Miami. El Estado del Sol. Creados para  alcanzar cualquier empresa artística, las instalaciones de Noisematch Studios incluyen un estudio de grabación de clase mundial y un foro para expresiones en vivo o bien, galería de arte.

Ubicado en el distrito cultural de Wynwood, Noiselab y Noiseroom (las partes primordiales de Noisematch   reunieron el equipo técnico y talento humano suficiente como para haberse convertido al poco tiempo en un espacio exitoso.

Clima despejado. Además de que Noisematch cuenta con los más sofisticados recursos materiales, presenta algunos de los mejores cuartos acústicos en la industria del espectáculo. Los espacios son propiedad y fueron concebidos por Alex Campos, músico que aunque muy joven, goza de una amplia carrera musical. Conoció el trabajo de Horacio Malvicino, fundador de Malvicino Design Group y uno de los más importantes diseñadores acústicos en la actualidad, discípulo de Phil Ramone en AR Studios y artífice de estudios para Paul McCartney, Alicia Keys, así como acondicionador de espacios acústicos en eventos como Juegos Olímpicos y juntos aterrizaron la idea que hoy es toda una realidad.

 
 

“Desde muy pequeño siempre estuve muy inclinado a la música y el arte en general. Comencé estudiando solfeo y guitarra clásica, moviéndome poco a poco hacia la batería y el piano, los cuales estudié profesionalmente en la universidad mucho después. Estudié Studio Music & Jazz Performance en la Universidad de Miami y en cuanto al audio, siempre estuve de una manera u otra involucrado con él; empezó con el deseo de grabar ideas de canciones que componía y se fue tornando en algo fascinante para mí”, comienza Alex.

“La idea de instalar un estudio fue realmente de mi padre, quien me propuso la idea, ya que vio una buena oportunidad de negocios muy ligada a lo que yo venía haciendo y mis ganas de emprender un proyecto como éste. Había grabado en estudios antes y tenía experiencia profesional en mezclas y grabación pero de verdad nunca había tenido la idea de construir un estudio más grande que un cuartito extra que tenía en mi casa. Entre varias tertulias con mi papá a través del proceso de diseño, recuerdo bien que me dijo: ‘Si lo hacemos, vamos a hacerlo bien. Hagamos de esto un negocio”.

Por supuesto hubo necesidades primordiales que Noisematch debía cubrir. Alex continúa: “Básicamente quería construir un estudio comercial que cubriese las necesidades de todas las aristas (tanto de audio como video) del mundo del entretenimiento en un espacio fashion turn-key (llave-en-mano), pero que fuese un elemento boutique y muy personal, en el cual los clientes no se sientan como uno más, sino en familia y como en su casa”.

“Para nosotros el trabajo a largo plazo y las relaciones personales son regla en nuestras operaciones y en cuanto al diseño de las instalaciones, como yo personalmente venía de un entorno jazzístico quise tener un espacio lo suficientemente grande como para poder acomodar cómodamente una big band de jazz completa para hacer grabación en vivo de la orquesta y tener además espacio para expandir. Por eso construí el Noiseroom, que es mi sala de usos múltiples. En cuanto a equipos, se buscó lo mejor del mundo análogo y digital, tratando de cubrir todos los gustos posibles y más allá”.

Orgulloso de su creación, Alex explica más: “Somos el primer estudio en el Estado de Florida con un sistema de Ocean Way Monitoring rigiendo el diseño del estudio. Estamos felices de ser parte del legado de Ocean Way y a su increíble sistema HR-2 debemos mucho de nuestros resultados. También tenemos ATC SCM25A y las inigualables Yamaha NS-10. En cuanto a la consola, siempre fui un gran fanático de Solid State Logic y su flujo de trabajo. Escogimos el modelo Duality para que fuera la pieza central y clave de nuestro sonido. En cuanto a equipos analógicos, tenemos Shadow Hills Mastering Comp, API 512, Manley Massive Passive, Empirical Lab Distressor, BAE 1073 y nuestra pequeña amiga, La Bestia Roja.

El negocio hoy
Para dirigir un estudio de grabación en la actualidad se debe tener una gran apertura musical, de la cual Alex Campos está consciente: “Me fascinan todos los estilos de música y amo el proceso de capturarlos, no hay preferencia alguna”. Esto fue importante para el momento en el que conoció a Horacio Malvicino y comenzaron a aterrizar los planes del estudio: “Llegue a él a través de un proceso de búsqueda y depuración de diseñadores de espacios acústicos y estudios de grabación. Tuve la suerte de conocer a una de las personas más fascinantes, especiales y profesionales de esta industria. Creamos un esquema inicial con una visión mas pequeña que poco a poco se fue expandiendo y moldeándose a lo que son hoy los estudios”.

“Tengo la dicha de decir que no hubo ningún momento de estrés o complicación en todo el proyecto (que es difícil, sobre todo con algo así de complejo). La única situación imprevista que tuvimos fue que uno de los vidrios que daba del live room hacia el control en el estudio, se rompió al traerlo de Colombia, pero se le encontró una solución rápidamente”, cuenta Alex.

Noisematch, con el Noiselab y Noiseroom, es sin duda el estudio que su dueño siempre soñó, con sus consolas Solid State Logic Duality y Yamaha M7CL32, un line array para la sala de ensayo, sistema de monitoreo personal controlado por iPads, luces móviles, capacidad de producción audiovisual y conectividad vía video con todas las salas del edificio. “Pero hay un equipo especial para mí, es como mi nene: La Bestia Roja, un compresor estéreo que yo mismo diseñé en conjunto con Dustin Crieder, de Regular John Recording. Tomó tres meses para construirse y el resultado es uno de los mejores compresores que he oído en mi vida. Todo el mundo tiene que ver con ella y es tema de conversación en todas las sesiones que pasan por Noisematch”, comenta el dueño del estudio.

 
  Con buena estrella. En cuanto se abrieron las puertas de Noisematch Studios llegó su padrino, como lo llama Alex: “Alejandro Sanz fue a grabar baterías y bajos para su nuevo disco con Aaron Sterling (John Mayer) y Guillermo Vadalá (Fito Páez), junto al maestro Javier Garza y el productor del disco, Julio Reyes Copello. También tuvimos la dicha de grabar a una muy talentosa artista española que se llama Merche, en un dúo con nuestro querido Luis Fonsi. También se llevaron a cabo varios proyectos de Belinda y Mariana Vega de Venezuela”.

Por último, Alex hace la reflexión de la puesta en marcha de un estudio de grabación en tiempos que parecen no tan propicios: “Creo que si hay determinación,un nivel extremo de profesionalismo, amor incondicional al trabajo y mentalidad abierta y fresca, siempre hay oportunidades excelentes. Hay muchas avenidas nuevas y diferentes fuentes de ingresos que están fuera del esquema convencional; sólo hay que ver fuera de la caja. Cómo dice mi papá: ‘En tiempos de crisis, lloras o vendes pañuelos’. Creo que los pañuelos han funcionado”.

Una nueva máquina de sonido
La otra parte de la creación. Horacio Malvicino conversa sobre el resultado final en Noisematch Studios: “Estoy súper contento, creo que de los últimos proyectos que he hecho, es de los que más he disfrutado. Alex Campos estudió música en la Universidad de Miami y es un baterista de jazz de primer nivel”, reconoce Malvicino; “es bajista, guitarrista y está estudiando piano. Es un multi instrumentista que sabe lo que quiere”.


Alex conoció uno de los estudios en Fort Lauderdale con diseño de Horacio y una flamante consola Duality de Solid State Logic. “Habló con el dueño y me llamó a Nueva York para contarme lo que quería realmente: un estudio, una sala de ensayo y un área de post producción”.

“Fui hasta el lugar para ver el edificio, localizado en una zona que se llama Wynwood; una especie de Soho en Miami, donde están todas las galerías de arte”, relata Horacio; “ahí charlamos sobre un sitio donde pudiéramos diseñar algo ergonómico; me recordó lo que hacíamos en los años ochenta”.

Se sentaron a hablar. “Al tener un background de jazz, Alex quería poder grabar un big band: concretamente el de la Universidad de Miami, de donde salieron Pat Metheny y Gary Burton. La idea fue diseñar un cuarto de control y una sala para poder grabar por lo menos a 16 músicos y el enfoque fue trabajar con áres grandes, hacer un estudio amplio con dos acústicas distintas”, relata el experto”.

Próxima parada: Nueva York. “Alex fue con su padre y nos sentamos a hablar de equipo”, retoma Horacio; “de sus ideas y de las mías acerca de consolas. Le sugerí una Duality, que era lo mejor para lo que él quería hacer; que era algo superior”. Terminando de almorzar, los tres caminaron unas calles, se dirigieron a la oficina de Solid State Logic y compraron una consola Duality SE 24. “Es un cliente extremadamente ágil en el proceso. Lo que se ve en los estudios es producto de decisiones muy planificadas”.

Monitoreo de punta
“Como siguiente bloque estaba el monitoreo. En los últimos cinco proyectos que he tenido hemos utilizamos  del ingeniero Allen Sides, las Ocean Way HR 2”, se congratula Horacio Malvicino; “son similares a las que altavoces tiene en sus estudios de Los Angeles, uno de los más representativos en este negocio, de los pocos que quedan”.

Alex viajó a Los Angeles a escuchar las bocinas HR2. “Allen es una persona maravillosa, se pasó tres horas escuchando música con él, empezó a sacar CDs de Bobby McFerrin, Miles Davis. Escucharon de todo y Alex salió de ahí, me llamó y dijo: ‘sí existe el cielo”, señala Horacio.

El sistema de monitoreo HR2 de Ocean Way Audio fue diseñado como un punto de referencia HD para juzgar y decidir sobre los intrincados balances musicales en la mezcla final. Lo que distingue a las HR2 de otras marcas es su capacidad de proveea virtualmente de rangos dinámicos ilimitados, mientras mantienen una absoluta uniformidad en respuesta de frecuencia entre ambos canales. Ofrecen un extenso y detallado low end en los 18 Hz y su dispersión de 120 grados permite una amplia ventana de escucha.

La mejor manera de probar un invento. “Es con la persona que lo diseñó; aparte, Allen es un ingeniero realmente icónico que ha grabado desde Michael Jackson, hasta Frank Sinatra”, acredita Horacio, “esa fue la segunda decisión importante”.

 
Lo demás Horacio lo ordenó directamente a la división profesional de Guitar Center, GC Pro. “Se tomó la decisión de equipos y Alex, con su inquietud, todavía quería algunas piezas de equipamiento diferentes”, prosigue Horacio Malvicino, “yo trabajo mucho con ellos y la ventaja es que a mis clientes los tratan con cuidado”.

Investigación. “El estudio cuenta con equipo API, Manley y Shadow Hills. Muchísimo procesamiento de Pro Tools”, explica el diseñador acústico, “que a Alex le encanta; tiene un sonido muy peculiar”. A todo esto hay que añadir, claro está, al compresor La Bestia Roja.

Una vez con la lista completa, Horacio planteó un diseño previo de instalación. “Ellos analizaron los planos para decidir dónde querían ubicar todo. Tuvieron completo control del proyecto”.

Paredes de sonido
“La construcción de Noisematch fue un proceso rápido. Trabajamos con un contratista que se llama Tri-Tech Construction, que ya había colaborado con nosotros en otros tres estudios más en Miami; entregaron el proyecto sin ningún problema”.

Retos especiales. “Si se mira desde la ventana del lado del estudio, el vidrio es de un tamaño que nunca se había fabricado en multilaminado”,  Horacio hace notar, “y hubo que traerlo desde Colombia porque las fábricas en Estados Unnidos no lo querían hacer. Eso fue porque tratamos de manejar las reflexiones del cristal para controlar una buena reverberación”, receta el artífice del plano.

El gusto por un cuarto vivo. “Trabajamos una pared de piedra muy irregular que es muy difusa, donde el piano está ubicado”, narra con calma, “a veces mueven el piano y Alex pone su batería ahí. Esto trabaja junto con las reflexiones del cristal y genera un pequeño nodo vivo en el centro del cuarto; muy interesante”, admite el jefe de diseño.

Todos son diferentes. “La primera cabina es un cuarto medianamente absorbente”, enumera Horacio,  “mientras que hay otra  totalmente viva y la tercera es extremadamente absorbente; ahí pueden grabarse voces o amplificadores”, invita Malvicino.

¿Cuánto tiempo tardó la obra? “Fueron 14 meses. Pudo haber sido más rápido, pero el proceso de construcción es lento porque Miami es área de huracanes; la aprobación de planos y los códigos de construcción son complicados y todo esto genera bloqueos. Si se pudiera construir normalmente, se hubiera hecho en la mitad del tiempo. Tuvimos limitaciones con los espacios y manuales de incendio, pasillos y salidas. Son cosas que cuando sumas, entorpecen el diseño. El proceso legal en Estados Unidos es complicado”, recuerda Horacio.

Trabajando en metros cúbicos. “Diseñamos muchísimo, no con base en proporciones ni a modos, sino pensando en optimización de espacios. El control room es amplio y los altavoces son realmente fieles; la gran ventaja de no trabajar con una bocina empotrada es que el switch para escuchar es mucho más cómodo”, y explica, “el cuarto lo analizamos y luego movimos los altavoces. Existe más libertad que si tuviera los gabinetes montados”.

Por otra parte, en la sala principal pusimos páneles abatibles, que de un lado tienen reflexión y del otro absorción”, plantea Horacio, “que permiten cambiar el tiempo de reverberación del cuarto de 1.1 a 0.7 segundos”.

La idea fue que en el mismo cuarto se pudieran manejar diferentes colores. “El enfoque que tiene Alex desde el punto de ingeniería fue muy interesante en la construcción de Noisematch ”, explica Horacio Malvicino, “porque es una de las primeras veces que un cliente no me pregunta dónde grabaría una batería: cuando lo diseñamos, me fue diciendo lo que quería, en dónde y por qué”.

Buena visión. “A pesar de no tener un conocimiento extenso de acústica, Alex tenía una idea muy clara de cómo quería manejar el cuarto”, destaca Horacio, “es de la clase de ingenieros que identifican bien su cuarto; lo conoce y puede determinar dónde manejar ciertos instrumentos”.

El plan
“La idea fue abrir el estudio para grabaciones y otra área como galería de arte. En esa zona de Miami se hacen muchos eventos los fines de semana. Es un espacio cultural”, señala el diseñador acústico. “Por eso también se construyó un espacio de ensayo donde pueden entrar 30 personas, además de hacer exposiciones artísticas. Cuando empezamos a hablar de esta parte del estudio, Alex dijo: ¿y si queremos hacer música? Quiero ensayar con mi banda”, Horacio hace memoria y ríe: “terminamos montando un PA completo”.

Los estudios fundados por los artistas como Alex Campos están teniendo un efecto importante sobre la reestructuración en el ramo de las construcciones acústicas: “El negocio subsistirá”, remata el legendario diseñador; “no va a desaparecer, ya sea análogo, digital, híbrido, con plug-ins, computadoras o lo que sea. El negocio sigue existiendo”.

Eso es lo que suena.
Redacción: Víctor Baldovinos