Con República Dominicana como su país de origen, Alex Ferreira llegó a Madrid en 2005 para trabajar en su propuesta artística como cantautor, camino que con los años lo ha hecho destacar en la escena alternativa de la capital española y posteriormente en México, lugar al que llegó en 2013. Primero con un sello multinacional, Alex lanzó dos álbumes de larga duración y tres EP, mismos que recibieron buenos comentarios de parte del público y la crítica especializada. Sus títulos “Un domingo  cualquiera” (2010), “El afán” (2012) y “Cinema tropical” (2015), le permitieron  presentarse con éxito en grandes escenarios y festivales de la escena pop nacional española y latinoamericana.

Los reconocimientos para Alex Ferreira no se han hecho esperar, como la nominación  de Autor Revelación y Artista Revelación para los Premios de la Música en España. A lo largo de su carrera ha  colaborado en escenario y en el estudio junto a personalidades como Fito Páez, Jorge Drexler, Natalia LaFourcade, Kiko Veneno, Ximena Sariñana, Iván  Ferreiro y Russian Red, por nombrar algunos.

Hace dos años, el cantautor dio a conocer Frente Caribe, proyecto paralelo de música caribeña, y para continuar con su evolución artística, se trasladó permanentemente en la Ciudad de México. En verano del año pasado, a través del fondeo de sus seguidores, produjo su más reciente álbum, llamado “Canapé”, con canciones destacables como “Me la saludan” y “Ven que te quiero ver”.

De esta producción, Alex comenta: “Antes de grabar, hicimos una gira acústica por México, con quince conciertos en diferentes estados, y la idea era probar distintas canciones con diferente público. Cambiamos acordes y palabras, hasta que nos quedamos con los temas como nos gustaban. Para mí, la composición es algo cotidiano y siempre tengo algo en el tintero y en este caso, pudimos saber cómo se escucharían las canciones antes de grabarlas y cuando lo hice ya estaban maduras”.

Alex agradece sobremanera la forma en la que sus seguidores respondieron a la convocatoria del fondeo: “Fue muy especial para mí. Me dieron mucho más de lo que yo pensé y eso me dio mucho ánimo. Empecé a hacer maquetas en mi casa, programando cosas, grabando guitarras y bajos, y una vez que estuvo el presupuesto, grabamos en Desierto CasaEstudio en la Ciudad de México (en el Desierto de los Leones), y eso coincidió con que visité mi país y grabé otro par de canciones”.

Lo más valioso de producir a través del fondeo fue la libertad para Alex: “Fui muy libre en cuanto a los tiempos de producción y la música. En un sello multinacional, muchas veces la música y la toma de decisiones pasa por varias personas y en mi caso, el trato fue directo con la gente que me sigue y me da libertad artística. Quizás un sello de esas proporciones me habría preguntado por qué toqué varios ritmos, pero en este caso hice lo que más quería. Hay cosas que son muy latinas y otras más pop o electrónicas. Todo se mezcló”.

“Los fondos se reunieron en un mes y usamos mucho las redes sociales para enseñarla a la gente adelantos de lo que estábamos haciendo y eso les gustó porque sabían de qué se trataría”, continúa el cantautor; “mi casa en realidad tiene equipos en todos lados y cuando hice maquetas, todo el lugar estuvo lleno de pedales e instrumentos que usé. Uso Logic Pro y la interfaz Apogee Duet. También tengo mis monitores y micrófonos, además de equipos que me prestaron varios amigos”.

De sus amigos músicos, Alex Ferreira trabajó con figuras como David Aguilar y Ximena Sariñana: “Yo tenía la melodía completa pero no tenía letra y él es de mis cantautores favoritos. Acudí a él y en dos horas ya teníamos la canción terminada. Con Ximena tengo una relación muy buena y le pedí una canción mía que originalmente había escrito para ella”. Otros músicos participantes fueron Patricio Dávila y José Pablo Ibarra, del proyecto Milko: “Ellos se ganaron a pulso el título de co-productores, porque me ayudaron mucho a encontrar los sonidos que queríamos”.

“Fuimos entonces tres productores. Hay quienes son más artísticos, otros más técnicos y hay quienes son una especie de sicólogos que sacan lo mejor del artista. Con Patricio y José Pablo tuve tanta ayuda, que decidí darles ese crédito”.

En cuanto a los estudios donde se realizó la grabación de Canapé, Alex menciona: “En Desierto CasaEstudio grabó Natalia Lafourcade el disco “Musas”, además de Ximena Sariñana y mucha más gente. Es un lugar que conocemos muy bien, tiene espacios grandes y luz natural que me encanta. Este entorno me inspira mucho. Yo soy muy crítico con mi propia voz y grabar en un lugar así fue una muy buena experiencia”.

“En el disco toqué muchos instrumentos de cuerda: guitarra acústica, bajos, ukuleles, teclados y percusiones, entre otras cosas. La mezcla se realizó por Milko, me ayudaron bastante y luego hubo otra mezcla para el vinil en Toronto, Canadá.

La masterización también fue realizada por Milko. Yo me involucré en todo, pero también delegué bastante. En esos momentos es importante dejar que los que saben hagan su trabajo. Yo produzco y grabo las canciones, y ya para la mezcla dejo que los demás realicen lo suyo”.

Para su voz, Alex Ferreira usó un Neumann U87, micrófono que le ha gustado desde siempre.

Con una estancia en nuestro país desde 2013, Alex valora que México es un territorio favorable para la producción musical que le ayuda a componer sus canciones. Con ellas ha podido participar abriendo conciertos en recintos como el Lunario del Auditorio Nacional y el próximo septiembre tendrá la oportunidad de ser el protagonista de un concierto unitario en el mismo espacio. El futuro es de él.