Con los números musicales en vivo de Adele, Rihanna, Blur (en un regreso que se extenderá a algunos festivales de verano), Coldplay, Bruno Mars, Ed Sheeran, Noel Gallagher, Olly Murs y Florence and the Machine, la ceremonia de entrega de los Brit Awards fue uno de los eventos que con más cuidado en su producción han sido realizados en Londres. La Arena O2 de dicha ciudad fue la elegida por segundo año consecutivo para una noche de música de todo tipo y el glamour que la caracterizó incluyó pantallas de LEDs, sofisticadas proyecciones y un sistema de cámaras que cubrió todo lo que ahí sucedía, además de un sistema sonoro de primer nivel que entregó un audio impecable tanto en el lugar como en los hogares del público que los siguió por millones a través de la televisión.

Comencemos por la imagen. La importante compañía XL Video brindó toda la producción en ese rubro (incluyendo pantallas de LEDs, sistemas de proyección, unidades de procesamiento de imagen y cámaras). Fue la onceava ocasión en que XL colaboró con los Brits y el gerente de proyecto de la casa productora, Paul Wood, fue el responsable de que los equipos fueran los suficientes y que operaran sin problema, junto a los coordinadores de producción técnica, la compañía Papilo Productions.

 
  El diseño de escenario para la ceremonia estuvo en manos de Peter Bingemann, quien a su vez estuvo inspirado en el trabajo del artista pop Peter Blake. El proyecto consistió en una serie de marcos con cajas blancas de distintos tamaños, que fueron llenados con distintos artefactos y accesorios, además de pantallas de LEDs, que también fueron instaladas en dichos marcos. La pantalla a la izquierda del escenario midió más de ocho metros de alto y cuatro y medio de ancho, mientras que la del lado derecho tuvo una superficie de cuatro y medio metros cuadrados. Ambas estuvieron construidas con páneles de LED Pixled F-11.

Frente a ellos, a la orilla del escenario, se encontraron otras pantallas F11, de cuatro por cuatro metros cuadrados en el exterior, intercalando un marco rectangular de cuatro por siete metros y medio en medio. Las pantallas fueron voladas para formar un fondo en el escenario denominado B en el centro de la arena cuando estaba en acción y se usaron para permitir los cambios en el escenario principal.

Proyección, punto y aparte
El sistema de proyección de XL consistió en dos pantallas de siete por cuatro metros y medio, alimentadas cada una por un par de proyectores Barco FLM HD20. En sala fueron instaladas otras cuatro pantallas de proyección IMAG, todas con medidas de más de cuatro por dos metros, alimentados por proyectores SLM R12, también de Barco.

En lo que se refiere a las cámaras, el sistema consistió en dos unidades de procesamiento de imagen de alta definición GV Kayak con dos canales de cámara LDK 1000 de la misma marca, ambos posicionados en sala y que fueron mezclados junto con la señal de la televisora CTV por el director de video en vivo, Ruary MacPhie.

También fueron empleados dos servidores de medios Catalyst, más dos discos duros GV Turbo y dos grabadores de video virtuales, todos alimentados y con salida hacia la pantalla vía el sistema de gestión Encore de Barco, operado por Jonathan Bond. El contenido de las pantallas y todos los números musicales, así como los gráficos de la entrega de premios fueron producidos por la compañía Hello Charlie y coordinados por los especialistas en soluciones de video Ogle Hog.

Para todas las bandas y cantantes que subieron al escenario se empleó el sistema descrito, además que en el caso de Florence and the Machine, XL Video proveyó tubos de LED VersaTubes de 44 por dos metros en columnas personalizadas sobre el escenario. Otros VersaTubes de 40 por dos metros alimentados por el servidor de medios Hippotizer fueron usados para el show previo en el área VIP dentro del recinto.

 
Paul Wood comenta: “Estos premios son siempre especiales para trabajar. Hay presión debido a su perfil, pero el equipo de producción ha permanecido reunido por muchos años, lo que ha logrado una operación muy discreta”.

Pasemos al audio
Uno de los elementos protagónicos en el audio de los Brit Awards fueron sin lugar a dudas las consolas Midas PRO6 tanto en sala como en monitores, además de la nueva PRO2, provistas por la compañía Britannia Row Productions. Cabe mencionar que esta premiación, que se trata del evento más grande en el calendario de la industria musical del país, es también uno de los que más retos entraña, con una importante lista de artistas cuyas actuaciones fueron completamente transmitidas en vivo para la televisión a un público de alrededor de seis millones de personas. Todo fue mezclado a través de la PRO6.

El ingeniero de sala, Josh Loyd, parte del staff de Britannia Row, comenta: “La PRO6 fue ideal para este trabajo. Su capacidad de ser completamente reconfigurada de escena a escena significó que yo podía tener una banda en el escenario y preparar la siguiente en una nueva escena en la que podía cambiar parcheo, configuración de bus y disparar MIDI a mis efectos externos. La mesa es capaz de cargar una escena o show de manera instantánea, sin retraso”. Algunos grupos requirieron múltiples escenas para cues o diferentes canciones, mientras que Josh usó notas para tomarlo en cuenta durante el show una vez que la escena había sido disparada.

En monitores, la PRO6 fue usada para seis de las nueve bandas que subieron al escenario, al mismo tiempo que la PRO2 mezcló la transmisión durante la participación de Blur.

Las consolas fueron puestas en red a través de cuatro splitters de micrófono Midas DL431 para todas las entradas, una unidad de entradas y salidas DL251 de la misma marca para la PRO2 y otra DL351 para el bus de todas las entradas y salidas de monitores. También se usaron dos DL451 para insertos y efectos, y hubo equipo adicional que incluyó dos sistemas Midas DL371 y un puente de red Klark Teknik DN9650, que fue empleado para pruebas de audio virtuales en sala, en conjunción con computadoras portátiles e interfaces MADI.

“El uso de red nos dio mucha flexibilidad para el ruteo de señal y ligar las consolas en una operación  muy discreta”, reporta el ingeniero de sala. “El ajuste entregó justo lo que necesitábamos en un show con  cambios muy rápidos y cortos periodos de tiempo para revisar las líneas: nos gustó su velocidad, flexibilidad, confiiabilidad y por supuesto el gran sonido de Midas.