Con música nacida e impulsada por el periodo de pandemia, la cantautora Gisun se alió con el productor e ingeniero Guido Arcella para dar forma a su nueva producción musical. Con una interesante experiencia en estudios de grabación, la nueva condición creativa y de producción detonó un ambiente rico en posibilidades, como lo relata la música:

“Tuve más tiempo y energía para dedicarle a la producción y ver cómo se veían las estructuras de cada canción y su planificación. Venía haciendo EPs y pensar en un álbum completo para contar esta historia con cada canción se me antojaba mucho. Contacté a Guido justo cuando estaba haciendo el demo de cada canción; él es un productor e ingeniero muy talentoso que se mudó de Argentina a Mérida y nos conocimos en Berklee College of Music, donde compartimos el mismo año de universidad”.

“Para mí, la experiencia en estudios de grabación con los músicos en vivo es única. He grabado en Toronto, en Nueva York, cuando estuve en The New School estudiando Jazz, en Vancouver y en Valencia, en el estudio de Berklee y cada espacio tiene algo mágico, interesante para el sonido y para la estructura de cómo están físicamente los músicos viéndose, comunicándose y me gusta mucho esa experiencia. Pero con la pandemia eso no fue opción y dije ‘qué oportunidad más perfecta para poder experimentar cuál es la grabación desde la casa, con mi micro Audio-Technica y una interfaz’. Ese método me permitió colaborar con otros artistas desde ciudades distintas, lo que fue algo fenomenal y versátil”.

Montando la estructura de las canciones a guitarra y voz, el anhelo de Gisun era que cada tema tuviera un artista global que representara una cultura distinta, fueron nueve; un proceso largo que tomó entre 8 y 10 meses:

“Fue un rompecabezas y cuando contacté a los músicos, todos tenían los recursos en casa para grabarse y de esa forma se dio esta diversidad global en la grabación. Luego entró Guido para tomar cada track y empezar a darles lo que se necesitaba para redondear el concepto (la progresión, la estructura, efectos y demás) y con pantalla compartida, vimos y escuchamos lo que nos permitió la tecnología y así se cubrió el proceso, en una locura que nunca hubiera imaginado que podíamos hacer, pero que fue un gusto”. 

Para la mezcla y la masterización, Gisun se trasladó a Mérida para trabajar junto a Guido la música en su estudio: “Fue un trabajo colectivo, porque compartimos la escucha a la distancia con los músicos y llegamos a acuerdos, sólo que en vez de mandar notas por mail o por zoom, lo hacíamos en tiempo real y se volvió muy eficiente, además de más agradable, porque estuvimos compartiendo juntos en persona”, enfatiza la cantante.

Con el interés de crear una edición física atractiva, como podría ser en vinil, de momento la música del nuevo álbum estará disponible en plataformas digitales y estará enfocada en armar el que será su show en vivo, teniendo como base de gestión y logística, su casa en Oaxaca.

Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redacción: Marisol Pacheco