Justo a principios del mes de julio, como cada año, se lleva a cabo en la provincia de Quebec, Canadá, uno de los eventos más grandes en lo que corresponde al jazz y la música del mundo: el Festival Internacional de Jazz de Montreal. Esta vez, en su edición número 32, logró juntar de nuevo a más de dos millones de seguidores que gustosamente se dieron cita para escuchar más de mil actividades, repartidas en 750 conciertos gratuitos al aire libre y 250 en las salas distribuidas en el área denominada Quartier des espectacles o Barrio de los espectáculos.  

De las funciones al aire libre, se desprenden los grandes eventos especiales, entre los cuales este año estuvieron el Concierto de Apertura, con la aclamada figura francesa Ben L’Oncle soul; el sonido de electro-jazz en manos de Misteur Valaire y el gran evento de cierre a cargo de la legendaria banda B-52’s. Atraídos por estas ofertas musicales, uno de los responsables de dicha producción sirvió amablemente como guía en un recorrido por el escenario principal para conocer el equipo con que cuenta el evento y la manera en la que logran satisfacer el gusto del público como el que este año se reunió en el área Place des Arts, en un número que superó a los cien mil espectadores. Se trata de Mikaël Frascadore, director técnico del festival: “Mi trabajo es ser el responsable de todo el equipo, el encargado de contratar al personal necesario y, desde luego, planear el abastecimiento de sonido e iluminación para todos los conciertos del festival. Además, soy la persona que dirige al equipo de doce trabajadores que coordina la producción de todos los eventos”.

“Para decidir el mejor equipo para los diferentes escenarios del festival, hicimos primero una diferencia entre los eventos en interiores y exteriores. En el primer caso, tratamos de usar el equipo de casa, después  juntamos los input-lists de todos los artistas e hicimos un recuento de las necesidades para tener una lista general y rentar lo que nos faltaba. Para los escenarios externos hicimos lo mismo, pero además, tenemos la filosofía de procurar crear un ambiente sano para la gente, por lo que repartimos el equipo en toda el área retrasando la señal para lograr, de esta forma, no tener un sonido muy fuerte que lastime a la gente. Procuramos también tener iluminación no sólo en el escenario, sino en cada lugar de la plaza para que la gente se sienta bien y segura”, comenta Mikaël.

 
“Así mismo, nos preocupamos por la programación de los espectáculos, ya que dependemos del número de personas en el escenario, el tipo de instrumentos y la cantidad de gente; no es lo mismo un escenario gigante con muchos músicos a un recinto pequeño. Generalmente, cuando es de dimensiones chicas, usamos equipo hi-fi, debido a que el público espera una mejor calidad de sonido”.

Para el director técnico del Festival de Montreal, existen espectáculos que han quedado en su memoria: “Uno de ellos es definitivamente el de Prince, un artista tan popular que todo lo que le rodea crea un estado de tensión. Se necesita tener exactamente lo que pide y si no se consigue comienza la presión. Además de él, también me tocó hacer el show de Aretha Franklin y fue algo similar en cuanto a las necesidades”.

¿Cómo hacen para que tanta gente pueda ver el mismo concierto desde lugares tan grandes? Mikaël explica: “Tenemos un sistema de video-stream, el cual permite poderlo ver a toda la gente que llega a la Place des Arts. Y en cuanto al audio, tenemos un proveedor oficial que es Meyer Sound, ellos se encargan de la calidad del sonido. Todos los sistemas lineares de altavoces son proporcionados por ellos; además, tenemos como proveedor oficial a Solotech, quienes nos dan todo el equipo técnico de primera calidad, como los preamplificadores para micrófonos y compresores Avalon, dbx, Focusrite,  consolas digitales como Yamaha PM5D y monitores. También utilizamos mesas Avid Venue Profile, Midas, Soundcraft y Allen & Heath”.

“En esta ocasión, en el escenario principal tuvimos un PA con altavoces MILO y front-fill MSL-2, así como subwoofers MS 4 y 700 HP, más dos torres de retraso distribuidas en la plaza, con cajas MSL 6 y MSL 5, todo de Meyer Sound. Cabe decir que el software de análisis acústico fue SIM”.

 
Solotech y Meyer Sound, en perfecta sincronía
La compañía proveedora de equpo de audio, iluminación y video canadiense, Solotech, ha formado una productiva mancuerna con Meyer Sound desde 1990 y a la fecha la primera cuenta con más de dos mil altavoces de la firma. Denis Lefrançois, co-presidente de Solotech, comparte la experiencia vivida con la firma californiana: “Aún tenemos muchos de los productos de Meyer Sound, aunque no sean tan actuales. La confiabilidad de Meyer no es problema. Y siempre tenemos la misma calidad sonora, manteniendo los equipos en buen estado. Para nosotros, tener el mejor sonido es la mejor publicidad que podemos obtener”. Entre los espectáculos donde Solotech ha colaborado se encuentran Cirque du Soleil, Celine Dion, André Rieu y Michael Bublé.
“Afortunadamente los clientes que nos solicitan Meyer Sound son muchos y el Festival de Montreal es uno de ellos. Otro evento muy importante para nosotros fue cuando André Rieu llamó a Meyer Sound, porque por lo general trabajan en Europa. Necesitaban dos distribuidores que brindaran el equipo. Una de ellas fue Solotech en Montreal y la relación se ha mantenido por once años. Es uno de nuestros mejores clientes”.

Como coordinador del departamento de audio de parte de Solotech en el Festival de Jazz se encontró Hugo Tardif, quien nos explica su trabajo en el evento: “Básicamente el festival decide dónde se montarán los escenarios, y una vez que eso se realiza, nos envían el primer borrador del plano de sitio y vemos lo que tenemos que cubrir, porque todos son recintos individuales, pero al mismo tiempo interactúan entre ellos, porque un escenario estará haciendo su prueba de audio, mientras que en otro habrá un espectáculo en vivo, así que tenemos que asegurarnos de que todo funcione al mismo tiempo”.

“Además los diferentes tipos de arquitectura que tenemos en el centro, los edificios, las reflexiones, todo se debe analizar, además de que tenemos que ver los equipos disponibles, ya que no solamente realizamos el festival de jazz en ese periodo, sino que también tenemos giras y diferentes festivales en  otras ciudades”.

“En la actualidad las exigencias son muy diferentes. Antes, un festival de jazz solía ser el que tenía el equipo más viejo, pero ahora es impensable, así que debemos aceptar como compañía que dañaremos esos gabinetes, porque la mitad del año estarán afuera y el resto del año estarán de gira, en interiores, en arenas, en teatros. Una vez que el equipo regresa, lo tenemos que revisar; por ejemplo, en este festival tuvimos días de mucha lluvia y conozco el daño que causa, pero tenemos que aceptarlo y prepararnos, porque cuando regrese el equipo necesitará mucho servicio; sin embargo, los de Meyer Sound son probablemente los altavoces más fáciles de instalar y los menos dañados”.

Hugo continúa: “Fue una gran oportunidad usar el gabinete JM-1P el año pasado, en el Théâtre Maisonneuve y en un recinto al aire libre. Todos se sorprendieron de la potencia del sistema para la cantidad de cajas y al principio no estaban muy seguros, ya que solíamos meter muchos altavoces que no eran tan potentes ni tenían el mismo tiro. Finalmente todos se convencieron y el JM-1P realizó un fantástico trabajo cubriendo todo el recinto, así que este año fue la elección obvia y todos los ingenieros de audio estuvieron muy contentos. Es una caja ideal para muchos recintos de Montreal debido a sus aspectos arquitectónicos; la mayoría tienen un escenario grande pero las paredes del recinto están muy cerca del escenario, así que usar un arreglo lineal simplemente no funciona”.

En una ciudad donde el jazz es un género valorado, como es Montreal, el público también es exigente en la calidad de audio; no es casualidad que Meyer Sound sea la firma principal en todos sus escenarios.