Originarios de la Ciudad de México, Dapuntobeat es un referente de la música electrónica hecha en nuestro país que ha podido exportarse por más de dos décadas. Conocidos por su búsqueda para innovar sus procesos creativos, tanto en el estudio de grabación como en sus shows en vivo, recientemente lograron conceptualizar junto a Víctor Vázquez (producción), Iván “Chaka” Escutia (iluminación) y José Matiella (video), junto a un importante staff, un concierto que enriquece la experiencia virtual aplicando tecnología audiovisual envolvente basada en sistemas como Ambiosonic y Ambeo. 

Del streaming bidimensional al inmersivo

El antecedente para la realización de este concierto fue la intención de la banda por tener un concierto en vivo con un escenario en 360 grados, lo que acercó al talento con la producción en un momento previo a la pandemia que hoy vivimos. Luego, al establecerse el confinamiento sanitario del año pasado y ver emerger la oferta de conciertos en línea, se optó por esperar e indagar en tecnologías y recursos que brindaran un valor agregado a estos, como relata Ian Corona, bajista del grupo: 

“Empezamos a trabajar con ‘Chaka’ diciéndole que queríamos hacer un concierto circular para cambiar un poco el tema de los shows con un escenario en 360 grados. Llegó la cuarentena y él nos presentó, con el resto del equipo, que justo querían hacer un streaming, pero aplicando tecnología inmersiva; nos compartieron una propuesta que podía cumplir la idea de ambos y nos pareció increíble y distinto porque se trataba ya no sólo de ver al artista en la pantalla, sino de hacer un show envolvente; algo fantástico que de platicarlo me vuelvo a emocionar”.

Ian Corona

Víctor Vázquez

Iván “Chaka” Escutia

La propuesta implicaba ir más allá del formato bidimensional del streaming que comenzó a transmitirse, como relata por su parte Víctor Vázquez: “Por la situación que estábamos pasando, había muchos conciertos de este tipo y decidimos buscar la manera de darle la vuelta para que el usuario tuviera otra experiencia. En cuanto a la tecnología, no estábamos descubriendo el hilo negro, porque esto es algo que ya estaba ahí, por lo que se trató solamente de conceptualizar y sacarle provecho; llevarla a otro nivel para dejar de ver en 2D con un video normal”.

“Lo que diseñamos se ve en un visor que colocas al teléfono y tu experiencia es como si estuvieras parado en el escenario; puedes voltear a ver a cualquiera de los músicos en cualquier dirección. Como espectador, esto ya va más allá de estar viendo desde una pantalla o ponerte como público en la fila uno, sino que es como estar parado en el escenario junto a los artistas”.

“Chaka” agrega: “Partimos de que el concierto es una experiencia distinta en tu vida, algo que vives y cuentas. La experiencia de ver a los artistas en la televisión es de hace cuarenta año; es una alternativa, pero ya no es algo nuevo y menos ahora con las plataformas de streaming disponibles; entonces, con el hecho de agregar el visor, lo que queda es una experiencia para la gente que seguramente va a contarle a alguien que estuvo en este tipo de conciertos, se puso sus audífonos, vio las luces y parecía que estaba ahí adentro. Es algo nuevo en la música y tratamos de implementarlo para ver a dónde lo podemos llevar”.

La clave del éxito de este tipo de proyectos, como enfatiza José Matiella, es el concepto del show: “A través de la tecnología que estamos usando se puede conceptualizar cada proyecto e idear una forma de vivirlo que genere una experiencia distinta. Por ejemplo, en éste con Dapuntobeat, ‘Chaka’ hizo unas programaciones de luz esféricas y toda la parte técnica de la iluminación sumó muy bien con la parte inmersiva en video; en ese sentido, el usuario sí puede esperar ver algo que no se haya visto tanto. Hay que decir que no es nuevo, pero no se había aplicado a los conciertos en vivo”.

Preproducción

“Se juntaron dos factores importantísimos que caracterizan este tipo de trabajo: buscar algo nuevo y la creatividad. En serio que estas personas me sorprendieron mucho y aprendí bastante”, revela Ian Corona sobre los motivos que dieron distinción a este proyecto y añade: “La lluvia de ideas, ver sus trabajos anteriores, todo fue un proceso muy bonito que nos dejó con esta certeza de que hay muchas más posibilidades —colores, texturas, equipos— y eso está genial. Llevaron a otro sitio nuestra idea de hacer ese show presencial en 360 grados y coincidimos con querer rascarle para dar con más cosas, buscar eso distinto y salirnos de la caja, del escenario convencional. Ya nos habían propuesto hacer streamings y realmente no le veíamos caso; preferimos aguantar e investigar por allá y por acá, y buscando, encontramos: dimos con gente que también estaba buscando eso y se viene algo muy fuerte, en serio”.

El diseño del show se armó a distancia, salvo una sesión con el grupo para sacar la línea de tiempo con la cual poder sincronizar las luces con las canciones, como relata “Chaka”: “Con base en ese trabajo hicimos pruebas virtuales: me llevé mi computadora, tocaron y checaron la programación y sincronización de cada canción. Así armamos como tal el show de luces, de manera que llegamos lo más preparados que pudimos al foro para trabajar. Fue un show que se hizo por primera vez y creo que todos quedamos bastante satisfechos”.

Al respecto, también reflexiona José Matiella: “Con todo lo previo que hicimos bastó y es algo que haces regularmente también cuando tienes un evento en vivo; si no lo hiciste vas a sufrir mucho. Se deben tener todos los imprevistos lo más cubiertos posible, estar dos pasitos adelante e ir viendo que todo funcione y en esta ocasión, aunque no fue algo apresurado, sino a su tiempo y tranquilo, se fue cocinando durante el montaje y llegamos bien. Tuvimos un resultado espectacular y con la experiencia en producción de todos, músicos y staff, el trabajo fue bastante fluido”.

Para Víctor Vázquez, otro aspecto relevante es que estas producciones mantienen la reactivación de los equipos de producción, proveedores y servicios de la industria del espectáculo: “Creo que más allá de nuestro proyecto, se mueven los distintos equipos de trabajo: iluminación, audio, video, la renta del foro… sabemos que muchos compañeros con renta de equipo adecuaron sus bodegas para hacer este tipo de actividades y de alguna manera, haciendo estos shows se empieza a avanzar en la industria y eso es muy importante también”. 

José Matiella

Jose Salinas

Diseño y dirección técnica

Luego de tres meses de intercambiar ideas, hacer cambios y ajustes para adaptar el concierto, se concretó la fecha de la grabación ya con el concepto del show, la locación lista y el checklist del rider a utilizar, dejando al planteamiento lumínico y de video marcar la pauta. “Chaka” comparte la guía de su diseño de iluminación:

“Tuve que pensar el show con una simetría distinta, porque normalmente lo vemos en 2D y es de una manera, pero aquí tenía que ser simétrico a donde voltearas. Con base en ello, requeríamos de más luces para enaltecer la energía que tiene la música electrónica, así que metimos barras y jugamos con la sincronía de las luces, porque la música de Dapuntobeat se presta a ello, es un género que permite explorar todo lo visual. Entonces, con el juego que requiere el ojo para activar las emociones, creo que fue muy interesante cómo fuimos armando todo”.

“Mi tarea también fue cuidar el foco de las cámaras, que el láser no tocara los lentes y estar atento a mis límites de movimiento, cuidar el rango de tiro porque podía pasar algo con la cámara. La programación que hice la tomé desde el centro del escenario para simular que mi cabeza era la cámara y pensar en todos esos límites que tenía. Fue una experiencia muy interesante. El espectador podrá ver de un lado para el otro, apreciar esas sincronizaciones y movimientos, haciéndolo mucho más interactivo. Fue muy interesante porque se puede voltear 360 grados y ver algo distinto”.

La contraparte, en la coordinación de cámaras y las tomas, la responsabilidad fue de José: “Las decisiones que fuimos tomando previamente a la llegada al foro, marcaron, como en todo proyecto,  la diferencia. En video, las decisiones importantes fueron las tomadas respecto al desplazamiento de cámara y a partir de eso todo fue muy fluido”.

“A mí me gustó mucho trabajar con todo el equipo; me gustaría investigar más sobre el láser porque los resultados que obtuvimos fueron increíbles en relación con toda la programación que hizo ‘Chaka’. Él y yo tuvimos infinitas conversaciones en cuanto a la luz, el movimiento y lo que podría ver el usuario; logramos efectos inesperados que sumaron bastante. Eso fue muy interesante, porque la cámara hace una toma como si fuera ojo de pescado y entonces se lograron efectos que no esperábamos, que fuimos integrando en la grabación”.

En cuanto al audio, que tuvo en los controles a Eduardo González “Trosky”, se armó una mezcla general con captura en multitrack —un total de 40 canales— que en postproducción permita sacar el sonido de la banda y el inmersivo. De ese proceso, Víctor Vázquez comparte: “La banda hará una remezcla para sacar el sonido que quieren y nosotros estamos experimentando con otro sistema de audio para obtener lo tridimiensional, también conocido como 8D; hay varias maneras de hacerlo: una es mediante un micrófono Sennheiser Ambeo que permite “panear” el sonido y cambiar el original captado de una canción y también está el formato Ambisonics, que hace un tratamiento tridimensional de lo capturado”.

Es José Matiella quien amplía sobre el proceso de audio tridimensional elegido: “Lo que se conoce como 8D es el sonido holofónico binaural que en postproducción permite hacer paneos de 360 grados, pero es arbitrario, ya que el operador de audio, ingeniero o diseñador sonoro es quien decide en qué momento se oye cierto punto cardinal. Ambiosonics es un sistema más nuevo que graba direccionalmente a los cuatro puntos en 360 grados como una esfera de audio y a la hora de hacer postproducción, el paneo no lo decide el ingeniero de audio, sino el usuario a través del acelerómetro del equipo, que hará sonar más la parte del cuarto elegida, por así decirlo. Lo interesante es que ya son paneos de 360 grados interactivos, no algo arbitrario en el estudio. Es una técnica que ya hemos usado, la estamos intentando involucrar más en otros proyectos y viendo si en la música será algo que pueda funcionar, como en este concierto de Dapuntobeat”.

Ry Machado

Los retos

Con la experiencia de este concierto, uno de los desafíos para seguir aplicando esta innovación en el terreno musical será el acuerdo y adaptación de los músicos respecto a su sonido, en relación con la imagen estéreo versus la tridimensional, como puntualiza “Chaka”: “Creo que es diferente y es todo un tema con los músicos, porque ellos siempre van a querer que su música suene de una manera, entonces, ¿qué pasa con un micrófono como el que usamos para grabar este show? Si bien es muy buena la experiencia de voltear y escuchar más la batería o ciertos sonidos, los músicos tienen que escuchar todo paneado para un lado y quieren percibir todos los soniditos y no que sea sólo como un room o cuatro rooms grabando un ambiente. Eso es un tema con ellos, porque van a ir por la referencia L y R de la mezcla para que suene bien. No sé si estoy equivocado, pero suelen preferir una mezcla bien elaborada y al tener un audio ambiental donde no tuvimos monitores, side-fills y demás, no hay manera de sacar los sintetizadores y todos esos sonidos que se perciben en una mezcla de L y R. Eso será un reto para ellos y para nosotros”.

Ian Corona agrega: “Lo que ocurre es que hemos trabajado para sonar de determinada forma en el show y yo creo que sí; vaya, si nos encontramos en una situación como ésta, con ese tipo de micrófonos y condiciones, lo que toca es acoplarte y aprender. Con eso ya vas (a la edición y postproducción), con la iniciativa de mover un poco el audio para proponer nuevas cosas”.

Para Víctor, desde la mirada de la producción, el desafío conlleva también el periodo de investigación sobre las herramientas y tecnologías en sí: “Fue un proceso que me costó tiempo, hacer mi propia investigación, entender y luego hablar con cada integrante del equipo, llevar esa línea de uno al otro. Y, más allá de que haya sido una complicación, fue mi proceso y creo que cada quien tuvo que vivir algo así; llegar a ese entendimiento de lo que teníamos y podíamos hacer para desarrollar una idea y concepto”.

“Luego está la parte de la postproducción, donde estaremos trabajando junto con la banda para tomar las mejores decisiones de edición e integrar todo. De pronto nos dimos cuenta de que más que un proyecto es un laboratorio donde se mezclan los talentos y toda esta parte de Research and Development, de lo que queremos hacer y la nueva forma en que el usuario viva las experiencias, todo debe llegar a algo contundente. La tecnología ahí está y es de quien la quiera tomar; me parece que no se necesita encontrar el hilo negro para generar un impacto importante, interesante, porque con la tecnología, a la velocidad a la que va, ¿qué es nuevo ya?”. 

Un futuro donde lo presencial y lo virtual coexistan

En el mediano plazo, la expectativa es que el desarrollo de este modelo de entretenimiento a distancia se quede y sume a la experiencia en vivo. Víctor menciona: “Considero que ante esta situación hay una comunidad y toda un área de negocio a la que la emergencia sanitaria les llegó como anillo al dedo: los videojuegos. Ahí nos han demostrado que, más que complementarse, hay que entender que el formato ya cambió, que sigue cambiando y que este tipo de tecnologías ya las adoptó la gente en casa como un modo de vida”.

Por su parte, Ian afirma: “Vamos a salir a parques, a conciertos y demás, pero también ya hay algo que llegó para quedarse. Incluso la forma en que planeamos este proyecto, las reuniones y entrevistas a distancia, también serán parte de estos procesos; ya podremos optar por no ir a una cita hasta Santa Fe desde Coyoacán: seguramente si yo voy a ver a un cliente o músico usaré otros medios a distancia. Los shows volverán y esto que estamos viviendo también se quedará y qué mejor que complementar estas partes del rompecabezas y armar productos como éste. En realidad, sólo le veo un defecto a todo esto: que, cuando se acaba, ¡quieres hacer más!”.

“Yo me imagino algún festival donde, si hay gente que no puede venir, se puede implementar esto de alguna manera y hacer que el público acceda a ellos”, apunta Chaka; y José Matiella coincide: “Podemos lograr un festival totalmente virtual, usar varias cámaras y que el usuario brinque de un escenario a otro e incluso recorra los pasillos donde pasaba presencialmente en un concierto; ya se puede lograr hacer algo así. Es justo lo que estamos buscando. Creo que independientemente de la pandemia, honestamente, la tecnología ha llevado el mundo virtual a dimensiones importantes y desde antes, la dirección era hacia allá”. 

Víctor también comparte el entusiasmo por un modelo híbrido: “Pensar en lo complementario y lo que añadirá a lo que ya teníamos —los conciertos presenciales— es muy emocionante, como también pensar que ocurra en un futuro no tan lejano. Creo que cae en un buen momento para hacerlo; ahora que tenemos el impedimento de congregar gente, todos estamos buscando la manera de llegar a ella. Puede que se quede o que se olvide o que existan las dos, pero es justo el momento para que inicie en la música”.

Sin duda es emocionante ver el esfuerzo, compromiso y satisfacción de los equipos involucrados en esta era de adaptación e innovación de nuestra industria, la que habrá de generar nuevos perfiles y especialidades de profesionistas.

Como colegas y audiencia, la sensación bien la describen las frases de la canción “Para Siempre” del propio Dapuntobeat: “Lo que me haces sentir es lo que me hace soñar/ lo que me haces vivir es lo que me hace explotar”…

¡A por ello!

Entrevistas: Nizarindani Sopeña / Redacción: Marisol Pacheco