Dedicado a brindar la consultoría técnica a los productores de cine que realizan sus producciones con tecnología de audio Dolby, con el puesto de ingeniero de aplicaciones de cine de la firma, así como a los estudios de grabación autorizados por la misma compañía, Carlos Cuevas es reconocido y respetado como profesional en el campo de audio para cine, y una conversación con él resultaba muy interesante para que nos compartiera un poco de su historia dentro del medio, así como la forma en la que ha afrontado su quehacer en el medio.

Cuéntanos un poco acerca de cómo te interesaste por el audio
“Estudié ingeniería eléctrica y sistemas electrónicos, aprendí muchas cosas sobre subestaciones, motores, transformadores y sistemas de control. Mi interés por el audio comenzó porque mi padre fue publicista durante 16 años de la cadena de tiendas Elektra y por esta razón visitaba muy seguido los estudios de grabación donde se grababan los audios para los comerciales de radio y televisión; yo lo acompañé muchas veces desde pequeño y desde entonces me llamó mucho la atención el equipo como las grabadoras, con el fascinante movimiento de la cinta, cuando de un lado hay cinta virgen y del otro ya está la información registrada”.

“Años más tarde, entre la secundaria y la preparatoria, monté con unos amigos un sistema de sonido para llevar a las fiestas. Lo primero que usamos fue un sistema Sunn Alpha Eight, que constaba de una consola y un par de bocinas enormes. Cuando terminé la preparatoria, tenía muy claro a lo que quería dedicarme, pero me encuentro con que en México no existía en ese entonces la carrera de ingeniería en audio y lo más cercano a esto era estudiar electricidad o electrónica, así que no me quedó más opción que hacerlo. Sin embargo, finalmente estoy muy complacido por haber estudiado ingeniería, porque esto cambió mi manera de ver las cosas”.

“Cuando estudiaba la universidad, me inscribía en cuanto curso, diplomado o seminario se ofrecía en aquella época y que tuviera que ver con audio. La mayoría eran sesiones sabatinas que duraban algunas semanas, sobre teoría de audio aplicada o sonorización”.

Esto era en definitiva lo que querías hacer, pero ¿cómo ingresaste al mundo del audio profesional?
“Un ingeniero me platicó que en el estudio de grabación del grupo Los Joao daban cursos de audio, así que decidí a ir; ahí conocí al ingeniero de audio que además de ser mi maestro influyó enormemente en que yo decidiera vivir del audio profesional: el ingeniero Nicolás Corte. Él me acercó al medio y gracias a su recomendación pude entrevistarme con la gente de discos Peerless y entrar como becario. Esta fue una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido en mi carrera, estuve cuatro años y medio en la disquera y comencé desde abajo. El estar en un estudio real, en situaciones de grabación profesional y con una gran cantidad de equipo de audio disponible me permitió aprender muchísimo”.

“Después de esto, a los cuatro años y medio de haber entrado a Peerless tuve la oportunidad de trabajar a la casa de producción de audio Piánica. En ese tiempo, ellos ya contaban con Pro Tools y realizaban muchos proyectos de sincronización de audio y video. Durante mis últimos tiempos en Peerlees yo ya venía dando servicio de mantenimiento sabatino a Piánica, así que cuando me ofrecieron trabajo de tiempo completo finalmente decidí cambiarme”.

Háblanos del estudio móvil que diseñaste
“Paco Navarrete, director de Piánica, se interesó en financiar el proyecto del estudio móvil, que era mi proyecto de tesis también. Como negocio era algo que ofrecía muchas ventajas, pues llevábamos literalmente el estudio a las puertas de los clientes, se ahorraba mucho tiempo y dinero y el cliente quedaba complacido”.

“Años después, en el 2001, Piánica pasó por momentos económicos difíciles y volví a ocuparme solamente del mantenimiento sabatino, lo que me dejó tiempo para buscar otros caminos para crecer, pero para entonces ya había hecho muchas cosas ahí, remodelando los estudios A y B, construyendo el Master y dos estudios más, lo cual fue un tiempo de aprendizaje muy valioso”.

Tiempo después, ¿cómo se dio tu acercamiento a Dolby?
“Como parte de la expansión de mi carrera, me encargué de todo el montaje y conexión del estudio Fabrica de Éxitos de Alex Abara y estando en este proceso recibí dos ofertas de trabajo que no se concretaron, pero que finalmente me llevó a tener contacto con Dolby, que en ese momento buscaba un consultor para esta región, lo que me interesó enormemente”.

“Trabajar en Dolby me pareció un buen reto para aprender cómo se hacen los negocios en Estados Unidos, además de tener que comunicarme en otro idioma todo el tiempo. El primer año y medio fue muy duro, tuve que aprender muchas cosas referentes al cine, procesos de laboratorio, película, velocidades y sincronía; éste último un tema crítico, pues no es lo mismo sincronizar un comercial de treinta segundos que una película de dos horas”.

“Algo de lo que he aprendido a lo largo de estos doce años que llevo ya en Dolby es a trabajar de manera ordenada; en la empresa se acostumbra documentar todos sus procesos de trabajo. De esta manera se reduce mucho el margen de error. Es gente que es muy clara al momento de hacer negocios”.

A grandes rasgos, ¿qué ofrece actualmente Dolby?
“Dolby está dividido en dos partes, una es la de productos profesionales y la otra es la de licensing (concesión de licencias). La primera tiene que ver con todo el tema de equipos profesionales de codificación y decodificación para estudios de grabación, cines, estudios de radio y televisión y demás, mientras que la parte de licensing se encarga de otorgar todas las licencias y permisos de utilización de la tecnología Dolby a las otras marcas que la incorporan a sus productos y que también incluye software, teléfonos celulares y computadoras, entre otras cosas”.

“Dentro de la división profesional están las áreas de audio, cine y gaming (juegos). Yo pertenezco a un grupo dentro del área de cine denominado servicios de contenido y nos encargamos de toda la parte de producción para formato de 35 milímetros o asesoría para la creación de DCP (digital cinema packages), calibraciones para estrenos y ahora para el nuevo formato Dolby Atmos1 nos encargamos de algo conocido como comission, que es la puesta en marcha de los equipos”.

“Existe una red mundial encargada de las ventas; para México el distribuidor de la línea de productos para audio y cine es Vari Internacional y solamente existe un producto que es distribuido en México por AMTEC: el monitor PRM-4200. Todo lo referente a mercadotecnia es manejado directamente desde las oficinas principales en San Francisco”.

El interés por el aprendizaje es lo que ha llevado a Carlos Cuevas a ser un consultor de primer nivel para los clientes de Dolby en México, quienes lo ubican a la perfección desde muchos años atrás y confían en sus conocimientos, pero sobre todo en que sus requerimientos serán entendidos y satisfechos en la medida justa.
Redacción: Carlos Gálvez