La Arena Philips en Atlanta, Estados Unidos, fue el escenario que dio inicio a la más reciente gira de El Jefe para promover su más reciente disco Wrecking Ball. El tour es el primero desde 2009 que realiza el cantante y compositor, y acompañado de una banda de 17 músicos, los conciertos han continuado, en países como España, Alemania, Países Bajos, Portugal, Italia, Francia, Reino Unido, Dinamarca, Suiza, Austria, Irlanda, Noruega y Finlandia, entre otros, para continuar lo que resta del 2012 y en el que es necesario un experimentado staff de producción y de tecnología en los equipos de audio y video.

KUDO, listo para girar
Uno de los sistemas usados durante el tour Wrecking Ball ha sido el L-Acoustics K1/KUDO WST, que ha resultado idóneo para aprovechar la potencia del grupo de El Jefe. Su ingeniero de sala, el veterano John Cooper (que ha trabajado también con Sheryl Crow, Ringo Starr y Lionel Richie, entre otros), ha trabajado con el músico desde hace una década y tanto en el concierto inicial de la gira y para la parte estadounidense seleccionó los servicios de audio de la compañía Solotech.

 
  Específicamente, el sistema K1/KUDO provisto para Wrecking Ball tour ha consistido de 60 gabinetes K1, 16 subwoofers K1-SB, 24 altavoces KARA, 48 KUDO y ocho subwoofers SB28. En muchos recintos el público se ha podido ubicar en 360 grados, ya que la escenografía permite una vista sin obstáculos desde la parte trasera. Sin embargo, cuando es necesario, 16 gabinetes V-DOSC también fueron adquiridos para brindar refuerzo en delay. El procesamiento y amplificación de todos los altavoces se realiza a  través de dispositivos LA8 de cuatro canales y están interconectados vía el rack de control avanzado. La gira también cuenta con el uso a gran escala por primera vez del software NetworkManager 2 de L-Acoustics, brindando así control avanzado y monitoreo de más de 76 controladores LA8.

¿Cuáles son las características clave para la selección del sistema KUDO? El legado de la tecnología Wavefront Sculpture y los desarrollos más recientes de L-Acoustics dieron como resultado el altavoz K1, creado para aplicaciones de grandes conciertos y festivales al exterior. Es de tres vías y ofrece un nuevo arreglo de transductor, con mejor desempeño en las altas frecuencias. Se combina con el subwoofer K1-SB para ofrecer un alto nivel de control de directividad y tiro en las frecuencias bajas, y ha sido diseñado para combinarse con los altavoces KUDO en delays y también con los subwoofers SB28.

Por su parte, el software LA Network Manager 2, interfaz gráfica optimizada para dispositivos como tablets, cuenta con una estructura completamente rediseñada en comunicación por redes en los altavoces, ofreciendo un enfoque impulsado en aplicaciones que llevan al usuario por pasos en el flujo de trabajo, implementando las herramientas requeridas para cada proyecto dentro de su propia página dedicada. Permite la colocación de unidades y grupos en el espacio de trabajo y es capaz de descubrir automáticamente las unidades conectadas en el arreglo sonoro. Integra la capacidad para asignar equipos a múltiples grupos, facilitando la gestión de sistemas.

Luces para una nueva apariencia
El reciente modelo Sharpy, de las luminarias Clay Paky, fueron las elegidas para brindar las atmósferas  llenas de energía en la nueva gira de Bruce Springsteen. El diseñador lumínico, Jeff Ravitz, echó mano de 16 dispositivos, después de haberlas conocido el otoño pasado: “Pensé que Sharpy sería una buena opción para las luces que estamos usando dentro de las plataformas de la escenografía”, explica. “Consideré que sería un buen cambio con una definición real y una apariencia distinta. Las luminarias también nos permiten usar algunos patrones de gobo muy buenos”.

Cuando Jeff añadió las Sharpy al concepto de la gira Wrecking Ball, la idea provino del uso de hazers para “pintar” el aire y realzar los haces luminosos. Con su empleo se crean interesantes composiciones visuales. “Además, añadiendo estos equipos realmente se muestran las ventajas de Sharpy”, reporta el iluminador.

 
 
El diseñador lumínico ubicó los equipos sobre el escenario, disparando a izquierda y derecha hacia dos torres. Los conciertos de Bruce Springsteen han sido diseñados típicamente de manera vertical para permitir líneas de visión desde cualquier ángulo. Sin embargo, para el nuevo tour, Jeff Ravitz decidió agregar algunas Sharpy a una truss vertical para una apariencia dinámica. “Hemos tenido mucha diversión con estas luces. Algunas ocasiones no usamos color, otras usamos tonos profundos y otras más empleamos colores más agitados. Sentimos que hemos encontrado el balance correcto”, señala el diseñador de iluminación.

Las luminarias se han empleado para ser fuertes y confiables a lo largo de toda la gira. Para concluir, Jeff Ravitz comenta: “El staff me dice que las Sharpy son a prueba de balas y estamos trabajando muy bien cada día”. Diversión y trabajo, combinación perfecta para celebrar el regreso de El Jefe a los escenarios. ¡Gracias Bruce! .