“El músico es como un deportista de alto rendimiento: siempre tiene que tener lanzamientos, construir comunidad y alimentarla, trabajar en renovarse para no terminar odiando lo que es su pasión”, afirma el live performer de origen venezolano, Camilo Carrero, también conocido como CAMC. 

Radicado en Guadalajara, su pasión por hacer música en tiempo real lo ha llevado a conocer la escena tapatía y ser parte de un movimiento que forma y comparte entre músicos y productores: “Esa fue una estrategia que propuse para ser visto no como competencia, sino como alguien que brinda un servicio y gracias a eso, llevo más de una década en México con el oficio de compartir por los medios y las redes”.

El también productor musical está aliado con marcas como Ableton, Novation y Arturia, con quienes coordina clínicas en clubes, tiendas y universidades, al tiempo que conecta con festivales y clubes nocturnos de nuestro país y el extranjero: “Cuando empezamos el circuito de escuelas fue toda una revolución, porque coincidió con la llegada de la tecnología del software; empezamos a ser visitados por Ableton directo de la fábrica en Alemania, teníamos la oportunidad de hacer eventos para los estudiantes con distintas marcas y había encuentros con los distribuidores de manera bimestral haciendo sus eventos. Se hizo una comunidad increíble para un movimiento electrónico”.

Impulsor del movimiento techno y sus derivados, Camilo se ha sumado a la realización de campamentos para que productores y desarrolladores de producto internacionales hagan vínculo en México para entrenarse: “Con Vatos Locos se hizo el concepto VLCamp que trae productores y DJs que se reúnen a las afueras de Guadalajara, a la orilla del Lago de Chapala. Ahí hicimos algo muy bueno con Pioneer. Lo difícil fue dejar esa actividad por la crisis sanitaria”, afirma CAMC.

Durante el encerrón, Carrero trabajó las distintas versiones de su nueva producción, un material que ha tocado desde hace un par de años y que pudo vislumbrar para grabarlo en estudio: “Acortar estructuras, revisar su densidad en general, cómo se mueve y cambiarlo. Así nacieron los bocetos de ‘Nobody Knows’, un track que suena en plataformas. Lo empecé a trabajar con máquinas analógicas para hacerlo como un proceso muy artesanal, hasta quedar contento con el sonido”.

Finalmente, esta reciente producción también le dejó la lección de convertirse en su propia disquera: “Me encontré con una persona experta en el tema de registro de obra y demás, Ricardo Gruver, y decidimos empezar a hacer un catálogo propio, porque en la electrónica suele pasar que se regala el trabajo a sellos y son quienes deciden darte el rango como artista, por decirlo de alguna manera. Yo no quería eso, así que pueden identificar mi obra como CAMC y por eso la opción fue hacer un sello propio donde seas tu propia disquera”, concluyó el artista sonoro, cuya música también pueden encontrar en su canal de YouTube.