La propuesta de rock psicodélico con progresivo y experimental revestido en vivo con visuales y escenografía se llama Electric Sasquatch, que ha logrado distinguirse y ser bandera para el género en su natal Colombia, como lo prueba haber abierto los conciertos de los internacionales Ghost y Korn en aquel país. Formada por Alejandro Orejuela (voz), Lucas Orejuela (guitarrista), Felipe González (batería) y Johnny M. Leyton (sintetizadores y coros), el grupo expone un modelo autogestivo que de a poco gana escuchas más allá de sus fronteras.

El estreno del sencillo “Nox” de su álbum “Aquarimantima”, nos permite conocer los preceptos detrás, en voz de su productor, el también ingeniero en audio y manager, Johnny. “Soy productor de los dos discos que tiene el grupo y me acerqué a ellos gracias a la banda Desnudos en coma; en ese entonces vivía en Bogotá y trabajaba en un estudio y ahí grabamos el primer disco. Desde entonces me involucré con el audio y luego teclados en la banda. Nuestro sonido ha ido de tener muy claras las influencias de bandas como Pink Floyd, The Doors y Queen of Stones Age, a algo más conceptual en el segundo álbum. Se ha mantenido un hilo conductor y estilo musical, pero las canciones son muy distintas entre sí, hay varios géneros y entra en la fusión y siempre en el rock”.

El trabajo creativo, jams y retiros para componer: “Nos aislamos un par de días o tres, juntamos material, grabamos y empezamos a seleccionar y descartar. Tuvimos una reconfiguración de la banda y dos años buscando un nuevo sonido. Ahora tenemos hard rock y música sudamericana, colombiana desde luego, hay esa hacia los ritmos del Pacífico y la costa (como tambó, bulla, punte, salsa) por eso “Nox” es una canción pesada, psicodélica y bailable. Hacia eso va esta producción y también estamos añadiendo muchas cuerdas. Estamos explorando y es un proceso largo porque hay que sacar muchos sonidos y usarlos sin que sean tan evidentes o fáciles sino como elementos que tengan sentido en el viaje”, detalla Leyton. 

Estrategia para una escena y discos conceptuales: “Entendemos que hay una economía a la que debemos adaptarnos, y si bien nos gusta escuchar discos y apreciamos la música de principio a fin, es muy difícil producirlos constantemente con inversión propia. Son necesarias, por ejemplo alianzas, como el intercambio que tengo por el trabajo en audio que he realizado. Por eso nosotros pensamos en los maxi-singles: ir de a dos canciones y considerar la idea de tener el sencillo con el video”.

“Para difusión cubres pronto una ciudad como Cali, donde hay más oferta que demanda; entonces de lo que se trata es de buscar otros lugares donde tocar, por eso hemos ido a Medellín y a festivales como Altavoz. Hay buena exposición y los gestores nos apoyan, por eso pudimos abrirle a una banda como Ghost, porque la música ha sido buena y tenemos un performance para audiencia mundial”.

“Lo otro es trabajar para las nuevas generaciones que sí consumen: estar en plataformas y redes sociales; además de eso debemos mejorar para tener, como en México, un trabajo de prensa más fuerte y de más alcance”, concluye Johnny.