Inspirada por el espíritu de Charles Mingus, Albert Ayler y Ornette Coleman, la Chocolate Smoke Gang (integrada por Remi Álvarez, saxofón; Blair Latham, clarinete y saxofón; Nicolás Santella, piano; Gabriel Fuentes y Gustavo Nandayapa, batería; Arturo Báez, y Carlos Maldonado, contrabajo), se anuncia como “un poderoso ensamble de avant garde fundado y dirigido por el compositor e improvisador Carlos Maldonado Cisneros, quien también es ampliamente reconocido por su trabajo musical en Los Dorados. Se trata de un combo de músicos con miras lejanas que ya ha tenido exitosas apariciones públicas en diferentes escenarios en la ciudad de México; una de ellas en el ciclo Alterna Jazz, en el Centro Cultural Roberto Cantoral hace algunas semanas.

Después de tocar lo que ya tenía en su repertorio, lo que seguía de manera lógica para el grupo era la grabación de un disco, oportunidad que se dio en la Sala Xochipilli de la Escuela Nacional de Música de la UNAM (ENM), y que resultó en un trabajo pionero en nuestro país al usar el micrófono binaural KU 100, de la firma Neumann. El álbum vio la luz la primera quincena de marzo y es precisamente Carlos, quien también trabaja con el nombre de Malcisne, quien ofrece detalles al respecto.

“La idea de la grabación del disco se dio gracias a una amiga que está empezando una empresa llamada Sintonizando TV y que trabaja con OCESA, en el área de publicidad. Chema Arreola me comentó que ella pidió un micrófono binaural para hacer producciones de audio, pero antes necesitaba practicar con él, así que por eso hizo una grabación para Paté de Fuá como prueba. Luego quiso hacer algo con una banda acústica y ahí salimos nosotros. Nos juntamos entonces. En realidad, la invité a vernos tocar en un lugar pequeño y quedó fascinada. Dijo que sí quería trabajar con nosotros, incluso hacer algo con cámaras, una especie de documental. Nos pidió que nosotros sólo consiguiéramos la sala para hacerlo todo”, comienza Carlos.

Lo que continuó fue elegir y conseguir el lugar para grabar, el ingeniero y el equipo. ¿Cómo se dio?
“Rentamos la Sala Xochipilli de la ENM dos días, ahí hicimos la grabación del material con Gerry Rosado, él hizo la producción. Nos acomodó a todos los músicos y midió correctamente las frecuencias. Se acostaba en el piso y nos pedía que tocáramos hasta que conseguía sacar el sonido apropiado. No hubo ninguna clase de realce sonoro durante la mezcla, aunque, claro, ya en la masterización todo fue pulido. Además de eso no hubo nada extra a eso porque todo fue grabado en vivo, un detalle que para un ensamble como el nuestro es ideal, no para un grupo que necesite más producción”, continúa el contrabajista.

El uso del micrófono KU 100 fue especial para el registro del disco de la Chocolate Smoke Gang: “es ideal para gente a quien le gusta escuchar música en sus audífonos, no como algo que está atrás, de fondo. Es para quien vive la experiencia de escuchar la música a otro nivel. Si se pone este disco en un equipo convencional se notará que hay calidad, claro, pero con atención se pueden dar cuenta que esto supera todo lo antes escuchado, porque es un sonido a 360 grados y en tercera dimensión. Es importante decir que en el disco viene una pequeña explicación al respecto, ya que el público necesita conocer la diferencia entre escuchar un concierto, una grabación típica, y lo que sucede cuando una micrófono binaural está en medio del ensamble, porque en el segundo caso el escucha se siente entre los músicos”.

El contrabajista continúa: “Es importante pensar en cómo trasladar la experiencia de escuchar el disco al escenario, una vez que nos presentemos en vivo. Podemos sentar al público en el centro de la sala y nosotros podríamos ubicarnos alrededor de éste, con unas torres de altavoces Bose, por ejemplo. Esto puede ser quizá en la Fonoteca Nacional. A veces, en algunas presentaciones, hemos decidido que la sección de metales entre caminando por una puerta de la sala, esto lo digo porque cada concierto de la Chocolate Smoke Gang es diferente, y lo mismo ocurre con cada disco. Es una historia que al siguiente día ya no habla de uno, así que por eso no nos preocupamos”.

La oportunidad de haber grabado con el micrófono KU 100 fue para este grupo algo sin igual: “Todos quieren escucharlo, porque nunca se había grabado algo así en México, un disco de jazz contemporáneo con un micrófono binaural de Neumann. Se trata, como puede notarse, de un trabajo con una calidad única, especial”.

Redacción: Alejandro González