ToniFrançois: más de 25 años construyendo la memoria visual de la música en México

Por Javier Paniagua

En torno a la industria musical existen rostros que, con el paso del tiempo, se vuelven familiares. Personas que no necesariamente están ejecutando un instrumento musical sobre el escenario, pero que concierto tras concierto aparecen entre el público, a un costado del escenario o abriéndose paso entre la gente para hacer su trabajo. Toni François es una de esas figuras.

Durante muchos años la vi caminar entre conciertos con sus cámaras, buscando algo que los demás no necesariamente estábamos viendo. Y después estaban las fotografías: imágenes capaces de conservar la energía, la dimensión y hasta pequeños instantes de un show que, para todos los demás, había terminado esa misma noche. Es difícil hablar del rock y de la historia reciente de los conciertos en México sin encontrarse, tarde o temprano, con el virtuosismo visual de Toni.

Con los años también tuve la fortuna de coincidir con ella trabajando. Primero durante un concierto de Zoé en el Estadio GNP y, después, en el Zócalo de la Ciudad de México, durante la presentación de Intocable, donde pude verla mucho más de cerca, haciendo lo que durante más de dos décadas ha hecho extraordinariamente bien: convertir la música en imágenes.

Gustavo Cerati, Monterrey, 2009 / Foto: Toni François

Para mí, Toni ocupa un lugar muy importante en la música mexicana. Durante más de 20 años ha construido una mirada propia, pero también ha abierto camino para muchas otras mujeres que encontraron en su trayectoria un referente dentro de la industria. Su obra, además, forma parte de la memoria visual de nuestra música.

Por eso quise aprovechar uno de esos encuentros para hacerle algunas preguntas. Quería conocer la historia detrás de la fotógrafa y la artista, entender cómo construyó su camino y descubrir cómo ha cambiado su manera de mirar la música después de tantos años detrás de una cámara.

Zoé / Foto: Toni François

Empezaste estudiando Ingeniería en Computación. ¿Cómo termina alguien que estaba frente a una computadora construyendo una carrera detrás de una cámara?

“Estudié Ingeniería en Computación. Primero entré a Contabilidad y Administración de Empresas porque mi mamá quería que estudiara eso, pero duré dos semestres y le dije: ‘No, esto no me gusta’.

“Me cambié a Ingeniería en Computación, hice la tesis, pero nunca me titulé, porque había que pagar y pensé que nunca iba a utilizarlo. Para entonces ya había empezado a tomar fotos y hacía páginas de internet”.

“Aprendí sola a hacer páginas y usaba Flash. A partir del año 2000 empecé a hacer páginas para grupos. Iba al Alicia desde 1998, ahí conocí a varias bandas y empecé a trabajar con ellas. Entonces pensé: ‘Necesito fotos para las galerías’. Tenía una de las primeras cámaras digitales que salieron y empecé a utilizarla. Después fui mejorando mi equipo, pero fue muy gradual. En ese tiempo no había YouTube ni conocía fotógrafos que pudieran aconsejarme”.

Depeche Mode, Foro Sol, 2023 / Foto: Toni François

Entonces, ¿la fotografía llegó a tu vida casi por accidente?

“Sí. Me gustaba tomar fotos, pero nunca decía: ‘Quiero ser fotógrafa’. Era mi hobby. Hacía páginas para artistas y poco a poco se fue corriendo la voz. Trabajé con Aleks Syntek, Motel, Alejandra Guzmán, Paty Cantú y muchos otros. Hice la presencia en línea de varios artistas e incluso les abría sus cuentas de MySpace”.

“También tenía mi propia página, donde subía fotos, y después participé en un concurso de Intel para hacer un videoblog. Quedé en segundo lugar y me dieron dinero y una laptop. Entonces decidí hacer mi página y empecé con TONO.TV. Al principio hacía videos y fotos, pero después me quedé con las fotografías, porque me gustaban mucho más”.

Aprendiste fotografía prácticamente sola. ¿Qué errores tuvieron que enseñarte lo que nadie podía explicarte?

“Quizá no tener la cámara adecuada. Yo creía que la que tenía era buena y ahora veo esas fotos y pienso: ‘Chale, me hubiera comprado otra”.

“También había cuestiones de encuadre. Al principio hacía fotografías donde prácticamente toda la imagen era la cara del artista. Después entendí que hay que tomar fotos de todo: que se vea el lugar, que se entienda el tamaño del show. Antes me fijaba en otras cosas. Fui aprendiendo poco a poco”.

Morrisey, 2018 / Foto: Toni François

Hoy, los artistas viven en internet, pero tú empezaste cuando ser un medio digital casi jugaba en tu contra. ¿Cómo era abrirte espacio en esa industria?

“Al principio costaba mucho trabajo acreditarme, porque no le daban importancia a los medios digitales. Casi no acreditaban”.

“En 2009, la gente de Prodigy MSN me buscó porque querían que fotografiara conciertos y les entregara cuatro o cinco galerías de shows al mes. Ahí ya pude acreditarme más fácilmente. Aun así, todavía le hacían el feo a las páginas. Fue hasta después de 2012 cuando todo comenzó a cambiar y empezaron a darle mucha más importancia a los medios digitales”.

The Cure, Foro Sol / Foto: Toni François

Has fotografiado música que quizá nunca habrías escuchado por decisión propia. ¿Necesitas ser fan de un artista para encontrar una buena fotografía?

“No. Hay muchos fotógrafos que dicen: ‘Yo solamente tomo fotos de música que me gusta’. Yo no soy así. Trabajé muchos años para el Auditorio Nacional y ahí me tocaban artistas o grupos de los que no tenía idea. No me gusta llegar completamente en ceros, así que investigaba antes para tener por lo menos un contexto”.

“Además, eso te permite conocer otras cosas. Recuerdo ver a Wisin y Yandel en 2009 y me impresionaron muchísimo. Traían músicos, la gente estaba vuelta loca y era como el principio del reguetón. Yo ni siquiera sabía qué era el reguetón y fue una gran sorpresa”.

The Rolling Stones, Foro Sol, 2016. / Foto: Toni François

Has estado frente a figuras como The Rolling Stones y nunca has pensado “¿qué hago aquí?”. ¿Cómo evitas convertirte en fan cuando tienes enfrente a alguien de ese tamaño?

“Nunca entré como fan. También siento que ese es un error que cometen algunos fotógrafos: van como fans y están más preocupados por conocer al artista o conseguir que les firme algo. Yo lo veo como un trabajo”.

“Para mí, Mick Jagger no es superior por ser Mick Jagger. Todos estamos haciendo un trabajo. Obviamente hace una música increíble, pero eso no significa que sea superior por ser músico. Cada quien tiene su trabajo y sin el trabajo de miles de personas, no podrían existir los Rolling Stones ni cualquier otro grupo”.

Maldita Vecindad / Foto: Toni François

Ahora hay muchas herramientas de inteligencia artificial. ¿Cómo visualizas tu trabajo a largo plazo con estas herramientas y el trabajo del fotógrafo? ¿Cómo ves la evolución de las personas que llevan el contenido de los artistas?

“Por ejemplo, en Photoshop puedes usar inteligencia artificial como una herramienta: ‘Quiero que quites esta mancha’, y lo hace perfecto. Sí te ayuda, pero ahora que está de moda hacer flyers con inteligencia artificial, se me hace horrible, porque todos terminan teniendo el mismo diseño. Creo que hay que usarla como una herramienta para mejorar tu trabajo, pero crear una plantilla completamente con inteligencia artificial se me hace muy chafa”.

“En mis fotos no creo que afecte, porque son cosas que están pasando en la vida real. No puedes decirle a la IA: ‘Hazme una foto de un concierto de Zoé’. Entonces no me preocupa; está padre usarla como una herramienta para mejorar tu trabajo’.

*Músico, productor, director musical y consultor en la industria de la música. Ha compuesto para más de 450 proyectos en televisión, cine y radio, incluyendo el Mundial de Qatar 2022, los Juegos Olímpicos de Tokio y el Abierto Mexicano de Tenis, además de campañas para Marvel, NFL, BBC y Apple. Es host del podcast “¿Qué es la música?”, uno de los espacios más influyentes de habla hispana sobre creatividad e historias de la industria musical.