La ópera “Aida” de Verdi, en la que participaron más de trescientas personas (entre músicos, bailarines, coros, voluntarios y staff técnico), dio reapertura al Teatro Morelos, en el Estado de México, a razón del remozamiento en estructura y equipo que tuvo y dejándolo listo para ampliar su oferta de entretenimiento en la región. En ese trabajo, la alianza en la gestión del recinto con la compañía CulturArte ha significado un acierto, gracias a la adecuada estrategia de mercadotecnia cultural que trabaja y hace eco de la labor hecha con la Orquesta Filarmónica de Toluca.

Un camino trazado, la Orquesta Filarmónica de Toluca

La conversación es con el maestro Gerardo Urbán y Fernández, director de la Orquesta Filarmónica de Toluca (OFIT); Tere Ocampo, coordinadora de logística de la OFIT; Gabriel Montes de Oca, coordinador de producción de la OFIT; Mario Márquez, responsable de audio y coordinador técnico del Teatro Morelos, y Francisco Mejía, productor general de CulturArte, sobre los pilares que sostienen esta estrategia a favor de la actividad cultural de la capital de uno de los estados más grandes del país.

A punto de cumplir la década de existencia, la OFIT ha cumplido su visión de ser un ensamble cuya distinción que ofrece programas y repertorios diversos para el público, además de la música de concierto: “Eso nos permitió, por ejemplo, colaborar con el Ballet Clásico del Estado de México y hacer una presentación que nunca había ocurrido en Toluca, con orquesta y ballet en vivo. En paralelo, fuimos armando otros proyectos, como los conciertos alternativos que iban del rock al jazz e incluso mariachi sinfónico. Queríamos explorar muchas cosas con la música que no se hacía y en ese sentido fuimos pioneros, de forma que cuando se sumó CulturArte, hace cinco años, con el programa “Los dulces sonidos de la muerte”, que se presentó en la Plaza Central de Toluca, congregando a diez mil personas, vimos el potencial de esta labor y quisimos mantenerla”, comparte el maestro Urbán.

La remodelación del Teatro Morelos, hace tres años, gracias a la intervención del gobierno municipal y estatal, acondicionó el recinto con un mezanine en la parte trasera, foso para orquesta, varas para iluminación, estructura y mecánica teatral y ajuste en la acústica e isóptica que hoy enriquecen la experiencia de las casi dos mil quinientas personas que llenan sus butacas. Con estas nuevas condiciones, se realizaron nuevas propuestas, como la musicalización de películas y la que sería la primera gran puesta en escena en Toluca: la ópera “Aida” de Verdi: “Fue una producción enorme, con más de trescientas artistas en escena; ahí arrancó la mancuerna con CulturArte y el teatro. Empezamos con el “Lago de los Cisnes”, luego “Turandot” y una versión especial del “Cascanueces”, con la idea de ofrecer al público otras opciones. Desde hace ocho años venimos trabajando para que Toluca sea un referente en las producciones que se realizan, espectáculos de altísimo nivel en un teatro que ahora nos permite hacerlo, y el público reacciona pidiendo y exigiendo más”, señala el director.

Por su parte, para Gabriel Montes de Oca, contar ahora con un inmueble multi-propósito para espectáculos, supone el reto de mantener la exigencia audiovisual en balance: “Antes batallábamos porque no teníamos condiciones como las varas, ni nada, montábamos todo y eso implicaba más tiempo para la producción; pasamos de cuatro días de montaje para “Nabucco”, a dos para “Turandot”. Con las mejoras que tiene ahora el foro, nuestra planeación de preproducción es mejor, ya que todo el diseño de vestuario, escenografía, maquillaje, ensayos previos con los distintos elencos —en el caso de Turandot, ensayar con los coros tres o cuatro meses antes, igual con los solistas—, llegamos con el noventa por ciento de la labor lista al teatro”, menciona el coordinador de producción.

Logística, la pieza clave

La suma de talento venido de entidades artísticas externas como el Conservatorio Nacional de Música, el de Toluca o incluso la Caballería de la Guardia Montada, implica una precisa coordinación en tiempos y fechas para cubrir trámites burocráticos, permisos, transporte, hospedajes, alimentación y armado de horarios para ensayos. El puente que tiende Tere Ocampo es crucial para que la preproducción cumpla su objetivo: “Recibir todas las solicitudes, oficios, permisos y armar los itinerarios y toda la parte de accesos al teatro y demás es mi quehacer. Se  trata de tener lista la vinculación con todas las instituciones que colaboran, activar los patrocinios, prever los días de producción y los requerimientos. Nos hemos ido adaptando para entender lo que implica un concierto, una ópera o una función con ballet, logísticamente hablando; son retos diferentes que el trabajo en equipo saca adelante”, explica la coordinadora.

El valor de las alianzas

El trabajo previo con la OFIT y su patronato atrajo de manera natural a personas interesadas en financiar los proyectos que alimentan la nueva oferta de espectáculos en el Teatro Morelos, dado el éxito en la asistencia del público. “Hay gente que sigue a la orquesta hace años y lo que hacemos ahora es canalizar el patrocinio en forma, estableciendo bien dónde se requiere y si es en especie o económico, lo que determina las necesidades de la producción. CulturArte hace una primera selección de los requerimientos, y luego, la parte de gestión se vincula con Tere y la orquesta para que se puedan cerrar los apoyos. Por ejemplo, hemos venido colaborando con universidades, públicas y privadas, y se han sumado marcas y empresarios locales”, detalla Francisco Mejía.

En cuanto a las áreas técnicas y el audio en concreto, conseguir la amplificación desde el foso hidráulico que ahora posee el teatro y respetar la premisa de la OFIT de tener claros los balances y timbres de los instrumentos, es el reto de Mario Márquez, quien ha operado el audio para la Orquesta desde sus inicios, tal como lo solicita el director: “El cuidado del sonido está justo en las correcciones que se tienen que hacer en los micrófonos para no cambiar la naturaleza del audio a la orquesta y que, al mismo tiempo, el público perciba su personalidad”.

Para mantener ese sonido natural, el ajuste del sistema es una parte importante, pues con la remodelación, la acústica se debe modular para conseguir la resonancia acústica propia del recinto. Así expone el responsable del audio los factores críticos de su tarea: “Primero revisamos los micrófonos que teníamos y lo qué podíamos hacer con ellos; no utilizamos compuertas, compresores, limitadores ni cosas de ese tipo. Hacemos el análisis de sistemas y lo ajusto con la dinámica que requerimos. Los micrófonos sólo se ecualizan un poco, y de ahí, armamos los bloques por secciones. La idea es generar esta sensación de estar en el centro de la orquesta y que al escucharla te envuelva sin que suene a amplificación”, detalla el especialista, quien señala los equipos de Audio-Technica como pilares del diseño sonoro en el teatro.

“La decisión de tener microfonía dinámica ambiental completamente abierta, sin procesos, es porque buscamos percibir cada detalle”, menciona Mario; “el respiro del músico, la instrucción del siguiente movimiento en el cambio de la hoja… todo lo que ocurre en el foso. Podemos bajar, subir, modular, hacerlo más grande o más pequeño y en especial, con óperas como Aida, cuidar la microfonía para todos los cantantes. Habíamos usado lavaliers y ambientales, pero optamos por tener sólo esta segunda opción en todo el escenario. Queríamos enfatizar las partes más emotivas y hacer modulaciones, sin procesos. Con el maestro Urbán revisamos cada idea que tiene sobre la partitura y nos guiamos conforme la estructura de la ópera; vemos otras referencias y creo que eso nos ha funcionado mucho para el propósito de crear un sonido que no se escuche procesado y completamente natural”.

Conciliar y tener clara la dirección artística es el camino. “Hay que pensar que en algunas puestas en escena son trescientas personas en el escenario y hay que lograr que todos se escuchen. Hacemos una mezcla previa de la orquesta para no moverla junto con el director y cuidar armónicos e intenciones y usamos un pequeño sistema lineal que cubre todo el sonido adentro para que se escuchen sin refuerzo. Se trata de ver cuáles son los problemas y probamos hasta que queden contentos; suena tedioso, pero todo el equipo está con la disposición para hacerlo”, relata Gabriel Montes de Oca.

Sistematizar un modelo

A un año de cumplir su década, el compromiso de colaborar con la OFIT y tomarla como motor de la estrategia cultural para el Teatro Morelos, ha sido un acierto, como lo indicaron las funciones con lleno total para cada show en que se ha visto involucrada: “Ha sido un reto y un riesgo producir estos proyectos, porque no sabíamos si se lograría, ya que toda la producción se pagaba con los boletos vendidos, como ocurrió con la primera ópera. No teníamos un presupuesto base, pero era un reto y un riesgo. Lo que siempre hemos tenido claro es la importancia de lograrlo para la ciudad”, reflexiona Francisco Mejía. Esa claridad, además de haber producido las óperas mencionadas, ha hecho que los próximos 5 y 6 de abril se estrene “Romero y Julieta”, en el mismo teatro.

Que lo hecho con el paso de los años y que al cambiar de administración cultural no se haya alterado lo hecho por la OFIT, se manifiesta en el éxito de la estrategia y líneas de acción implementadas: “Empezamos montando óperas en un patio y ahora ya dimos el paso a un teatro con todas las condiciones para hacer producciones de primer nivel y aportar el talento de cada parte del equipo, desde el que atiende la taquilla hasta el bailarín y el músico. Eso ha sido una gran satisfacción para CulturArte y esta colaboración con la orquesta”, finaliza Francisco.

Entrevistas: Nizarindani Sopeña / Redacción: Marisol Pacheco

Teatro Morelos, gran escenario para la ópera

Audio

  • (24) Altavoces Adamson Metrix (12 por lado)
  • (04) Subwoofers
  • (01) Consola Yamaha CL3 64 canales (actualizada a la ultima versión)
  • (02) Reproductores CD200 (Tascam)

Microfonía

  • (12) Micrófonos Audio-Technica AE3000, (11) AE5100, (10) ATM250, (12) ATM350
  • (02) Micrófonos Shure SM58
  • (02) Cajas directas activas
  • (12) Pedestales de mesa para micrófonos, (50) Pedestales rectos de plato, (40) Pedestales con boom
  • (02) Sub snakes 12in/ 8 outs
  • (58) Líneas XLR (10 metros)
  • (04) Diademas alámbricas de intercomunicación, (03) Diademas inalámbricas
  • Sistema de comunicación (voceo) en camerinos, baños y lobby para llamadas, misma que es activada o desactivada a petición de la producción

Iluminación

  • (01) Consola ETC ION 1000
  • (20) DMX negras, (10) Azules
  • (20) Extensiones 3 pin
  • (12) Luces elipsoidales 19 grados ángulo fijo, (12) 26 grados ángulo fijo, (06) 10 grados ángulo fijo,
  • (12) 50 grados ángulo fijo, (22) 36 grados ángulo fijo, (06) zoom 15-30 grados, (06) zoom 25-30 grados
  • (11) Showco Leeko 26 grados, (05) 50 grados, (04) 19 grados
  • (10) Par 64
  • (10) Iper 4 ciclolight (RGBWA)
  • (12) Fresnel
  • (02) Puentes
  • (04) Varas eléctricas
  • (04) Árboles
  • (02) Seguidores Lycian de tiro largo 2k localizados en el segundo puente
  • (30) Source Par LED (RGB)

Tramoya

  • (04) Piernas (dos pares en dos términos)
  • (04) Bambalinas
  • (01) Bambalinón
  • (01) Telón de boca (2 piezas)
  • (01) Telón de fondo negro de una sola hoja
  • (01) Ciclorama de 11 metros de alto por 26.5 metros de ancho
  • (25) Varas contrapesadas
  • (01) Fosa hidráulica de 4.38 por 23.92 metros