Con 16 años de existencia, la de Backline Support es la historia de una empresa que supo llevar el gusto por la ejecución de un instrumento musical a la atención dedicada sobre estos para la realización de espectáculos en vivo. Dirigida por los hermanos Bello, Néstor y Daniel, su labor ha dejado eco en los staffs de artistas, eventos especiales y festivales, así como de marcas y compañías que les han confiado la labor de hacer sonar su nombre desde los montajes. 

“La empresa cumplió el 16 años en febrero de este año. Nuestro camino ha estado marcado por tratar de encontrar un balance entre la dirección de la empresa y quienes colaboran con nosotros porque son la cara frente a los clientes. Para nosotros esa ha sido una enorme diferencia y la construimos con el hecho de que la gente que colabora con nosotros se sienta a gusto”, comparte Néstor, quien sabe de los tejemanejes sobre los entarimados al tener también kilometraje cubierto como stage manager y técnico de instrumento.

De lo empírico a la especialidad

En un ámbito que entrecruza distribuidores, tiendas, empresas de renta y compañías de producción, factores como construir un perfil de personal, la vanguardia, mantenimiento y logísticas son clave: “Desde hace tiempo hemos cuidado nuestros equipos y nos mantenemos a la vanguardia, no cedemos en eso, pero sin temor a equivocarme, el valor que más dividendos nos ha dado es nuestro personal que no son sólo personas que llegan descargan, acomodan y conectan”.

Con el paso de los años, el rol de técnico de instrumentos y de escenario, mostró que la formación empírica “a lo jalacables” no era suficiente, como detalla Néstor: “Nosotros buscamos dar capacitación constante sobre los equipos e informamos con una, dos semanas o un mes de anticipación quién va a ser el artista al que se atenderá para que e identifiquen cómo acomodan sus cosas, cuál es su stage plot, si están utilizando otro equipo al que hayan solicitado; que se empapen y sean partícipes activos del servicio que ofrecemos y tengan bien claro con qué van a trabajar y prever contingencias”. 

Sobre esto, Daniel añade: “Salvo uno de nuestros técnicos, los demás trabajan en estudios de grabación, así que tienen cierta teoría, forma de trabajar y manipular ocupar los equipos. Varios tocan algún instrumento incluso o colaboran directo con los artistas, saben de baterías, bajos, guitarras, percusión, teclados…de todo. Algo que siempre hacemos con ellos es que saben que nuestra bodega está abierta para cualquier duda que tengan, que si llega algo nuevo podemos explicarles su operación para que cuando lleguen a los shows vayan con mínimo un cincuenta o sesenta por ciento de su conocimiento, porque no se trata nada más de ver dónde se enciende”.

“Algo que hacemos es pedir a músicos especialistas que den cursos. El último fue Raúl Vargas, un baterista patrocinado por Roland quien abordó la batería electrónica TD50; les damos cursos de electricidad sobre cómo deben funcionar los voltajes, ohms y conexiones. Atendemos el mantenimiento, revisamos los equipos, se ocupen o no, o por si se manipularon mal, antes y después de los eventos. Hemos construido un equipo sumamente profesional, donde todos los técnicos que van con nosotros saben y si no lo saben preguntan, porque tienen claro que pueden apoyarse en nosotros. Trato de leer los manuales y conocemos todas las marcas y modelos de lo que tenemos, de la A a la Z. Trato de enseñarles y que les quede claro que no sólo es ir y montar al show, sino que sepan solucionar inquietudes técnicas que le surjan al músico o al staff que vayan de parte de los artistas”, añade Daniel.

“Sin temor a equivocarme, el valor que más dividendos nos ha dado es nuestro personal, que no son sólo personas que llegan, descargan, acomodan y conectan”. Daniel Bello.

Rentabilidad: procesos y versatilidad

En los terrenos del backline se atiende desde la renta de una guitarra y eventos sencillos para un solo artista hasta festivales; la mayor diferencia es la cantidad de equipo, pero debe ponerse el mismo énfasis en la labor cubriendo un plan de logística adecuado, como expone en detalle Néstor:

“En esto hay que cuidar mucho los tiempos, ser puntuales y estar en comunicación con los clientes o la persona encargada de la producción en ese momento. El reto es tratar de estar un paso adelante para todo y estar al pendiente, sin ser molestos, preguntando si todo va bien para que llegado el montaje no haya problemas de que se pidió algo que no estaba contemplado. Todo entra en retos logísticos y de operación, que los equipos vayan en perfectas condiciones estéticas y de funcionamiento.

“Ha habido ocasiones que nos llaman músicos para llevarles un instrumento que no pudieron viajar o se descompuso. Hemos colaborado en producciones con artistas nacionales e internacionales, en formatos no sólo de concierto, sino alternos como la clínica que dio el baterista de Pink, Mark Schulman, en el Pepsi Center, o lo que pasa con el line up de un festival como el de Jazz de la Riviera Maya, cuyos requerimientos son sumamente especiales, como equipos vintage, o poner todo lo que implicó la visita de Primus, además de los artistas en exclusiva con los que trabajamos, como Sebastian Yatra, Morat, Ana Torroja o DLD; también está la modalidad de las oficinas o productoras que nos mantienen en la escena, como Rockcrew de Martín Villegas y Juan Manuel Garbini, o Mastertour Productions de Coco Montaner.

“Para nosotros, una estrategia de negocio ha sido estar en los festivales. El cliente más grande es Ocesa, con quienes hemos hecho los festivales Tecate en varias ciudad del país: Tecate Península, Arcadia en Mérida, Comuna en Puebla o el Corona Capital de Guadalajara. Hemos incursionado también en los Impulso Alfa de la estación Alfa Radio y en el Pepsi Ska Fest, además de programas de televisión, como La Voz México, donde estuvimos cuatro temporadas”. 

“En la empresa tenemos implementados varios mecanismos de control para que no falte nada. Son procesos que tenemos bien estructurados en la empresa, que hemos aplicado y depurado conforme lo que nos tocó vivir y ver con el paso de los años”. 

“El reto es tratar de estar un paso adelante para todo y estar al pendiente, sin ser molestos, preguntando si todo va bien para que llegado el montaje no haya problemas de que se pidió algo que no estaba contemplado”. Néstor Bello.

Un inventario a la vanguardia y de boutique

Uno de los secretos mejor guardados es la habilidad para conseguir equipos e instrumentos que se solicitan de manera estándar en un rider, así como las actualizaciones y joyitas vintage, habilidad cubierta a cabalidad como describen los hermanos: “conforme ha pasado el tiempo hemos creado buena relación con algunas tiendas o marcas que nos dan precio de distribuidor porque saben cuál es el perfil de la empresa y el estándar de todos los equipos que tenemos. Eso ha sido una cosa interesante que hemos logrado. Lo otro es estar buscando en grupos y tiendas especializadas en línea, hacer contactos como el agente aduanal que conocemos y un compañero que se especializa en vender cosas de percusión. Así nos hemos hecho de rarezas como un piano eléctrico Wullitzer 200a, un contrabajo de Ampeg Babybass que no es fácil conseguir en tiendas porque son viejos, un sintetizador analógico MiniMoog Voyager, un teclado Ensonic SQ1 de finales de los 80 e inicios de los 90, un Roland D50 noventero, los Mesa Boogie Lonestar Special, el Mark 5 combo de 90 watts, amplificadores Supro como el Statesman 1659 y la cereza: nuestro Hammond B3 que suena increíble y causado felicidad en dos de ediciones del Riviera Maya Jazz Fest”.

“Con marcas como Roland y Yamaha tenemos un trato cercano, y con tiendas como Holocausto hay una buena relación, de manera que gracias a eso podemos acceder a Fender, Gibson, Orange, algunas cosas de Yamaha, baterías Tama, platillos Zildjian y Paiste; con David Montes de Gonher Pro Audio para tener SKB en estuches, bases de guitarra, teclados y stands para instrumentos de Hercules, parches de Evans. Estamos en contacto continuo con ellos y correspondemos la relación como socios y aliados en backline para sus artistas a un costo preferencial. Nos hemos ayudado mucho”, afirmó Dani. 

“Me encantaría que todos los que conformamos esta industria se respetaran, que reflexionemos y apliquemos la sana competencia, respetemos los precios, que no les dé pena cobrar por lo que saben y han invertido”. Néstor Bello.

Que no se oxide, señalar la mala competencia

Ante la situación de excepción marcada por la pandemia, las lecciones han sido valorar el trabajo y marcar el señalamiento de las practicas desleales que, como expone Néstor, perjudican y hacen más precaria la situación vigente: “Como empresa, en la situación operacional, tratamos de tener un colchón monetario para alguna emergencia, como el percance de algún técnico o algo así. En estos tiempos complicados, ese fondo lo estamos usando para mantener a la gente con una parte de su salario y así hacerles saber que estamos presentes”.

“Todo esto nos pone en un estado de gratitud y de valorar los shows cuando los tenemos desde otro lugar, como está pasando actualmente. Las cosas se están acomodando con los acústicos en live sessions, los streamings y otras modalidades. Son cambios drásticos y la incertidumbre que prevalece nos lleva a generar nuevas estrategias sin ceder en el compromiso con la calidad de los servicios que damos, las alianzas y negocios que tenemos. No sé qué es lo que vaya a suceder, pero en lo que nos corresponde es seguir buscando la mejora en nuestros procedimientos, mantener la forma en que nos conocen, como dos cabezas con carácter que no aplicamos la de jugar mal para quedarnos con el trabajo”.

“Me encantaría que todos los que conformamos esta industria se respetaran, que reflexionemos y apliquemos la sana competencia, respetemos los precios, que no les dé pena cobrar por lo que saben y han invertido; que los productores y agencias no regateen y que las compañías que rentan audio, soporte, iluminación, tarimas y backline no utilicen a este último para amarrar el hueso, regalándolo. Esto da mucha pena y enojo, además de que es algo muy preocupante que está sucediendo en México. Es una labor que debemos hacer todos los que estamos interesados en cambiar este camino por el que se está desviando la industria, que es muy pantanoso. Debemos parar y reflexionar”.