Atuendos blancos. Durante 13 años, la reunión en Papantla, Veracruz, ha sido un merecido homenaje a nuestras culturas indígenas. Su diversidad y folclore le permitió ir gradualmente creciendo, hasta convertirse en uno de los festivales más importantes de México.

Björk, Caifanes y Café Tacvba fueron la atracción en 2012. El elenco más  grande hasta ahora.

Para cargarse de energía. La pirámide del Tajín es 13 Conejo. Una ocasión especial, sin duda. Se trató de un festival con ocho escenarios, uno principal y siete pequeños, donde pasó de todo. Además de la poesía, danza y cine, actuaron elencos bastante peculiares y otros, que  normalmente no se presentan en nuestro país.

Atractiva variedad. Unas horas antes de la inauguración, fue posible la reunión con el cuerpo técnico que hizo posible la Cumbre Tajín 2012 y se hizo evidente su esfuerzo para coordinar y operar los distintos espacios artísticos; todos, en el corazón de la naturaleza.

 
 
La atención, en todos los escenarios
Un festín cultural con historia. “Para mí es muy importante la Cumbre Tajín: me da mucha satisfacción hacerla y tenemos un apoyo incondicional de la gente y el pueblo totonaca”, se alegra Liz Gil, productora general del evento al tocar el tema; “nos apoya, nos arropa…nos hace limpias. Y esperamos retribuirles. Va para ellos; por todo lo que nos dan. El recinto ha sido muy amable con nosotros, se adapta a lo que queremos hacer. El parque ha colaborado para que podamos hacer bien esta cumbre”.

Laboraron cinco mil personas. “Entre técnicos, seguridad y servicios, durante diez días”, recuenta la productora, “para poder hacerlo no se puede de otra manera. El festival estuvo basado en los artistas que se presentan. No hubo de otra”.

Tratando de que se respete. “Éste fue mi segundo año como productora general técnica del festival”, prosigue Liz, “lo que implicó traer absolutamente todo. El material humano para operar y además el material técnico”, dice pasando lista, “los montacargas, plantas de luz, escenarios, techos, el video HD y las pantallas”.

 

Armada. “Nuestra bodega de backline fue un trailer, nuestras oficinas fueron trailers, porque tenemos la posibilidad de hacerlo”, cuenta, “además, iluminamos el parque. Había mucha obra artística totonaca y en la noche estuvo iluminada para que el público la disfrutara”.

Liz regresa a las necesidades técnicas de cada artista. “Tuvimos los instrumentos para todo mundo”, asegura, “y la iluminación, los micrófonos que pidieron, ahí estuvieron”, y explica, “hubo seis empresas grandes: Martin Stage, Premium Staff, 8 Pies, Plataforma, Job Vázquez y Backline, con las que nos tuvimos que juntar para poderlo hacer entre varios; porque cada grupo pedía una cosa en especial y tratamos de ponerla. Sin embargo, otros artistas prefirieron llevar sus instrumentos. Tuvimos cantidad de carpetas con riders con input lists y requerimientos de camerino”.

“Estamos orgullosos de darle a la gente de Veracruz un festival que internacionalmente ya tiene un nombre muy grande y que cada año va mejorando. Esta edición tuvo una cantidad de gente que no ha tenido en muchos años un festival fuera de la ciudad de México; aquí realmente el público respondió con la venta de boletos”, concluye la productora.

“Las necesidades de la cumbre crecen”
Desde 2000. Martin Stage es una acreditada compañía de renta, especialista en estructuras y escenarios para grandes espectáculos. “Fue necesario traer este escenario”, reconoce su director Martín Ríos, “con la ventaja de que podemos darle 14 metros de altura”, aclara.

En 2012. Las capacidades solicitadas para los techos fueron mayores. “Y el peso”, estima el profesional, “actualmente no hay una producción aquí que baje de diez toneladas. Todas son superiores en video, iluminación y audio. Nos dimos cuenta de que las torres eran más y que habría de buscar otra manera de cubrir las necesidades del espectáculo. Por eso fue que decidimos invertir en estructura de andamio, para hacer el show 100 por ciento seguro en carga”.

Ofrecen cuatro distintos tipos de estructura en los techos. “Les llamamos por el artista que lo usa por primera vez”, repasa Martín: “Elton John, Maná, Aerosmith y Black Eye Peas. `¿Qué vamos armar en El Tajín? El de Aerosmith´. Así los identificamos”.

Tanto en carga como en seguridad y altura. “El escenario mayor de Cumbre Tajín ya lo habíamos montado con Ricky Martin”, sonríe el director de Martin Stage para concluir; “todo fue más fácil para la gente de backline y los stage manager de festivales, porque tienen áreas de trabajo techadas bastante grandes y se pueden adaptar a las necesidades de la producción”.
 

Listos para lo que venga
Por segundo año, a Sergio Garza se le encomendó la tarea de sonorizar la cumbre, con el puesto de jefe de audio. Este año diseñamos, junto con Liz Gil e Issac Jiménez, todos los sistemas de audio y su predicción. Estuvimos muy contentos con el resultado”, confía de entrada, “Todo fue bien, desde el primer día”.

Consolas encendidas. “Es difícil tratar de darle gusto a todos en un festival”, reconoce Sergio, “tratamos de manejar marcas aceptadas internacionalmente. Ahora nos dimos cuenta de qué está pasando con las marcas”, y revela, “vinieron artistas europeos cuya preferencia es Digico y les ofrecimos una SD10”.

La sala. En sus riders, Caifanes y Café Tacvba solicitaron mezcladoras Venue. “El artista nacional se siente más cómodo con esa marca”, destaca Sergio; “Björk particularmente trajo un montón de cosas; fue un performance muy interesante; de otra dimensión”, anticipa, y su ingeniero usó la Digico. Para las bandas locales, tuvimos una consola Yamaha PM5D”.

 
 
El sistema del escenario principal. “Es un arreglo Meyer Sound MILO de 8.5 metros de altura”, relata Sergio, “con 14 cajas por lado y 18 subwoofers 700 HP apilados en tres unidades”.

El resto del equipo consiste en UPAs aplicadas al front-fill, más MCL-4 al lado, de down-fill”, y sobre retrasos, el ingeniero especifica, “tuvimos cuatro torres, cada una con seis cajas MILO. Por último, un delay estéreo al lado derecho del escenario, junto a la pantalla”.

“¿Qué ibas a escuchar?”
Forjado en la vida ruda del audio, Isaac Jiménez empezó trabajando desde joven en empresas de renta. Hace dos años que activa sistemas en Guadalajara, con una mayor cantidad de fechas en palenques. “Todos los palenques son complicados: te tienes que pulir”, sentencia de entrada. “Donde te dan oportunidad, te exigen. Si tienes la oportunidad y las herramientas, creces”, comienza; “hace años, si bien no se pedía ni se daba crédito al ingeniero de sistemas, con el tiempo se ha venido dando”, razona quien trabaja con Premium desde hace año y medio, la empresa proveedora de Cumbre Tajín”.

 

“El primero fue el domo; estuvo complicado”, describe Isaac, “y no fue todo. En los delays que estuvieron detrás de la carpa no había una buena referencia hacia qué ajustarlo. En este caso porque es un L-R y no podíamos ajustar uno sólo ni poner diferentes tiempos”.

Al hacer la predicción. “Usamos un software SIM 3 de Meyer Sound”, se congratula el diseñador, “que fue la pareja perfecta junto al PA”.

“Usamos un sistema Galileo ”, y explica el ingeniero de sistemas: “lo que necesitábamos era dividir en tres pisos las cajas del line array”, dice, “para poder tratarlas distinto y evitar reflexiones con los gabinetes superiores, tanto los retrasos como el principal o los subwoofers”, concluye Isaac Jiménez.

“A veces no hay tiempo”
Especialista en sistemas personales, Gerardo Bautista se inició dentro de la industria en 2004, haciendo monitores para el Bulldog Café. Hace siete años que opera los monitores de Belanova, ya tiene tres con Natalia Lafourcade y este verano viajará constantemente con Ha-Ash.

Mezcladoras. “En Cumbre Tajín, para Caifanes usamos una Avid Venue”, anuncia el ingeniero, además de que tuvimos Digico y Yamaha. Ambas se alternaron.

Con Caifanes se aplicaron 12 sistemas Shure PSM-900. “Los Daniels y División Minúscula también usaron in-ears”, habla Gerardo y continúa: “También tuvimos 14 monitores de piso MJF-212 y un side-fill de dos MCL-4 por lado con subwoofers 700 HP”. El ingeniero no olvida el tema de la microfonía: “Fue enorme”, y repasa, “hubo 14 sistemas UR4D y otras marcas como Sennheiser y Shure inalámbricos”, finaliza.

 

La presión, una costumbre
El stage manager Víctor Sotelo nació en Argentina y empezó trabajando con estrellas de los años ochenta, como Fito Páez, Charly García, León Gieco y Mercedes Sosa, entre otros. Se mudó a México en 1990. Ahora, coordinó lo que ocurría en los escenarios de Cumbre Tajín: “Es un evento que avanzó muy rápido. Estuve encargado de ocho escenarios;·nada más en el movimiento del principal, para los cambios de set fuimos 15 personas”.

Las plataformas con ruedas. “Fueron muy importantes”, las valora, “a la hora del show todo lo hicimos rápido: todo ya está señalado y marcado para cada banda”, y comparte la receta, “una vez que lo montamos en la prueba de sonido, ya lo dejamos marcado. Después, sólo desconectamos los snakes y los sacamos”, Víctor se siente seguro, “estamos acostumbrados a hacer este tipo de eventos”.

Luz: la felicidad
Hace 23 años, Osvaldo Chicho Giliano aprendió haciendo teatro underground en Argentina; jalando cables y cargando cajas. Su primera experiencia como iluminador fue: “en una casa; con cuatro Pares y una latita con luz”, describe el iluminador.

 
  “De ahí fui creciendo hasta que vine con Enanitos Verdes en 1996 a México”, pondera, “hice muchos contactos, vino otra gira con Enanitos y volví a Argentina prácticamente a despedirme y después de estar 12 años en México, soy muy feliz”.

A las bandas principales en la Cumbre Tajín: “Les brindamos la consola de iluminación; el equipo principal que ocupamos es una Martin Professional M1. Es una superficie nueva, muy ágil, que se puede manejar con muy buenos generadores de efectos. No necesitamos tener un wing al lado; la trae incorporada; es pequeña y los accesos están a la mano. Es muy intuitiva”.

Lluvia de luz. “Ocupamos luminarias Vari-Lite VL 3500 y 30 VL 3000, Martin Professional MAC 101, dimmers Elation R5; efectos estrobo Atomics e iluminación convencional ETC Source Four Par, y seguidores Lycian, entre otras muchas cosas”, comenta Chicho y agrega: “También tuvimos una consola grandMA II más Whole Hog y una Avolite Pearl”. Para los grupos que no llevaron operador de luces, Chicho lo hizo: “Operé a Los Daniels y a Benny Ibarra”.

Un evento con instrumentos muy especiales
Siete años haciendo Cumbre Tajín. Bernardo Ibarra, responsable de producción en los escenarios pequeños, comparte: “He aprendido mucho. Con los años ha mejorado mucho el evento. Con Liz Gil en la producción, técnicamente estamos de lo mejor; del cielo a la tierra”, se congratula.

Lo que la gente antes pensaba: “Que las bandas podían llegar y sonar de la nada”, bromea, “solamente en el Nicho Sonoro tuvimos tres altavoces MILO por lado y 2 subwoofers 700 HP.  De iluminación hay luces wash y LEDs”.

Lo importante es tener tiempo para cada escenario. “Fueron diez horas continuas de música, diferentes bandas y los cambios fueron muy intensos”, pero afortunadamente los input lists no son tan largos: cuatro o cinco micrófonos, pero para instrumentos muy especiales; hubo jaranas, tablas hindúes, congas,  darbukas, udu africano, djembés y tambores diversos. “Instrumentos que tienen un sonido muy específico”, Bernardo acredita, “y en el audio se hizo un excelente trabajo”.

Taquillazo. Visitantes de 60 países, cobertura mediática en 30 naciones. Multitud de actividades culturales y recreativas. La edición 2012 transcurrió en absoluta calma, orden y con una asistencia que superó las expectativas de inicio. Un mar de gente se reunió para ver a la islandesa Björk cerrar con broche de oro la Cumbre Tajín. Ataviada con vestido azul, peluca anaranjada, 16 coristas rubias y su inigualable voz, la Diva de Hielo se llevó las palmas de 30 mil personas. Inolvidable. A 13 años de existencia, la Cumbre Tajín es ejemplo de modelo sustentable, con turismo y cultura. Ha puesto en la mira del mundo las tradiciones de una orgullosa cultura totonaca. ¡Nos vemos en 2013!
Redacción: Víctor Baldovinos

Taquillazo. Visitantes de 60 países; cobertura mediática en 30. 5 000 actividades culturales y recreativas. La edición 2012 transcurrió en absoluta calma, orden y con una asistencia que superó las expectativas de inicio.

Un mar de gente se reunió para ver a la islandesa Bjork cerrar con broche de oro la Cumbre Tajín. Ataviada con vestido azul, peluca anaranjada, 16 coristas rubias y su inigualable voz, la Diva de Hielo se llevó las palmas de 30 mil personas. Inolvidable.

A 13 años de existencia. La Cumbre Tajín es un ejemplo de modelo sustentable, con turismo y cultura. Ha puesto en la mira del mundo las tradiciones de una orgullosa cultura totonaca.¡Nos vemos en 2013!