Nuevos artistas surgen y sus conciertos gozan ya de creativas y complejas producciones logradas con equipos que hace sólo algunos años no hubiéramos imaginado. Tal es el caso de la cantante inglés Florence Welch y su banda, que bautizados como Florence and The Machine han destacado en la actual escena musical, no sólo de su país, sino también de México. Su fama sube como la espuma y en su más reciente gira, el video fue un elemento fundamental, en el que equipos de Catayst y Barco fueron protagonistas.

En el Reino Unido, la compañía XL Video fue la encargada de proveer los equipos de proyección de video para los más recientes shows de la banda, como el servidor de medios Catalyst y las cámaras, trabajando de nuevo con el director de video Richard Stembridge, a quien se le pidieron ideas para este proyecto, ya que el grupo quedó impresionado con su trabajo al lado de The Arcade Fire. Richard colaboró estrechamente con el grupo y su diseñador de iluminación, Chris Bushell, y juntos desarrollaron un concepto visual fresco e interesante para los shows, que combinados han logrado un gran efecto.

 
 
Richard Stembridge ha trabajado con XL Video en una gran cantidad de proyectos anteriores: “Siempre he buscado la ayuda de XL porque he tenido muy buenos resultados con ellos. Su enfoque y su capacidad de proporcionar equipos poco convencionales los han puesto adelante”. El director de video sólo tuvo una semana para crear los elementos en este rubro, lo que requirió de mucho trabajo por parte de toda la producción y por supuesto de la compañía proveedora, que para este proyecto llamó a Jo Beirne y Mercer Phil. Ambos se mostraron convencidos de lo importante que es para ellos trabajar con grupos que usan el video de una manera más inusual y en contextos más creativos.

Las pantallas para lograr esto en los conciertos son colgadas y miden 12 metros de ancho por cuatro de alto. Cada una comprende siete páneles trapezoidales unidos que fueron construidos por la compañía Hangman and Metalman a partir de material de policarbonato que asemeja grandes espejos de cristal estilo Art Deco, con un acabado en tonos claros y con bordes cromados para permitir que se unieran, formando así un telón de fondo general dividido en secciones. La idea era que los páneles pudieran ser iluminados en su parte trasera, proyectados por delante o de ambas formas, fusionándose y trabajando juntos sin problemas.

 

Para ajustar el contenido de video en los páneles, Richard Stembridge creó una máscara muy detallada de un milímetro en el Catalyst, de manera que en realidad parece entregar una proyección trasera con una calidad de iluminación de fondo en el escenario. El objetivo estético central del director de video fue que las proyecciones tuvieran su propia mística y sentido.

Los equipos
Los proyectores usados en los conciertos de Florence and the Machine son cinco Barco FLM R22, de los cuales tres fueron colgados en una truss por encima de la audiencia, lo suficientemente ocultos del público. Estos equipos alimentaron de imágenes a la pantalla principal, mientras que los otros dos hicieron lo propio con las pantallas laterales que fueron colgadas otros seis metros hacia los lados en trusses separadas. Éstas tuvieron una forma especial y fueron colgadas en un ángulo de cinco grados para imitar el estilo y la forma del centro de la escenografía principal. Para lograrlo, Richard Stembridge trabajó con Hangman and Metalman para diseñar un marco de bajo peso que soportara las superficies de cinco por tres metros que fueron cubiertas para casi desaparecer cuando no estén en uso. El sistema de control comprendió tres servidores de medios Catalyst v4 y operados vía una consola Hog PC console.

 Ocho cámaras robóticas Sony situadas por todo el escenario se ubicaron para capturar todo lo que ahí ocurría, en conjunto con una cámara de calidad broadcast operada en sala con un lente de 50 milímetros que se centra en todo lo que Florence Welch hace en el escenario. Los nueve dispositivos son ruteados al Catalyst a través de un switcher de matriz SDI y dirigidas por el mismo Richard Stembridge.

Además, el director de video creó todos el contenido para los conciertos, para lo que tuvo carta abierta y empleó las imágenes de los discos anteriores y actuales de la banda (Lungs y Ceremonials), así como algunos videoclips, junto a otros elementos. También se aseguró de que los materiales originales y nuevos de la banda recibieran tratamientos visuales completamente diferentes para distinguirlos entre sí.

 
   Por otra parte, los páneles de las pantallas recibieron imágenes tanto de las cámaras como las grabadas previamente, con proyección para cada uno de los siete páneles controlados de forma individual usando Mix Windows y 32 layers de Catalyst. Debido al ángulo de los tres proyectores frontales se tuvo que aplicar un fondo transparente en el servidor de medios para todas las imágenes proyectadas, lo que evitó derrames entre las áreas de la superficie a través de una única salida 1920 por 1080.

Las imágenes fueron distribuidas a tres máquinas Folsom ImagePro HD utilizados para escalar la salida de imagen, asegurando que solamente la porción relevante de ella fuera enviada a cada uno de los tres proyectores en conjunto.

Pero hubo un problema. La imagen se deformaba al usar Mix Windows y Catalyst no pudo manejar el contenido, así que Richard Stembridge usó el programa After-Effects Projects para revertir la distorsión en todos los contenidos que él hizo antes de añadirlos a la biblioteca del servidor de medios.

Para las tomas de las cámaras esto no fue posible, así que el director de video hizo distintas combinaciones de distintas funciones de los equipos, escalando y rotando los layers de las mismas para ajustar las imágenes, entregando una adecuada apariencia general y llevando finalmente a cabalidad el diseño de la proyección.

En algunas canciones, la proyección fue enmascarada precisamente para llenar sólo el detalle cromado de los bordes de los páneles o una sección circular en la parte superior central de la pared de la escenografía, dejando que las superficies principales fueran iluminadas.

Todo esto tuvo una planificación cuidada meticulosamente para producir la distintiva, innovadora y provocativa apariencia en el escenario que Richard Stembridge y Chris Bushell querían al principio. Por supuesto el resultado también se debió al staff de XL Video, el cual adicionalmente operó las ocho cámaras robóticas en los conciertos. El contenido corre durante todo el concierto y tiene una enorme respuesta del público. El viaje visual que acompaña la música de Florence and The Machine fue así ampliado y fortalecido para sus conciertos, que pudieron ser vistos ya en nuestro país.