Por Marisol Pacheco
Tras su participación en el ciclo de Master Classes de la edición 2026 de sound:check Xpo, el ingeniero de audio, productor y mixer peruano, Germán Villacorta, extendió el tiempo de conversación para reflexionar sobre aquellos elementos que siguen siendo el pilar de su quehacer y le han ganado la confianza de artistas tan diversos como Ozzy Osbourne, Alice Cooper y Juan Gabriel.
La escucha como esencia: trayectoria y confianza
Tomamos la oportunidad para retomar el hilo de su plática “¿Qué es lo que NO vas a poder ‘arreglar en la mezcla’?”, en la que enfatizó la importancia de tener procesos de trabajo en el estudio y cómo se controlan estos desde la pre-producción y grabación, para genuinamente alcanzar resultados profesionales.
La esencia de mi espacio, el instrumento más importante para mí, en mi estudio y en cualquier lado, son mis oídos, y el recurso que me permite escuchar como requiero son mis monitores Quested desde hace 26 años”.

El punto de partida, materializar el sueño de armar su propio espacio: “Fui armando mi estudio desde que estaba en la universidad, hace 35 años, y de plano tomé el clóset de mi casa, como todos hacemos en algún punto”, recuerda sonriente. “Después, ya casado y con otra dinámica de vida, fui creando lo que a la postre iba a ser Dynamic Wave, el estudio que ahora tengo en Los Ángeles, donde ya estamos cumpliendo 20 años. Lo mío, me parece, ha sido resultado de mucho trabajo en casa y también en diversos estudios y exponerme a todo tipo de artistas, sobre todo independientes, cuya música me formó”.
Para Germán, esa colaboración con los músicos independientes fue determinante: “Fueron bandas que como no podían costear un trabajo, depositaban su confianza en mí y en lo que hacía en el estudio y al escoger mis herramientas, de acuerdo con la forma en la que yo estaba acostumbrado a trabajar en estudios grandes. Entonces, tuve la oportunidad de poder, digamos, aplicar mi sistema, con mi computadora y mi forma de hacer las cosas; pude experimentar y hacer comparaciones con el hardware y microfonía, entre otras cosas; por ejemplo, recrear realmente el sonido de un plug in”.
“Hoy hay miles de maneras de trabajar, la cuestión es que esto es como un menú: uno va escogiendo y viendo cuánto cuestan las cosas que nos van gustando, lo importante es entender que se tienen opciones y que, en buena medida, hay que tomar decisión sobre qué y cómo se quiere”.

El oído y los monitores: herramientas vitales para la mezcla
En relación al equipamiento que posee y que considera primordial para las tareas de mezcla y masterización, Germán no titubea al afirmar: “la esencia de mi espacio, el instrumento más importante para mí, en mi estudio y en cualquier lado, son mis oídos, y el recurso que me permite escuchar como requiero son mis monitores Quested desde hace 26 años”.
“Ha habido muchos speakers que he probado, pero hay momentos en los que el asunto se pone fino en el sistema de amplificación y de monitoreo, para lo que he usado los Yamaha NS10 y me dan más de lo que deberían, porque aprendí a distinguir que escuchaba cosas que sonaban lindísimo, pero además corrigieron ciertas cosas que no estaban en mi mezcla. Por eso, otra de las herramientas muy importantes para mí, y que va con todo esto acerca de monitoreo y que yo utilizo es Sonar Works, que modifica las frecuencias de mi sistema en el cuarto, lo calibra”.
“En todo momento estoy escuchando correctamente en mi cuarto lo que debe ser; escucho correctamente mi mezcla con una referencia inmediata en Spotify para saber cómo se escuchará afuera. Eso es básico, así como contar con unos buenos audífonos que dan la representación correcta de lo que está pasando. En mi caso, tengo los Sennheiser 600 y 700, que suenan muy diferentes a los demás”.

“Todas estas son mis herramientas vitales para la escucha, el alma de mi monitoreo. Lo demás son compresores, ecualizadores, y todo eso para dar sazón, así lo miro”.
Germán, entre líneas, está subrayando la importancia de la escucha: “Todo depende de esto. De tus oídos y el entrenamiento auditivo que les has dado. Yo utilizo mucho hardware en cuanto a compresores en mis mezclas, los ecualizadores son de plug ins y algunos son muy importantes para mí, en el sentido de su respuesta, clara, sin ensuciar, que ayudan muchísimo cuando tienes un entendimiento de lo que hace y te da cada uno de ellos”.
“En ese sentido, como decía uno de los chicos en la plática, que digan que sus herramientas son sus audífonos y su celular, es de cuidado, no porque esté mal, sino porque no hay una conexión de lo que pasa en el estudio y, por tanto, de las cosas que ocurren cuando conectas físicamente el micrófono y eso empata, diría yo, con esta moda extraña de querer arreglar las cosas en las mezclas. Eso es un grave error, pero la cuestión, como le dije a él, es que deberías entonces aprender a usarlo y sacarle jugo, y hacer conciencia de no quedarse ahí y seguir aprendiendo, ahorrar e invertir en tu equipo”.

Producción remota: un flujo de trabajo consolidado desde 2007
En la era de las colaboraciones en línea, Germán está desde luego, inserto en dicha dinámica: “He tenido la suerte que desde 2007, cuando empecé con mi estudio, ya trabajaba con muchos artistas en Latinoamérica y en Europa, y todo lo hacíamos en línea, ya tenía eso en mi flujo de trabajo. Cuando llegó la pandemia, yo ya tenía todas las herramientas y formas de trabajar, hice mucha producción e inclusive grabaciones con Zoom y luego Audio Movers, pero el que actualmente uso más es Authentic Audio (de Ginger Audio) que me encanta, porque incorpora el video y el audio en tiempo real”.
Como colofón a esta visita y encuentro, Germán es entusiasta y firme: “Hoy hay miles de maneras de trabajar, la cuestión es que esto es como un menú: uno va escogiendo y viendo cuánto cuestan las cosas que nos van gustando, lo importante es entender que se tienen opciones y que, en buena medida, hay que tomar decisión sobre qué y cómo se quiere”.



