La música clásica y el efecto en nuestro cerebro

Durante mi niñez, mi madre nos despertaba con música clásica y sin darme cuenta, este acto marcó mi vida en muchos sentidos.

Durante varios años se ha dialogado acerca de la influencia de la música clásica en las personas, en especifico, del Efecto Mozart. Se han realizado varias pruebas, tanto en bebés como en mujeres embarazadas para unificar la hipótesis acerca de la reacción que tenemos al escuchar música clásica, específicamente las sinfonías de Mozart, para lograr un desarrollo intelectual y artístico más elevado que otras personas que no escuchan este tipo de música. Analizar esto es bastante complejo, puesto que debe verse desde diferentes ámbitos como el médico, musical, pedagógico y demás.

Desarrollo artístico como parte de la educación

A través de la educación artística se puede lograr generar armonía en cada persona, dar una sensación de placer, darse cuenta y ver la vida y la realidad, reflejar conflictos internos o sociales, estructurar la moral y desarrollar la creatividad.

¿Cómo afecta la música clásica a nuestro cuerpo?

Se han realizado varios estudios utilizando música clásica en diferentes personas y edades, lo que ha despertado mucha curiosidad, ya que se reveló una reacción mucho mayor sobre el cerebro infantil y han coincidido en que ésta provoca una activación de la corteza cerebral, específicamente en las zonas frontal y occipital, implicadas en el procesamiento espacio-temporal. Asimismo, al evaluar los efectos de la música a través de registros de electroencefalogramas, se ha encontrado que la música origina una actividad eléctrica cerebral tipo alfa3. Todo lo anterior se traduce en lo siguiente: la música (sobre todo la música clásica de Mozart), provoca las siguientes reacciones:

  • Aumento en la capacidad de memoria, atención y concentración de los niños.
  • Mejora en la habilidad para resolver problemas matemáticos y de razonamiento complejo.
  • Estimula la creatividad y la imaginación infantil.
  • Al combinarse con el baile, estimula los sentidos, el equilibrio, y el desarrollo muscular.

Efecto Mozart

La enseñanza de las artes en las instituciones educativas se ha constituido en parte fundamental en el currículo educativo. En los últimos años se ha venido discutiendo si las artes, en concreto la música, ayudan a las personas, en especial a los niños, a desarrollarse mejor en su ambiente y, además, a mejorar su capacidad intelectual. Dentro de esta situación se encuentra la música clásica, que, según algunos investigadores, ayuda en un gran porcentaje a los pequeños a mejorar su destreza intelectual. Se han realizado varias pruebas en distintas partes del mundo con el fin de demostrar si este dilema, que ha causado controversia entre la gente, es o no válido y el resultado fue sorprendente, ya que se notó un gran incremento en concentración de los niños que hicieron actividades creativas (en este caso música), frente a los niños que solo estudiaron matemáticas.

Efecto Mozart en el cerebro humano

El cerebro humano es el órgano más complejo que un ser vivo puede tener; está conformado por un sinnúmero de neuronas y conexiones sinápticas que están ligadas a cada una de las funcionalidades que tenemos. Por eso es importante identificar que el cerebro se divide en dos partes: los hemisferios derecho e izquierdo. El primero se dedica a desarrollar la parte de la percepción y el desarrollo musical, mientras que el segundo se dedica al desarrollo del lenguaje. La música de Mozart actúa sobre la parte del hemisferio derecho, haciendo que el desarrollo de la inteligencia se potencialice de mejor manera, tanto en personas adultas como en los bebés.

Entre los principales beneficios de escuchar la música de Mozart tenemos: una mejora de la habilidad para entender, resolver y plantear problemas matemáticos, fortalecimiento del aprendizaje, aumentar la capacidad entre los niños para desenvolverse entre sí, mejora la memoria y estimular y acrecentar la creatividad.

En el caso del cerebro de un bebé en su periodo de gestación y después de 9 meses, se puede observar en la gráfica cada una de las conexiones, las cuales toman un largo tiempo en crearse, pero con la ayuda de esta terapia, se pueden conectar de manera muy rápida y generar más conexiones con el fin de tener un cerebro mejor desarrollado para resolver distintas actividades, ya sean artísticas y/o de otra índole.

Análisis de la partitura de la Sonata para dos pianos k448 de Mozart

Antes de proceder al análisis de la partitura de Mozart, tenemos que concebir pequeños conceptos que nos servirán para hacer un estudio más profundo de la forma en que estas notas musicales, que constan en la partitura, afectan al desarrollo del cerebro de los bebés para estimularlos y hacer que las conexiones del cerebro se conformen mucho más rápido.

Todos los sonidos existentes en la naturaleza vienen caracterizados por una frecuencia. El oído humano solo puede percibir sonidos con frecuencias desde 20hz hasta 20khz. A cada una de estas frecuencias que se utilizan para crear sonidos se les denomina notas musicales.

Intervalo

La distancia entre dos notas se llama intervalo. En música se trabaja con varios intervalos. Los más comunes son octava, quinta, cuarta y tercera. Los intervalos se miden en tonos y semitonos y existen diferentes rangos en donde se pueden encontrar las distintas frecuencias de las notas musicales. En el caso de la sonata para dos pianos de Mozart, predominan frecuencias bajas, que estimulan al cerebro de tal forma que se logra una relajación total, haciendo que reciba toda actividad que se esté realizando de manera adecuada.

Dentro del análisis que se realizó a la partitura de Mozart, se encontraron partes en las que algunos componentes frecuenciales de las notas musicales permitían al cerebro de ciertas personas reaccionar de manera distinta; es decir, lograban un nivel de concentración un poco más elevado que de las demás personas que no escuchaban este tipo de música, cuando estaban realizando cierta actividad.

Hace unos días tuve el placer de hacer la mezcla en monitores para un proyecto hermoso llamado “Olé México”, dirigido por Alondra de la Parra y la Orquesta Sinfónica de Minería, además de las grandes voces de Lila Downs, Pitingo y Buika, acompañados por el productor musical Mane de la Parra, definitivamente uno de los espectáculos mas emotivos en los que he participado.

Invito a todos ustedes a escuchar más música clásica y vivir esta experiencia inolvidable.