Con más de una década de vida, Zoé goza hoy de una sólida carrera musical que ha llevado a León Larregui (voz), Sergio Acosta (guitarra), Ángel Mosqueda (bajo), Jesús Báez (teclados) y Rodrigo Guardiola (batería), a ser invitados por el canal MTV para diseñar, tocar y grabar un concierto de concepto acústico en la ciudad de México. El unplugged, titulado Música de fondo, tuvo un éxito inmediato y la buena noticia fue el traslado de ese formato a una gira que cubrió no sólo México (con más de diez conciertos en el Teatro Metropolitan y una gran cantidad de shows en el interior), sino Estados Unidos y otros países latinoamericanos. Rocanlovers unidos.

Producción a toda prueba
La reconocida productora mexicana Lourdes Skipsey es jefa de producción de Zoé desde 2006. Con una experiencia de cientos de eventos realizados, Lourdes llevó a buen puerto esta gira acústica, tanto en el territorio mexicano como en los conciertos por América Latina y Estados Unidos. Comenta: “La banda siempre ha sido muy activa, participando en sus diseños y buscando lo mejor en cada rama para trabajar en conjunto y mejorar. Para esta gira más reciente, todo fue distinto a lo que regularmente hacemos, hubo muchos músicos en el escenario. En la serie de conciertos del Teatro Metropolitan fueron 15 músicos, así que tanto en luces como en video y audio los retos fueron muy distintos”.

 
  Entre los músicos que Lourdes recuerda, se encontraron Chetes, Lo Blondo (del grupo Hello Seahorse!), Adrián D’ Argelos (de Babasónicos), Andrés Sánchez (ex Titán), Yamil Rezk y una sección de cuerdas y metales, a quienes hubo que ofrecer el mejor escenario posible. Ella explica algunos de los cambios que hubo en la producción: “Siempre fue muy claro lo que esperaban los músicos para esta gira. Todos en su área junto con el grupo trabajaron y sacaron lo mejor de cada uno para armar algo increible. Pero las modificaciones fueron más pocas de las que se pensaron inicialmente. El input list creció un poco, ya que se agregaron algunos canales, pero en la parte visual en realidad todo quedó muy bien establecido desde el principio”.

“Nunca hubo algún factor muy difícil o que en equipo no se resolviera. La parte de proyección fue donde se tuvo que poner mas atención debido al tamaño de la pantalla, los efectos y la calidad que se buscaba”, continúa la jefa de producción. “Desde que comencé a trabajar con Zoé ha sido muy gratificante para mí, ya que es una  banda llena de talento y creatividad en cada uno de sus músicos. Es un verdadero placer trabajar con ellos”.

Público y grupo, disfrutando del escenario
Una de las cosas que diferencian el unplugged que Zoé grabó para MTV, y el show en vivo que se desprendió de éste, son los múltiples elementos que acompañan a la banda sobre el escenario: desde un fonógrafo, pasando por diversos teclados y pequeños sintetizadores, hasta una silla de herrería, una jaula con un pájaro, un vibráfono y un robot que funge como oscilador, entre otros. Marco Verderi, jefe de escenario de Zoé desde hace 11 años, narra que la concepción de lo que la banda buscaba para el acústico nació en los ensayos que la agrupación tuvo en los estudios de su disquera, entrado el segundo semestre de 2010.

“La planeación del show y de la gira fueron asuntos que no podían separarse. Pensamos minuciosamente qué llevaríamos a los conciertos, así que hubo toda una coordinación con Gustavo Zertuche (ingeniero de monitores) y Eduardo del Águila (ingeniero de sala). Además, Zoé se involucra mucho con el video y las luces, y entonces se fue sumando, hasta que se decidió qué es lo que llevaríamos”, recuerda Marco. “El objetivo es que el público disfrutara el show y la banda del escenario, y había que ser exigente con las cosas que se usarían. Zoé está en un buen momento y tenemos mucha calidad”.

Punto aparte son los instrumentos que tanto la banda como los músicos invitados usaron en el escenario. El jefe de escenario señala: “El backline fue todo nuestro. Somos como coleccionistas, cada quien por su lado, e incluso hubo cosas mías, eso es lo que hizo cool esto. En el show también asistí a Chetes; es un gran músico que disfrutó los conciertos y es muy agradecido con quienes trabaja”, señala Marco.

En el sonido de este grupo mexicano siempre ha habido toques tanto de vanguardia como detalles vintage, pero para esta gira querían más elementos retro y así crear una mezcla más amplia entre lo nuevo y lo viejo. “Hay elementos que para mí fueron las estrellas, como la jaula que tenía Rodrigo atrás, que realmente fue el sonido de varias canciones. El otro es un robot que usaba León, que es un oscilador. También tuvimos sintetizadores análogos y una máquina de escribir, que por la importancia que el show tenía en video , se volvieron las estrellas”, dice Marco.

Sin embargo, para el stage manager, además de los músicos, las verdaderas estrellas del show eran las guitarras: “No es la cantidad que se usan, sino los tipos. Por ejemplo, hubo una guitarra de los años sesenta que se rescató, una Gibson SG Vintage, que es una reliquia, estaba rota y se reparó; es la que mejor suena, para mi gusto. Tuvimos un bajo Höfner como el de Paul McCartney y la batería tenía un bombo orquestal, un bombo de 24 pulgadas, y uno de 20 pulgadas”.

El jefe de escenario añade: “Tuvimos también una silla de herrería que emitía un sonido muy particular, y Yamaha nos brindó el piano, que también tuvo una participación importante. Para el programa de televisión y después el concierto, la parte en la que intervienen la sección de metales y cuerdas estuvo a cargo de Andrés Sánchez. Como está muy involucrado en la cuestión de las bandas sonoras, le encomendaron hacer todos los arreglos, y obviamente estuvo en los ensayos previos a la gira”.

 
  Respecto al equipo que viaja con Zoé, Marco Verderi comenta: “En esta gira estuvimos viajando con los equipos, que es una idea que siempre nos ha gustado y que estuvieron provistos por la compañía Meridian. Una vez hicimos una gira con los Babasónicos y nos dimos cuenta que llevar los equipos hace las cosas más fáciles, pero también son tantas que si no vamos bien cuadrados es difícil lograrlo y sobre todo que el músico llegue y disfrute”.

Retos importantes
Eduardo del Águila, ingeniero de audio en sala de Zoé, también formó parte del staff que participó en la grabación del Unplugged que la banda realizó para el canal MTV el año pasado en los Estudios Churubusco de la capital mexicana. “El acústico tuvo otra intensidad. La emisión en televisión es más contemplativa, y el show no dejaba de ser prendido. La música y las luces tuvieron un juego muy ligado”, comenta Eduardo.


“Para mí, esta gira ha sido un reto muy importante. En toda la gira y desde hace años con Zoé uso la consola Avid Venue Profile; compramos plug-ins de Waves y usamos mucho la herramienta Virtual Soundcheck, porque hubo muchos shows seguidos y no podíamos tener a diario a todos los músicos haciendo pruebas . Traemos la computadora con Pro Tools grabando todos los conciertos para corregir lo que sea necesario en la mezcla”, explica el ingeniero de audio.

“El tour tuvo más de treinta shows; en varios de los recintos usamos el PA local y en otros llevamos el nuestro. Toda la microfonía, backline, consolas, proyectores y pantallas viajan con nosotros, afortunadamente con Virtual Soundcheck la banda no tiene que ir a la prueba, salvo si ellos quieren probar algunos detalles”.

Eduardo también explica: “Usamos PA L-Acoustics, Martin Audio y Meyer Sound para todos los shows; en algunos teatros tuvimos que usar out fill por las dimensiones y ángulos. Los plug ins que usamos son Bomb Factory y otros de Waves.

En cuanto a la microfonía, el ingeniero de sala comenta que para la grabación para la televisión, León Larregui usó un Shure Super 55, mismo que se usó durante toda la gira. “Sabemos que es un micrófono complicado, pero como en el escenario no había ningún monitor de piso, funcionó muy bien. Para esto también usé un preamplificador Avalon. La consola se amplió a 64 canales; usamos16 canales  de preamplificadores Focusrite. Toda la microfonía fue Shure”, señala.

“En el caso de los violines usamos micrófonos Beta 98 H/C que son muy fáciles de colocar y suenan muy bien. También hubo bastantes Beta 56 para percusiones, además de KSM para overheads, y otros tantos Beta 52, porque en la batería de Rodrigo hubo cuatro instrumentos que funcionaban como bombos”, añade Eduardo.

“La consola estuvo programada, desde los ensayos usé snapshots para poder tener todos los cambios en cada canción, por la complejidad de los arreglos y la naturaleza de los instrumentos acústicos, si no hubiera usado snapshots, hubiese sido prácticamente imposible mezclar el concierto con la comodidad que lo hice. En cada uno cambiaba la ecualización prácticamente de todo: paneos, reververancias, muteos y demás.Tambien usamos un procesador Meyer Sound Galileo para toda la gira, que nos ayudaba a ajustar las condiciones de cada PA, así como cambios drásticos en la temperatura de cada concierto, por ejemplo, en el Metropolitan la temperatura variaba ocho grados ya con el público, finaliza el ingeniero de sala.

Un monitoreo cuidadosamente planeado
Comenzó a trabajar con Zoé en 2008, en la gira de Reptilectic, así que está muy familiarizado con el sonido del grupo. Se trata de Gustavo Zertuche, ingeniero de monitores. “Para el unplugged de MTV, ellos empezaron a buscar el sonido que querían, así que días antes fuimos a ensayar a una sala dedicada a eso; se corrió el show entero durante diez días, con todo el equipo, para llegar el día de la grabación con todo perfectamente pulido. Después salió el disco y comenzamos la gira en mayo; hicimos los primeros tres conciertos, y después comenzamos con la serie de presentaciones en el Metropolitan. Tuvimos 18 micrófonos en escena, con músicos invitados; se tocaron 16 temas, cinco canciones de Chetes, que también es parte del ensamble, y un grupo abridor. En la parte final de la gira, no sólo se tocaron versiones acústicas, sino también una parte eléctrica” .

 

 
 
La consola para el concierto del Metropolitan fue una Digico SD8, y a pesar de que estos conciertos tuvieron tantos músicos en el escenario con sus respectivos micrófonos, la cuestión de la retroalimentación no fue complicada: “Afortunadamente en el tiempo que tengo trabajando con el grupo hemos logrado una muy buena comunicación y confianza. Lo más importante en este tour fue tener un equilibrio entre lo que el público y los músicos escuchan. Los niveles que se manejaron fueron los de un concierto de rock y además hubo más de quince músicos a los que tuve que entregar una mezcla y si se cortaba podía ser un caos, entonces fue muy importante tener muy controlada la radiofrecuencia. Para esto tuve un sistema de análisis con un escaner para monitorear todo el tiempo lo que pasaba en el escenario. Además, tuve doce sistemas inalámbricos y nueve de cable”. Para finalizar, Gustavo comenta que no hubo una sola bocina en el escenario para no tener una fuente sonora más, pero en cuanto a sistemas de monitoreo personales tuvieron que trabajar un poco, sobre todo con los músicos de cuerdas, porque no estaban acostumbrados a estos equipos.

Conocedor de luces y atmósferas
Otro miembro más del staff de producción de Zoé es Germán Castellanos Tiffy, quien con cinco años trabajando con el grupo, le ha tocado toda la evolución en su puesta en escena. “Hay un antes y un después, un crecimiento de la banda como músicos y en su imagen en el escenario. Ha sido curioso porque todos  los conciertos de esta gira han sido distintos y nos hemos sorprendido de lo que han logrado dentro y fuera de México”.


“Lo primero que me imaginé”, detalla Tiffy, “después de haber escuchado la música del Unplugged, fue una película retro musicalizada por Zoé. Las ideas cambiaron porque nos encontramos con detalles de logística que se modificaban en el escenario, pero cada canción tiene su historia”.

De acuerdo con el también iluminador de Café Tacvba, “lo más importante esta vez fue que la imagen no se creó para que fuera tecnológicamente obvia, aunque detrás de la iluminación hubo una buena cantidad de equipos de alto nivel. En cada canción nos encontrábamos con cosas distintas y creo que es de las cosas más finas que he hecho, con muchos detalles. Hubo una plática con Gabriel Cruz Rivas acerca de los colores para estar acordes con el video y además tuve la oportunidad de encontrar siempre más elementos para aportar, aunque el diseño original no cambia”.

Música impecable con imágenes oníricas
Desde sus inicios, Zoé ha hecho de la imagen un elemento indispensable en su propuesta musical. León  estudió arte; Rodrigo, cine y Jesús es dibujante, mientras que Sergio hacia edición antes de dedicarse a la música.

Junto a la banda, Gabriel Cruz Rivas se ha dedicado a aterrizar la parte visual de Zoé en el escenario en imágenes un tanto oníricas, juguetonas y psicodélicas; originario de la ciudad de México, Gabriel estudió artes plásticas y una maestría en artes digitales en la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona. Con el baterista del grupo, fungió como director del documental Zoé 281107, con el que la agrupación conmemoró diez años de vida y que muestra testimonios de los integrantes de la banda y sus seguidores en una gira por Estados Unidos y América Latina.

“Este show tuvo que ver con el unplugged que salió en la televisión, porque en realidad ese programa fue creado por ellos. Si bien Zoé no diseñó al 100 por ciento el escenario, puso una serie de parámetros y peticiones que MTV tuvo que seguir para lograr una estética que a la banda le gustara, desde las luces y los objetos que acompañan a los músicos, como tapetes, lámparas y tipos de colores. La banda propuso todo eso”, recuerda Gabriel.

De acuerdo con el jefe de video, para esta gira la intención del grupo y su staff era hacer un show que se diferenciara del programa televisivo, pues consideraron que no tenía sentido mostrar algo que la gente ya había visto en la televisión: “Modificamos algunas cosas y tratamos de hacer un espectáculo más integrado, que permitiera que los músicos y todo sobre el escenario tuvieran su espacio, una vida propia”.

Para los visuales, Zoé buscaba que el entorno visual de luces y video no fueran los protagonistas, sino que desarrollaran una atmósfera y un sentido relacionado con cuestiones plásticas y orgánicas: “Queríamos que lo que sucediera con los visuales fuera casi imperceptible, que evolucionara muy lentamente, como un telón de fondo, algo  muy sencillo”, detalla Gabriel Cruz Rivas.

León Larregui diseñó y dirigió la introducción al concierto, un video de cinco minutos y medio y cuyos personajes cuentan una historia relacionada con los instrumentos raros que se tocaron en el acústico: “Era muy importante hacerlo con proyección de video, justamente por ese carácter nostálgico y orgánico. Queríamos una imagen de cine. Usamos dos proyectores de 20 mil lúmenes que están encadenados y también tuvimos un circuito cerrado con 11 cámaras en el escenario para ver muy cercanamente lo que los músicos hacían, sobre todo en algunas canciones, donde era importante mostrar intimidad de lo que sucedía”.

El responsable del video trabajó desde sala con una computadora y un controlador de video OHM 64. “En Zoé siempre han estado involucrados con el aspecto visual; afortunadamente ahora hay más recursos y eso nos ha permitido arriesgarnos un poco más en cuanto al diseño. Sin embargo, ahora tuvimos otro concepto”, afirma.
 
“Por mi parte, estoy casado con la familia de Arkaos, considero que tienen muy buen software de video y sus productos tienen más relación con las artes escénicas para hacer mejor un show en vivo. Cuando se trabaja con video se necesita equipo muy sólido, infalible y certero. Para esta gira usamos la última versión del software Grand VJ”, finaliza Gabriel.

Los más de diez conciertos en el Teatro Metropolitan fueron sólo el principio. A la fecha, la gira Música de fondo continúa con las presentaciones restantes, consolidando a Zoé como uno de los grupos influyentes de la escena musical mexicana y con una gira de un nivel envidiable.

Redacción: Elsa García