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MACACO – entre mensajes de agua

El grupo Macaco es un referente del sonido mestizo y ecléctico emergido en Barcelona durante la segunda mitad de los noventa. La fusión de ideas y ritmos producidos por este colectivo de músicos brasileños, cameruneses, venezolanos y españoles ha forjado un estilo que resulta trascendental  para algunos escuchas y críticos por hacer de éste un diálogo multicultural, atemporal y futurista a la vez. Su presencia en México ha gozado de la preferencia de los escuchas y esta vez regresa a nuestro país con su propuesta Mensajes del agua.

El catalán Dani Macaco, cuyo verdadero nombre es Daniel Carbonell, es el cerebro y corazón de la banda, pero también su propio productor.

Su trabajo en el estudio causó tal furor entre la llamada world music con la aparición de su álbum El mono en el ojo del tigre” (1998), que el propio David Byrne lo llamó para producir a Los De Abajo y King Changó, y desde entonces Dani se ha desarrollado como un productor activo que igual ha colaborado con Ojos de brujo, Chico Ocaña, Roy Paci y Lenine.
 
  Por su estilo, se le ha comparado con Manu Chao (similitud de la que el español francamente reniega) y ha participado en las bandas sonoras de los filmes Amnesia, Darkness y A más.

Actualmente, Macaco promueve el lanzamiento de su álbum Mensajes del agua, edición en México que constará de su disco de duetos El Vecindario, en el que incluyó participaciones con diversas personalidades de la música en América, Europa y África, tales como Youssou N´Dour, Oumou Sangare, Michael Franti, Andrea Echeverri (Aterciopelados), Natalia Lafourcade, Ximena Sariñana, Lamari de Chambao y Fidel Nadal (ex Mano Negra, Todos tus muertos), y otros éxitos de su discografía.

Menos es más
Dani Macaco cree fielmente en un lema que él toma como bandera cada vez que entra a trabajar al estudio: “Menos es más, eso es lo que llevo tatuado en mi corazón y en mi cabeza a la hora de producir”. “Me gustan mucho los conciertos en vivo, pero también me gusta mucho la producción, he colaborado con muchos músicos, también he hecho bandas sonoras, tengo un estudio (El Murmullo) en Barcelona, y un poco con el tiempo lo que he aprendido, y lo que he intentado aplicar, por lo menos en mi manera de entender la música popular, que son las canciones de la calle, es el menos es más. He aprendido a no sobrecargar la producción, a dejar que la canción respire, que la producción vaya a favor de la canción y no la ahogue”, explica el español en entrevista telefónica.

Sobre el proceso de producción de El Vecindario, el líder de Macaco comenta: “Mi manera de producir siempre es muy artesanal, aunque también utilizo las nuevas tecnologías, a lo que yo llamo música de raíz y de antena. Puedo utilizar en el estudio desde sonidos más electrónicos hasta guitarras muy acústicas, cosas muy cálidas. Intento hacer un equilibrio para que la canción brille, pero sobre todo, para que transmita, que para mí es lo más importante cuando una canción llega al público, que al escucha le produzca alguna sensación, le haga saltar, llorar, reír, bailar, algo. La producción siempre tiene que ir a favor de la canción, no en contra”.