El lugar: Playa del Carmen, hermoso lugar del Caribe mexicano de alta afluencia turística. Con cuatro días de duración en su edición más reciente, el Riviera Maya Jazz Festival está en plena consolidación como el acontecimiento más importante dedicado a ese género musical en México. Tan sólo basta recordar que se contó con la participación de estrellas internacionales como Mike Stern, Ivan Lins, Dave Weckl, Al Di Meola, Eldar Djangirov, Incognito, George Duke, John McLaughlin, The Manhattan Transfer y Luis Conte, así como talentos mexicanos como Sacbé, Armando Montiel, Hiram Gómez, Aguamala, Armando Manzanero, Big Band México, Eugenia León y Troker.

Como bien muestra el line-up, uno de los elementos que caracterizó a esta edición del Riviera Maya Jazz Festival fue la apertura que su creador, el prestigiado músico Fernando Toussaint, aportó al festival al incluir otros géneros como el bossa nova, el funk y hasta el bolero. “Creo que es positivo incluir otros géneros, nos mantendremos en la línea de jazz pero con la idea de no estar cerrados, porque no tiene mucho caso y es necesario fusionar. El jazz es muy grande”, explica Fernando, director artístico y de producción del festival.

 

De acuerdo con él, algunos logros que trajo consigo esta edición fue el uso de más equipo y un nuevo escenario, así como un mayor elenco, lo cual trae consigo un mayor compromiso con el público. Fernando también destaca: “el Fideicomiso de Promoción Turística de la Riviera Maya ha mostrado entusiasmo por el festival, pues éste logró casi el veinte por ciento de ocupación hotelera en esa zona turística, tan sólo con los asistentes en su edición 2010”. Gracias a lo anterior, el productor confía en que para próximos festivales podrán reunirse figuras de la talla de Bill Bruford, ¿y por qué no? Aretha Fraklin. “Tenemos mucha ilusión de poder concretarlo”, finaliza el baterista, miembro de la dinastía musical Toussaint.

El horizonte se amplía
Director de LAP Entertainment, Antonio Méndez ha fungido como productor técnico del Riviera Maya Jazz Festival desde 2008 junto a Raymundo González, y señala que, a diferencia de las ediciones pasadas, en ésta se tomó la decisión de instalar una estructura de escenario scaffold para combatir las inclemencias del clima, ya que se trata de muchas toneladas de peso y no se deben poner en riesgo los equipos. Se trata de un sistema de armado de andamios; en este caso el funcionamiento fue ir armando una estructura poco a poco, donde todo jala con un punto de energía mecánica. Una vez terminado y está anclado se impide que se caiga todo”.

  “Es un brinco de escenario, tanto en derrama económica como de personal. Este año trajimos a 26 técnicos para el puro soporte”, detalla Antonio y recuerda que desde 2008, el equipo de audio empleado es Meyer Sound, mientras que la iluminación corre a cargo de Vari-Lite o Martin Professional. “El backline siempre va en función del rider de los artistas y este año, tan sólo de México viajaron 101 piezas solamente de este rubro, más todos los que llegaron de Cancún. Tenemos 160 estuches de todas las áreas, siempre en el esfuerzo de innovar y diseñar cosas nuevas”.

Por su parte, Néstor Bello, colaboró en la edición 2010 del festival como stage manager, es el encargado de supervisar los cambios de set y revisar, junto con Antonio, los riders de cada artista, correr las pruebas de sonido e incluso asistir como operador de sala o monitores en caso de que se requiera. Así se refiere a la forma de organizar los escenarios: “Todo se basa en la cantidad de elenco que hay; empezamos con el artista que tiene el último show y cuando terminamos con él, sale a la parte trasera, que es donde tenemos un área de trabajo. Ahí colocamos los riders, ya marcados en el escenario y hacemos una rotación, empezamos con el que cierra y terminamos con el que abre”.

Más opciones sonoras
Para la delicada área de audio en monitores, estuvo el reconocido Thierry Goethals, quien menciona que “uno de los grandes logros del festival en el 2010 fue el crecimiento a nivel técnico que ha conseguido, y fue importante contar con un escenario mucho más práctico, lo cual permitió a la producción un manejo más acertado. Otra de las ventajas fue la incursión de la consola Digico SD8 en este rubro. Yo no la conocía bien, así que un día antes de viajar a Playa del Carmen fui a ver a Everardo Cano, (experimentado ingeniero de audio y encargado de brindar soporte técnico a la consola), quien me dio un entrenamiento intensivo. La Digico SD8 es una mesa que tiene mucha facilidad de manejo y es muy práctica para monitores, es muy intuitiva y visual. Los canales y las mezclas están a la vista y estoy gratamente sorprendido con la ecualización, canal por canal, porque aparte del bombo y las voces, lo demás se va plano”.

Al lado de Thierry, Everardo comenta, a propósito de la Digico SD8: “tiene dos tipos de rack: 48 y 56 entradas fijas, además de dos interfaces MADI para comunicarse con ellos. A partir de ahí, con dos cables coaxiales y conectores BNC se pueden tener hasta 56 canales, mismos que se pueden grabar, mientras que en la segunda conexión MADI se puede conectar una interfaz, que permite a programas como Nuendo, Logic y Pro Tools (que ya cuenta con ella), grabar los 56 canales y reproducirlos de inmediato para hacer sound:check virtual o llevarlos a mezcla en estudio, ya que sus preamplificadores son calidad estudio. Estamos trabajando ahora con Logic para la grabación del festival”.

 
  Justo para la grabación del audio del festival llegó desde Minneapolis hasta Playa del Carmen el ingeniero de grabación Robert Genadek, quien cuenta con su propio estudio y quien se encargará de producir un disco promocional del Riviera Maya Jazz Festival para que dé la vuelta al mundo. Para tales fines usó la consola Avid/Digidesign Venue D-Show y Pro Tools HD Native. Por otra parte, Ricardo Mantini Rocoto, especialista de estas superficies de control por parte de la marca, menciona: “se usó Pro Tools 9 y Pro Tools HD Native, ambos de reciente aparición. Este último es mucho más pequeño para trabajar, más transportable, mientras que la novena versión puede abrirse ahora con cualquier interfaz, con lo que podrá usarse por más gente todavía”.

¿Qué más ha sido modificado para adaptarse al creciente tamaño de los escenario del festival? Salvador Castañeda, diseñador sonoro del evento, menciona que se tomaron algunas decisiones diferentes: “Para Sala seleccionamos consolas Venue para mezclar los shows y grabarlos, además de que se usó la opción de Virtual sound:check. El sistema fue alineado por Óscar Gamas y el personal local”

“La línea musical también ha cambiado”, comenta Salvador, “y eso nos dio la posibilidad de trabajar con más gente. Los ingenieros de audio visitantes estuvieron satisfechos con el sonido, así como los de casa, quienes tienen un nivel excelente, a la altura de cualquier artista internacional. La consola fue bien recibida y debido a las necesidades de grabación, todos los ingenieros locales la usaron, aunque la mayoría están familiarizados con ella.

Tanto productores como técnicos, pero sobre todo el público, esperan ya la siguiente vez que el Riviera Maya Jazz Festival llegue a Playa del Carmen para disfrutar del sol y el mar, pero sobre todo de la música que año con año sus organizadores planean cuidadosamente para sorprender a propios y extraños.

Redacción: Natalia Cano