógicas de finales de los 70, se encontraron con problemas de sincronización. “En 1979 todo estaba grabado, mezclado y masterizado en análogo. Descubrimos que las cintas habían sido aceleradas en la masterización. “Los stems que salen de la cinta de grabación están más bajos de afinación que lo que salió a la calle y tuvimos que encontrar el porcentaje que debíamos subir hasta que se afinara”.

En cuanto a su flujo de trabajo con plug ins, Carlos es selectivo. “Hay veces que quiero sonidos de reverbs particulares, y si no existe una versión inmersiva utilizo varias instancias de esos efectos y las ubica en diferentes zonas. Cuando opto por un plug in inmersivo, valoro el control para poder jugar con los niveles de las zonas, o con la ecualización de cada una”. Menciona como excepción plug ins como Blackhole de Eventide: “Suenan espectaculares en inmersivo”.

La conversación, realizada en el marco de sound:check Xpo 2026, revela también el lado humano de la profesión. En un giro inesperado, la fecha de entrega de la última mezcla del catálogo de Michael Jackson, el disco “Invincible”, coincidió con su viaje a México, pero con la ayuda de Miguel Domínguez y las facilidades del estudio Dolby Atmos en los Estudios Churubusco, Carlos pudo avanzar en las mezclas, demostrando que la pasión por el trabajo y la colaboración son tan importantes como la tecnología más avanzada.