Aproximadamente en noviembre de 2016, la prestigiosa empresa Waves lanzó al mercado este maravilloso plug in, diseñado en colaboración con Andrew Scheps, multipremiado ingeniero en audio que ha trabajado con Metallica, Adele, Red Hot Chili Peppers y Lana del Rey, entre muchos otros. Como el nombre de alguna manera lo sugiere, se trata de un plug in que realiza procesos paralelos. Si no tienen del todo claro a qué me refiero, les recomiendo que lean el artículo: soundcheck.com.mx/con-seis-plug-ins-destrozo-cualquier-hardware/ en sus dos partes.

Si tienen algunos tracks en su mezcla que son importantes para la canción, ese es el lugar indicado para este plug in, que añade todo el carácter analógico a cualquier fuente sonora.

Andrew Scheps en MIx with The Masters

¿Cómo funciona?

El espectro se divide en 4 bandas, una dedicada a los sub bajos, otras dedicadas a los agudos altos y otras dos, que si bien serían las dos bandas que faltan, ya vamos a ver que no es del todo así, porque añaden otros procesos “misteriosos”. No es que quiera ponerme en este plan, pero la realidad es que el manual de usuario del plug in no aclara qué tipos de procesos hace, por eso digo que son misteriosos.

La visualización es bastante cyberpunk y parece un sofisticado túnel del CERN (Centro Europeo para la Investigación Nuclear del futuro), pero luego de familiarizarnos con su estética, tiene solamente 7 controles: un input que controla la sensibilidad de entrada con un LED tipo semáforo, que va del verde, pasa por el amarillo naranja y finalmente llega al rojo, indicando qué tan fuerte estamos ingresando al plug in. También incluye un output muy útil para cuando se usa en cadena con otros plug-ins, lo que está muy bien, ya que es un procesador que añade y dependiendo de lo que uno haga, cambia el nivel de la señal.

Los 5 controles restantes son lo que el plug in es. Vuelvo a reiterar que solamente añade, así que les recomiendo que no abusen de él, porque podrían terminar con un sonido sobreprocesado.

En 2016, Waves lanzó al mercado este plug in, diseñado en colaboración con Andrew Scheps, multipremiado ingeniero que ha trabajado con Metallica, Adele, Red Hot Chili Peppers y Lana del Rey.

Vamos de los graves hacia los agudos

Sub tiene un ajuste de frecuencia que va de 32 a 80 Hz más de una octava y esto está genial, porque las frecuencias graves tienden a inclinarse a su propia tonalidad y por lo tanto es muy recomendable que estén sobre la fundamental de la tonalidad de la canción. Además, no siempre tienen que utilizarlo, porque se trata de la parte más baja del espectro y puede ser útil si desean mejorar un bombo o un bajo.

Una vez que eligen la frecuencia; por ejemplo, si la canción esta en Mi, les recomendaría utilizarlo en 41.2 Hz y luego pueden añadirle a gusto con el potenciómetro que tiene. Los graves que reproduce son muy gentiles porque se trata de una combinación de compresión, ecualización y procesos psicoacústicos de ecualización.

La opción THICK del plug in añade un cuerpo hermoso a cualquier fuente sonora que envíen, esto es algo que sorprende en este plug in y es que se adapta a sonidos muy diferentes. Básicamente sirve para todo tipo de instrumentos o incluso voces y también añade cierta profundidad en la gama de medios graves y medios, que es realmente fantástico. No estamos hablando de ecualización, se trata de una serie de procesos que se van sumando a medida que suben el potenciómetro, en los cuales se incluyen procesos psicoacústicos de ecualización, compresión y algo más que exactamente no se qué, es pero me encanta.

Por su parte, BITE hace que los sonidos suenen más agresivos, cambiando ligeramente su actitud; otra vez se adapta estupendamente a cualquier fuente sonora y me hace acordar mucho a un Distressor bien ajustado.

La modalidad AIR, como su nombre lo indica, añade unos agudos altos muy agradables que es algo que está muy bien pensado para diseñar el carácter completo de un sonido.Tanto el SUB como el AIR generan una serie de armónicos que no están presentes en la señal, otorgando más vida a los sonidos.

Se discute mucho hasta hoy dónde utilizar el Waves Scheps Parallel Particles; algunos dicen que en busses, otros que en el master, y luego de trabajarlo durante bastante tiempo, les recomiendo que lo usen en instrumentos individuales y de hecho ni siquiera en todos, porque como muchos saben, en una mezcla no necesariamente tiene que sonar todo increíble, sino más bien se trata de “combinar” los sonidos.

Si tienen algunos tracks en su mezcla que saben que son importantes para la canción, ese es el lugar indicado para este maravilloso plug in, que añade todo el carácter analógico a cualquier fuente sonora. También sirve para mejorar sonidos que no tienen la suficiente calidad de fuente sonora, como por ejemplo sonidos que vengan de cajas de ritmos retro o sintetizadores vintage o voces que han sido grabadas con un preamplificador y un micrófono que no suenan mal, pero tampoco suenan bien.

En palabras de su creador, el Waves Scheps Parallel Particles es un plug in que invita a girar los potenciómetros y escuchar, y créanme que así es. Sirve para cualquier género de música y en mi opinión, es una inversión muy recomendable.

¡Hasta la próxima columna!

*Músico, compositor, productor musical e ingeniero en audio.

Especialista en Mezcla y Mastering.

Imparte cursos privados online y en universidades sobre Ingeniería en audio, Producción musical y Desarrollo de la creatividad.

Es profesor de Técnicas de mezcla y mastering en REC Música y SAE Institute México.