Cada cierto tiempo me encuentro en internet mensajes como éste: “Hola, ¿alguien por aquí que me venda un MIDI? Que sea bueno, bonito y barato”. Después de una buena dosis de comentarios burlones, alguien se toma la molestia de preguntarle “¿Qué es lo que buscas? Un teclado MIDI, un controlador MIDI, un cable MIDI, una interfaz MIDI, ¿nos puedes describir qué es lo que necesitas para poder ayudarte?” Por otro lado, también se encuentran anuncios del tipo “Vendo paquete de cien MIDIs con éxitos de música tropical”. ¿Cien MIDIs? ¿Cómo es posible? Una persona quiere comprar un MIDI y otra ofrece cien, así que es evidente que están hablando de cosas diferentes.

El siguiente es mi intento para disipar la confusión, explicando conceptos básicos que servirán a los nuevos productores musicales y harán reforzar conocimiento a profesionales ya hechos.

De nuevo, ¿qué es MIDI?

Es lo que llaman en informática un “protocolo”; es decir, un “conjunto de reglas que se establecen en el proceso de comunicación entre dos sistemas” –simple definición de la Real Academia Española. Estos dos sistemas que se quieren poner en comunicación son dos instrumentos musicales digitales y precisamente ese es el significado de MIDI: Interfaz Digital para Instrumentos Musicales (Musical Instrument Digital Interface). Para clarificarlo es necesario mostrar algunos ejemplos.

Al trabajar en un estudio de grabación, es común que el tecladista tenga que grabar varias veces una línea melódica con timbres diferentes de diversos sintetizadores y crear así muchas capas de sonidos que realcen y den mayor fuerza a esa melodía. Esto producirá un buen resultado en la grabación, pero cuando se necesite recrear ese sonido en concierto, se requerirán algunos músicos más para que toquen esa melodía al unísono. Sería mejor poder conectar los diferentes sintetizadores con algunos cables, que un solo tecladista tocara la melodía en alguno de ellos y que todos los teclados conectados sonaran las mismas notas ejecutadas por el músico. Esto no se podía hacer antes de la invención del MIDI. Bueno, podía hacerse si todos los teclados eran de la misma marca, pero querer mandar la información de un teclado Yamaha, a un Kawai, o a un Korg era imposible, porque cada uno de ellos tenía sus propias maneras de manejar y codificar su información.

Un problema similar ocurría con los secuenciadores –programas que graban y reproducen las interpretaciones llevadas a cabo en un teclado u otro instrumento, electrónico–, ya que el secuenciador de Sequential Circuits sólo podía trabajar con teclados de la misma marca y el sintetizador Roland requería forzosamente un secuenciador Roland. Cada marca, cada compañía, tenía sus propios métodos para mandar y recibir señales de control.

Fue entonces que se vio la necesidad de interconexión, de que instrumentos fabricados por distintas compañías pudieran intercambiar mensajes entre ellos. A principios de los ochenta, se llevaron a cabo varias reuniones entre industriales de la música, siendo cinco compañías las que al final respaldaron la idea de un lenguaje de comunicación entre instrumentos digitales: Sequential Circuits de Dave Smith –uno de los principales programadores del MIDI–, y las empresas japonesas Korg, Kawai, Roland y Yamaha. En enero de 1983, durante NAMM (National Association of Music Merchants), se presentó el MIDI ante el público general con una demostración en la que se conectaron y se comunicaron exitosamente un Prophet-600 de Sequential Circuits y un Roland JP-6.

Puertos MIDI de Prophet-600

¿Cómo se realizó esa conexión? Cada teclado contaba con dos puertos MIDI, uno con la etiqueta “Out” –del que salía la información–, y otro con la etiqueta “In” –por donde la recibía. Utilizando dos cables MIDI, se conectaba uno de ellos del Out del Prophet al In del JP-6 y el otro cable del In del Prophet al Out del JP-6. De esta forma, fue posible pulsar las teclas del Prophet y se escuchaba este instrumento al mismo tiempo que el Roland y viceversa: tocando sólo el Roland podían escucharse ambos sintetizadores. Esto resolvía el problema de reproducir en concierto, con un sólo tecladista, las múltiples sobregrabaciones de la melodía que se había hecho en el estudio.

Cable MIDI

Debe quedar muy claro que los cables MIDI no transportan sonido. Cuando se controla un instrumento con otro, lo que viaja por los cables son mensajes que indican qué tecla se pulsó, con qué intensidad y duración, los movimientos de la rueda de modulación, en qué instantes presioné y solté el pedal y demás. Esto queda demostrado con los instrumentos llamados controladores MIDI: si se observa su parte posterior, se notará que no tiene salidas de audio, sino sólo un puerto MIDI OUT por el que puede mandar los mensajes necesarios para controlar un instrumento con puerto MIDI IN que responderá a los mensajes recibidos produciendo el sonido que se escuche. Existen toda una serie de controladores MIDI que no son de teclado, como controladores de percusión, de aliento y tipo guitarra, entre otros. Nuevamente: estos no suenan, sólo controlan a través del envío de mensajes MIDI –y por eso se les llama controladores.

Una de las preguntas más comunes entre los principiantes es: “Un amigo me presta un sintetizador X que tiene unos sonidos fabulosos ¿puedo pasar esos sonidos a mi sintetizador Z por medio del MIDI?” No, imposible. Cada sintetizador tiene sus propios métodos de generación de sonido, por lo que un modelo diferente de sintetizador no podría entender la información que se le enviará. Sin embargo, si se tuvieran dos sintetizadores de exactamente el mismo modelo, sí sería posible mandar los datos de los sonidos de uno a otro a través de un cable MIDI.

A más de 35 años de su invención, el protocolo MIDI sigue siendo de enorme utilidad para los músicos. Además de controlar instrumentos electrónicos y de grabar nuestras interpretaciones en un secuenciador, el MIDI se usa para crear bibliotecas y editores de timbres de sintetizadores para crear partituras en un programa de notación musical y hasta para componer una obra electroacústica. Un músico que no utilice MIDI se perderá de valiosas herramientas que pueden aumentar su productividad, facilitar su vida profesional y hasta brindarle importantes oportunidades de trabajo.

Interfaz MIDI

Entonces, cuando alguien quiere comprar “un MIDI”, puede referirse a un teclado o instrumento MIDI, a un controlador MIDI o tal vez a una interfaz MIDI –dispositivo que es necesario para que tu instrumento se comunique con tu computadora. Y si alguien busca “MIDIs de pop en español”, se estará refiriendo a archivos digitales con información MIDI que describen una serie de piezas del estilo requerido. Así que ya no hay pretextos, usemos la terminología correcta para entendernos claramente.

*Organista egresado de la Facultad de Música de la UNAM. Es profesor del Conservatorio de Música del Estado de México. De 2001 a 2004 fue tecladista del grupo de rock progresivo Iconoclasta y con su agrupación GOVEA ha producido dos discos compactos y un DVD. En marzo de 2010, la revista Músico Pro nombró a GOVEA ganador del concurso “Estrella Independiente”.

Su obra “Subliminal” —para cello y electrónica—, aparece en el CD “Impulse Codes” (2019), de Jeffrey Zeigler, ex-integrante del grupo Kronos Quartet.

Su música puede escucharse en www.youtube.com/user/superprogre