Orquesta El Macaebo es un grupo puertorriqueño de salsa creado en 2008 en el municipio de Trujillo Alto, caracterizado por interpretar la llamada salsa dura o gorda. Parte de su sonido está basado en las particulares influencias de la mayoría de sus integrantes, quienes vienen de géneros muy distintos como el rock, punk, ska y reggae. Una entrevista c  on José Ibáñez Reyes (bajista) y Luis De La Rosa Solá (vocalista), en compañía del ingeniero Néstor Salomón, da una idea más certera de lo que la agrupación es y su gran trabajo en el estudio.

¿Salsa gorda?

“Salsa gorda es como se le conoce a la salsa vieja, o al sonido duro de salsa en Nueva York. Como se le conoce a la salsa de la nostalgia de la época de los 60 y 70. No tanto como la salsa comercial o romántica, como ahora hay mucho. En Puerto Rico la salsa gorda es esa salsa vieja”, inicia Luis, y continúa: “Es un término que se le da a esta música salsa más por nostalgia y por el sonido que la caracteriza. Además también se refiere a esta composición musical como la de Willie Colón o Bobby Valentín, que tenían una peculiaridad como los arreglos de éste último, que son muy característicos de él, mientras que la orquesta de Willie Colón es de trombones y uno la puede identificar. Pero además de que se caracteriza por el tipo de conjunto, los arreglos de los vientos son con melodías peculiares y no se esconden detrás del cantante; de cierta forma en ésta, el cantante apoya a la orquesta y no al revés”.

Néstor Salomón agrega: “Desde mi punto de vista, siendo que soy de otro país y que vivo en Puerto Rico hace 17 años, vine acá a trabajar con una discográfica llamada Disco Hit, donde mastericé a los viejos grupos de la salsa gorda: La Sonora Ponceña, El Gran Combo, la Panamericana y otras más. Después de salir de eso y de haber trabajado con una salsa muy procesada, José Ibáñez llegó con la música de la Orquesta El Macabeo y fue entonces que de alguna forma regresé a Disco Hit de alguna forma”.

“Sí, esto parte de que yo siempre he querido mantener el sonido de esa salsa que es la que nos inspiró; siempre he querido que nos juntemos realmente para eso. Pienso que es sonido es muy importante. Cuando trabajamos las producciones trato de pensar en mantener ese sonido”, menciona José.

Sobre cómo fue que los doce integrantes de la orquesta se encontraron en el camino de la salsa, teniendo incluso influencias diversas, Luis menciona: “Todo fue muy natural. En la escena de punk-rock puertorriqueña, de donde José y yo nos conocemos, de pronto pasó que había una banda de ska, porque por alguna razón ese sonido jamaiquino se relacionó con el punk”.

“La cuestión es que estas son escenas que no tienen sonido tropical”, sigue Luis; “y yo siempre había tenido la pregunta de por qué no había surgido una orquesta de salsa dentro de la escena de punk-rock. No fue sino hasta que, a través de José y de otros muchachos que ya eran parte del grupo, que me integré a tocar con ellos. Porque aquí uno va a un bar por una salsa y siempre, además, merengue. La música que se escucha en la vellonera (rockola) es o era toda salsa”.

La independencia de El Macaebo

“A pesar de que en Puerto Rico las cosas son más difíciles en cuanto a la posición demográfica y los límites que uno tiene, ser independiente sale natural. No negamos que en algún momento podamos trabajar con alguien que no sea tan independiente como uno, pero uno va haciendo su propio camino. Hacemos lo que nos gusta. Lo que nos beneficia mucho de llevar el grupo así es que, además de tener el control de todo, realmente sabemos todo lo que pasa con nuestra carrera. Muchas cosas que he escuchado de otros artistas es que ellos no tienen control de todo lo que saben. Veo bastante positivo que seamos independientes. Es algo natural”, explica José.

Luis agrega: “Nosotros somos una banda en la que todos participan de la misma forma. El hecho de ser independientes nos hace saber que venimos de cero. De la necesidad surge una creatividad muy particular. A los artistas que se han tenido que reinventar por lo nuevo en la industria, nosotros les llevamos una ventaja, que es tener el placer de hacer las cosas sin grandes expectativas, soltando la carrera ciegamente a alguien que no sabes quién es”.

Disco de Hoy es el sello que edita los álbumes de La Orquesta El Macabeo, fundado por José Ibáñez. Néstor Salomón dice al respecto: “Es una de las compañías discográficas independientes más exitosas en Puerto Rico. Son muy pocos los que han tenido el éxito que tiene el de José”.

“Pienso que todas las cosas que he hecho han sido por amor al arte”, comenta José; “creo que estoy bastante familiarizado para sacar un disco de la forma en la que uno lo quiere hacer sonar y demás y es algo que comencé a desarrollar por necesidad. Antes no había tanta facilidad para grabar y tuvimos que aprender y hacerlo nosotros mismos. Grabábamos en Monopolio Records, en una localidad que se llama Lago Alto. En ese momento, cuando comenzamos la orquesta, se grababa ahí y se ensayaba. Todo lo grabábamos directo. Con el paso del tiempo alquilamos otro estudio y ahí grabamos la última producción”.

El bajista de Orquesta El Macabeo recuerda el acercamiento con Néstor Salomón en el 2001, haciendo la recopilación de Disco de Hoy, cuatro discos con música de grupos punk locales. “Néstor había llegado hacía poco al país. Trabajaba en un estudio de mastering y yo llevé el trabajo. Así nos conocimos y con el paso del tiempo, creamos una relación de varios productos que la estuve llevando para hacer el master. Hasta el 2010 que volví a tocar sus puertas para una producción y desde ese entonces hemos trabajado hasta ahora”.

José Ibáñez comenzó a incursionar en la ingeniería de grabación desde hace algunos años a la fecha, debido a, como él menciona, las necesidades de grabación que sus grupos tenían. Ahora, como ingeniero, comparte lo siguiente: “Es muy importante tener una relación así; por ejemplo, como ingeniero de grabación con alguien como Néstor, quien hace masterización, porque podemos opinar y siempre todo se hace para que el producto final quede mejor. Normalmente, cuando tenemos una idea bastante sólida de la música, la vamos grabando. Comenzamos, por ejemplo, con la percusión. Hacemos maquetas y las vamos sustituyendo por los instrumentos finales. Realmente, cuando construimos las canciones, es al escucharlas. No diría que yo soy el productor como tal, pero soy quien graba a la orquesta y quien tiene mayor relación con los músicos”.

“Cuando trabajé con Macabeo encontramos técnicamente una fórmula para sonar como ellos querían. Al final comenzamos a trabajar más en una identidad sonora y musical”, dice Néstor.

Para finalizar, José Ibáñez menciona los equipos que usa la Orquesta El Macabeo en el estudio: “Hemos trabajado con consolas Midas y Tascam, así como con interfaces Yamaha Steinberg. Los micrófonos “normalmente son Shure SM57 y 58 porque siento que captan muy bien los vientos. Grabamos la voz con un KSM 32 de Shure. A veces improvisamos y tratamos de conseguir micrófonos prácticos y que nos puedan transmitir una señal en su punto. Usamos Audix para percusión y Sennheiser como ambientales”, comenta Néstor Salomón.

“Grabamos por secciones. Capto individualmente los instrumentos y por ejemplo, las percusiones, siendo que no tengo dividido el estudio, tengo que grabar primer en maquetas donde todos tocamos y después voy reemplazando para poder tener un sonido definido. Cuando vienen los vientos se trata de que se graben todos los vientos a la vez. Tratamos de grabar las secciones, igualmente con los coros, en este caso con software Steinberg Nuendo”, concluye José.

Orquesta El Macabeo. Letras conscientes y ritmos para mover el cuerpo mientras se piensa. Sí se puede.

Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redacción: Michel Loeza