Marco Arizpe: El secreto detrás de la permanencia de Intocable

Por Javier Paniagua*

Mientras Intocable sigue sumando capítulos a una carrera que parece no detenerse, desde la reciente develación de su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood hasta el histórico concierto que ofrecerá el próximo 15 de septiembre en el Zócalo de la Ciudad de México, hay una realidad que pocas veces se ve desde el otro lado del escenario: detrás de un grupo de ese tamaño existe un equipo que, lejos de los reflectores, ha sido fundamental para construir ese camino.

Uno de ellos es Marco Arizpe. Llegó a Intocable en 2004 como guitarrista, pero con el paso de los años terminó convirtiéndose en una de las personas de mayor confianza dentro del grupo. Hoy participa en el desarrollo de nuevos proyectos, la producción, la estrategia digital y prácticamente en todo aquello que ayude a que el grupo siga evolucionando. Platiqué con él sobre ese recorrido de más de dos décadas, cómo ha visto crecer a Intocable desde adentro, el trabajo que existe detrás de una gira, los cambios que ha vivido la industria musical y la mentalidad que ha permitido que una de las agrupaciones más importantes de la música en español siga escribiendo nuevos capítulos.

Javier (J): ¿Cómo iniciaste tu camino en la industria musical y cómo se dio tu llegada a Intocable?

Marco (M): Empecé como músico en Monterrey, tocando la guitarra en bares y después, con un grupo de canciones originales llamado Volován. Más adelante, un amigo en común con Ricky y René nos avisó que Intocable buscaba guitarristas para un proyecto, y así llegué junto con Alejandro Gulmar.

Recuerdo que llegamos con mucha confianza, pero en cuanto empezamos a tocar nos dimos cuenta del enorme nivel musical que tenía el grupo. Ese primer encuentro fue un reto que nos hizo crecer y, con el tiempo, terminamos quedándonos de planta.

Siempre he sido muy inquieto, así que además de tocar, empecé a involucrarme en otras áreas hasta asumir responsabilidades como road manager. Ahí fue cuando entendí que la industria va mucho más allá de la música y empecé a conocer todo el trabajo que existe detrás del escenario.

Mi trabajo ha ido evolucionando conforme el grupo ha crecido. Hoy me considero alguien que desarrolla proyectos. Siempre estoy buscando qué áreas necesitan fortalecerse y cómo podemos hacer que las cosas funcionen mejor”.

J: ¿Cómo ha cambiado tu papel dentro de Intocable con el paso de los años?

(M): Mi trabajo ha ido evolucionando conforme el grupo ha crecido. Hoy me considero alguien que desarrolla proyectos. Siempre estoy buscando qué áreas necesitan fortalecerse y cómo podemos hacer que las cosas funcionen mejor.

Uno de los primeros proyectos importantes que tomé fue cuando apareció Facebook. Me pidieron crear la cuenta oficial del grupo y comenzamos a desarrollarla de manera completamente orgánica. Con el tiempo llegamos a reunir entre cinco y seis millones de seguidores, algo muy importante para aquella época.

Después vinieron nuevos retos: coordinar discos, videos, campañas y proyectos especiales. Muchas veces mi trabajo consiste en resolver problemas para que Ricky y René puedan concentrarse en la parte artística. También hemos aprendido a rodearnos de especialistas en cada área. Al final, mi papel es ayudar a desarrollar cualquier proyecto que permita que Intocable siga creciendo.

J: Los fans solemos ver únicamente lo que ocurre sobre el escenario. ¿Qué es lo que casi nunca alcanzamos a ver detrás de una gira de Intocable?

(M): La mayoría de la gente no imagina la cantidad de trabajo que hay detrás de un concierto. El público nos ve durante dos horas sobre el escenario, pero para que ese momento ocurra, hay cerca de 35 personas trabajando desde las ocho de la mañana montando luces, audio, escenario y cada detalle del espectáculo.

También está el sacrificio personal. Pasamos gran parte del año lejos de casa, de nuestras familias y de fechas importantes. Cuando alguien tiene un mal día normalmente puede regresar con los suyos; nosotros muchas veces terminamos solos en un hotel, a cientos de kilómetros de casa.

Es un trabajo muy demandante, con mucho estrés y mucha responsabilidad. La gente disfruta la parte más bonita del espectáculo, pero pocas veces alcanza a ver todo lo que sucede detrás para que esas dos horas salgan exactamente como fueron planeadas.

J: ¿Cómo ha cambiado la estructura del equipo de Intocable y qué buscan al integrar a una nueva persona?

M: Siempre tratamos de tener a los mejores en cada área, pero para mí, el talento por sí solo no basta. Es muy importante cómo haces tu trabajo, pero pesa más la forma en la que convives con el resto del equipo. Pasamos muchísimo tiempo juntos durante las giras, así que además de ser buenos en lo que hacen, buscamos personas que sean buenos compañeros. Cuando encuentras a alguien que combina ambas cosas, tienes una verdadera joya. Ese es el tipo de equipo que tratamos de construir en Intocable.

J: Intocable dará un paso importante con su concierto en el Estadio Borregos en Monterrey. ¿Qué representa ese momento para el grupo?

M: Para nosotros es una evolución natural. Desde hace más de veinte años, Ricky y René tenían la idea de llevar a Intocable a escenarios distintos. En ese momento, muchos pensaban que un grupo como nosotros no podía presentarse en arenas, porque veníamos del circuito de bailes. Ellos siempre vieron las cosas de otra manera. Querían ofrecer un espectáculo más grande, donde el público pudiera disfrutar una producción diferente.

Hoy, llegar a un estadio es simplemente la continuación de esa visión. Siempre hemos buscado hacer crecer el show y ofrecer una experiencia cada vez mejor para la gente.

J: ¿Cuál consideras que es el secreto de la permanencia de Intocable?

M: Creo que todo empieza con el mensaje. Puedes tener buena música, pero si el mensaje conecta con las personas, entonces trasciende.

Recuerdo que un día encontré muchísimas versiones de “Sueña”: gente cantándola con guitarra, violín, en salsa o incluso en escuelas de rock. Nadie les pidió hacerlo; simplemente nació de ellos. Cuando le mostré esos videos a Luis Padilla, se emocionó muchísimo, porque entendió que la música realmente estaba llegando al corazón de la gente. Ahí confirmé que el mensaje siempre va por delante de la promoción. Cuando una canción toca a las personas, ellas mismas la hacen suya, y es entonces cuando un proyecto realmente trasciende.

J: ¿Qué consejo le darías a los jóvenes que quieren abrirse camino en la industria de la música?

M: No me considero alguien que deba dar consejos, pero si pudiera compartir algo, sería que crean en su capacidad para cambiar las cosas y que nunca dejen de tratar bien a las personas. Jamás hay que menospreciar a nadie. Muchas veces las oportunidades llegan de quien menos imaginas. Me gusta decir que los diamantes normalmente están rodeados de tierra; nunca sabes quién puede cambiar tu vida o tu carrera.

Si haces bien tu trabajo, mantienes los ojos abiertos y construyes buenas relaciones con los demás, tienes muchas más posibilidades de crecer. Al final, ser buena persona siempre termina llevándote más lejos.


*Músico, productor, director musical y consultor en la industria de la música. Ha compuesto para más de 450 proyectos en televisión, cine y radio, incluyendo el Mundial de Qatar 2022, los Juegos Olímpicos de Tokio y el Abierto Mexicano de Tenis, además de campañas para Marvel, NFL, BBC y Apple. Es host del podcast “¿Qué es la música?”, uno de los espacios más influyentes de habla hispana sobre creatividad e historias de la industria musical.