Actualmente, un artista no puede esperar alcanzar el éxito y difusión de su obra si no busca la forma de llegar a su público aprovechando todas las herramientas de comunicación de las que disponemos actualmente; los tiempos de soñar con el gran contrato discográfico multinacional están quedando atrás y cada músico debe encontrar la manera de desarrollar su trabajo, concretarlo de la forma más profesional posible, buscar a los productores y estudios, y una vez teniendo el disco en sus manos, hacer que llegue a las manos del público.

Bengala es una de esas perseverantes bandas de rock que se mantienen y logran conectar con el público que gusta de la música que hacen. En esta conversación, en su lugar de ensayo al sur del Distrito Federal, conversan acerca de los nueve años que llevan de carrera, su nueva producción discográfica Sigue y la experiencia de haber trabajado con Emmanuel del Real, más conocido como Meme.

 
  Amauri Sepúlveda, guitarrista de la banda, comparte detalles sobre la realización del más reciente disco y de cómo se dio el acercamiento con su productor: “Meme ha sido un personaje cercano a Bengala desde los dos discos anteriores, ya sea participando en la mezcla, en la selección de canciones e incluso  agregando algunos detalles de producción. Actualmente, él forma parte de Terrícolas imbéciles, sello discográfico bajo el cual sacamos este disco y por lo tanto fue más fácil contactarlo y programar el trabajo, que más que trabajo en estudio consistió en mucha preproducción. Meme venía a ensayar con nosotros y desde ahí se desarrollaron todas las ideas y concepto del disco y al estudio prácticamente llegamos solamente a plasmar todo lo que trabajamos previamente”.

“Meme trabaja de manera muy libre, nunca dice realmente qué se tiene que hacer; nos fue guiando y  de esa manera llegamos solos a donde queríamos”, agrega Jesús Herrera, también guitarrista de la banda.
 

 
“En esta ocasión decidimos delegar bastante responsabilidad a nuestro productor, nosotros le mostrábamos las canciones a Meme para que escuchara hasta dónde habíamos llegado con cada tema y dejamos que él participara mucho en los arreglos, elementos de composición adicionales y sonido en general”.
El disco fue grabado en El Ensayo, estudio de grabación y lugar de trabajo propiedad de los integrantes de Café Tacvba: “Fue una gran experiencia trabajar ahí, la casa tiene muy buena vibra y curiosamente de los estudios en los que hemos estado es el primero que tiene una consola completamente digital y en realidad no tantos fierros, lo que nos confirmó que un buen sonido y resultado final no depende necesariamente de los equipos, sino de las manos y del oído de la persona que los mueve”, comenta Amauri, y agrega: “Aparte de Meme, el ingeniero de grabación que también estuvo pegado a nosotros todo el tiempo fue David Parra y la mezcla fue realizada por el ingeniero Luis Román, que lleva muchos años ya trabajando con Tacvba”.
 
La banda disfrutó de las prestaciones que ofrece un estudio como El Ensayo: para la grabación utilizaron varias piezas de equipo e instrumentos con los que cuenta el estudio, como amplificadores Vox, Fender Deville y Twin reverb, guitarras Gretsch y pedales de efectos Electro-Harmonix, entre otras cosas.

“En mi caso particular –explica Sebastián Franco, bajista de la banda—, prácticamente no utilicé nada de equipo propio y grabé todo utilizando el equipo que había en el estudio”.

Las voces, comenta el grupo, fueron grabadas en el estudio que Meme ha montado en su propia casa, para mantener el ambiente relajado y no tener la presión de tiempo en el estudio.

Como resultado de la labor de preproducción que la banda hizo con Meme, el trabajo de grabación se realizó muy rápido, pues todas las ideas ya estaban prácticamente concretadas al llegar al estudio, aunque no faltaron, claro, algunos detalles espontáneos de improvisación y experimentación.

 
  ¿Cuál fue el proceso una vez llegada la etapa de la mezcla? La banda nos explica: “Hemos aprendido bastante de nuestras experiencias pasadas y en esta ocasión dejamos que Meme y los ingenieros hicieran su trabajo. Aunque nosotros ya teníamos una idea general de cómo queríamos que sonara el disco, procurábamos llegar a escuchar esporádicamente y con oídos frescos. En nuestros primeros discos estuvimos presentes todo el tiempo en la mezcla y no nos fue tan bien, hay que aprender a delegar el trabajo a quien lo sabe hacer”.

El álbum fue masterizado en Los Angeles por el ingeniero Tom Baker en Precision Mastering, quien también llevó a cabo esta labor en el primer disco de la banda, titulado Bengala.

Con el nuevo disco terminado, los integrantes de Bengala explican cómo les gusta interpretar su música y entregarla al público en un concierto: “Definitivamente nuestro sonido en vivo es más duro y más fuerte que en el estudio, ahí es donde realmente mostramos todo lo que queremos expresar”, señala Sebastián.

Bengala sabe que actualmente el artista debe encontrar su propio público y es necesario encontrar la manera de hacerlo: “Realmente hay que pensar a quién queremos llegar; de nada sirve que tengas una disquera que te haga promoción en programas de televisión en horarios donde no vas a llegar al público que realmente te quiere escuchar, tienes que encontrar tu audiencia y si para eso es necesario regalar tus grabaciones para que la gente te conozca y entonces vaya a tus conciertos, pues hay que hacerlo. Finalmente para eso grabamos discos, para poder tocarlos después en conciertos”.

La banda finaliza: “sabemos que la labor está en buscar la manera de promocionar tu música con la gente que realmente quiere escucharte; en nuestro caso no se trata de grabar discos por grabar, siempre tratamos de hacer una muy buena producción, aunque nos tardemos dos o tres años entre una y otra, pero procuramos mantenernos vigentes dando conciertos y haciendo precisamente lo que más nos gusta: tocar en vivo”.

Redacción: Carlos Gálvez