La culminación de un cuarto de siglo de excelencia en diseño y experiencia en fabricación de equipos ha llegado a los estudios. A cargo de Apogee, la interfaz Symphony I/O está lista y formando ya parte de proyectos sonoros de altísimo nivel en todo el mundo. ¿Qué mejor forma de celebrar?

Fundada en 1985, inicialmente la firma estadounidense comenzó a sobresalir nombre gracias a sus diseños de filtros, que resolvieron muchos de los problemas surgidos a inicios del audio digital. Más tarde, sus sistemas completos de conversión elevaron la calidad de estas tecnologías y Apogee se estableció como innovador clave en este campo.

 
 
Actualmente, los convertidores e interfaces Apogee han llegado a considerarse como un estándar de la industria del audio. Productos como Big Ben, Ensemble y Duet han llegado para quedarse y han marcado parámetros para evaluar los equipos de grabación digital de audio. Recientemente y para actualizarse a los nuevos caminos de producción musical, la firma ha lanzado las líneas JAM y MIC, diseñadas especialmente para iPad, iPhone y GarageBand, de forma que la marca promete seguir a la vanguardia en tecnología de grabación, con diseños innovadores pero sobre todo con alta calidad sonora, para responder a las necesidades de todos los involucrados en la creación musical, desde el aspirante a artista hasta el más exigente profesional del audio. Justo para ellos, en esta ocasión echaremos un vistazo a la interfaz de audio Symphony I/O, multicanal y que garantiza su adaptación a cualquier tamaño de estudio.

Lo último en calidad sonora. Así es como la firma ha descrito a Symphony I/O. Poseedora de convertidores de nueva generación y circuitería refinada y actualizada, ofrece una cantidad menor de componentes para entregar una ruta de audio más corta, así como una mayor claridad y transparencia. Su diseño modular de canales de preamplificadores de micrófono ofrece cuatro entradas de instrumento, ocho insertos digitalmente asignables y 85 db de ganancia.

 

Herencia de calidad
Para aprovechar y mejorar el diseño de los convertidores de las series X y Rosetta, Apogee basó en estos su más reciente interfaz, así como otros productos de la marca, como el master clock Big Ben y los preamplificadores Trak 2.

La construcción de Symphony I/O, planeada como un equipo análogo, tomó en cuenta a los ingenieros que no sólo se fijan en especificaciones y hojas técnicas, sino que principalmente escuchan los resultados. La mejora en el diseño minimiza la ruta de audio y su respuesta en frecuencia es ultra plana, con un error de fase realmente bajo.

El módulo de ocho canales de preamplificadores de micrófonos hace posible que la interfaz entregue grabaciones de la más alta calidad. Su capacidad de conversión AD/DA la hace una opción sobresaliente para cualquier tipo y tamaño de estudio, mientras que el módulo también ofrece funciones actualizadas de las entradas de línea Symphony I/O existentes, opera con ruido ultra bajo y es completamente controlable vía el software Maestro.

Flexibilidad total
Cualquier tamaño de estudio puede crecer con una interfaz como Symphony I/O, gracias justamente a su diseño modular y su conexión directa con las estaciones de trabajo digitales más populares. Y no sólo en el presente, sino también en los años por venir. Su arquitectura es flexible, con una unidad base y dos ranuras de módulos de entradas y salidas. Además, tiene capacidad de hasta 32 canales y cuenta con compatibilidad con programas como Logic, Pro Tools HD y cualquier aplicación Core Audio basada en la plataforma Mac.

Además de todo, la modalidad Audio Interface (AIM) brinda una compatibilidad completa con un sencillo ajuste usando las perillas encodificadoras del panel frontal, transformando la unidad en una interfaz optimizada para el modo en que ha sido seleccionado, como Symphony PCI, Pro Tools HD PCI, USB Audio y Standalone. El ajuste se realiza a dos pasos y permite, por ejemplo, el cambio entre dos estaciones de trabajo digital. Si el modo USB es el preferido, por ejemplo, a través de aplicaciones como Digital Performer y Cubase, es muy fácil conectarse, mientras que en la función Standalone calibra la unidad para un ruteo sencillo y directo en una gran variedad de usos, incluyendo Pro Tools LE o Pro Tools M- Powered.

Gracias a esta posibilidad, el switcheo entre Symphony / Logic y Pro Tools HD en una estación de trabajo es accesible y sin comprometer la calidad sonora. Sea cual sea la plataforma que se use, el resultado será sobresaliente. El conector PC-32 se enlaza directamente a una tarjeta Symphony 64 o a una tarjeta Pro Tools HD y cuando se usa un sistema basado en Logic Studio Mac, la latencia queda por debajo de los 1.8 milisegundos.

 
 

Por su parte, en el modo Symphony PCI es posible trabajar con los programas Logic Pro, Soundtrack Pro, Pro Tools 9 y 10, Cubase, Nuendo, Digital Performer, Abbleton Live y aplicaciones Core Audio, mientras que en la modalidad Pro Tools HD PCI los softwares indicados son Pro Tools 9 y 10. La modalidad USB Audio trabaja con Logic Pro, Soundtrack Pro, Pro Tools 9 y 10, Cubase, Nuendo, Digital performer, Ableton Live y cualquier aplicación Core Audio. Finalmente, en el modo Standalone, los programas ideales para trabajar son Pro Tools LE y Pro Tools M-Powered.

Harían falta muchas páginas para explicar por completo lo que Symphony I/O es capaz de hacer por cualquier grabación actual. La idea es gozar de la más alta calidad sonora en cualquier ambiente y con cualquier equipo que se tenga para cumplir con la promesa de una compatibilidad completa. Ese es el pan de cada día en los estudios de hoy.