La Arena Ciudad de México fue sede de la gira Versus, uno de los tours más esperados, que reúne a Alejandra Guzmán y Gloria Trevi y que destaca no sólo por conseguir un lleno total en todos los lugares en que se ha presentado, sino por la impresionante producción, la cual lo ha consolidado, a casi un año de su inicio, como una de las giras más exitosas de los últimos años.

La experiencia en el escenario

Desde el inicio de sus carreras, Alejandra y Gloria han vendido más de sesenta millones de discos y ofrecido más de tres mil conciertos. Durante tres días en la Arena Ciudad de México reunieron veinte mil personas por día, haciendo un total de sesenta mil espectadores. Cada noche tuvo como resultado conciertos extraordinarios canciones como “Dr. Psiquiatra”, “Borregos”, “Con los ojos cerrados”, “Pelo suelto”, “Hey güera” y “Eternamente bella”, entre muchas más, fueron coreadas con emoción por los asistentes durante más de dos horas y media que duraron cada uno de los conciertos.

Como hemos mencionado, la calidad de producción depende no sólo del talento del artista o banda, sino que también es el resultado del adecuado trabajo del staff, quienes se dan a la tarea de pulir cada detalle para brindar un espectáculo de calidad. Todo forma parte de los pilares de una producción y en el show Versus, los resultados fueron sorprendentes.

Ingenieros de audio y jefe de producción nos expusieron los detalles y aspectos que resolvieron para que Alejandra Guzmán y Gloria Trevi, así como los músicos tuvieran lo necesario para desplegar su talento. Fabián Herrera, production manager del tour Versus y quien encabezó desde el inicio esta gira, además de establecer el concepto Versus, señala que esto no tiene que ver con que una artista esté en contra de otra, sino que cada una ofrezca lo mejor de su repertorio en el escenario.

“Tener a dos artistas como Gloria y Alejandra en el mismo escenario tiene su lado complejo”, inicia Fabián; “estoy trabajando con dos increíbles artistas mexicanas que han marcado historia en la música de México. Entiendo que cada quien tiene su estilo, su propia manera de manejarse profesionalmente hablando y eso facilita las cosas en producción. Mi experiencia me ha permitido encontrar soluciones y saber conducir distintas producciones con excelentes resultados”. Cabe mencionar que Fabián ha participado en espectáculos de Marc Anthony, Vicente Fernández, Alejandro Fernández, Chayanne, y en diversos festivales.

“En esta ocasión, es la primera vez que me presenté en la Arena Ciudad de México y estoy muy contento y emocionado, este lugar tiene una excelente acústica, está bien equipado y está al nivel de cualquier recinto en el mundo, sin duda alguna”, señala Fabián Herrera; “es muy importante contar con equipo humano profesional, ya que esto facilita el trabajo y hace que cualquier producción tenga un plus. Esta vez, tuve el apoyo y colaboración de Héctor Álvarez del Castillo y Fernando Pérez, quienes fueron mis enlaces en la logística y el desarrollo del evento. Yo busqué dar las herramientas necesarias a los expertos en cada área, ellos saben utilizarlas y los resultados que obtuvimos fueron muy buenos”.

Cabe señalar que previo a la apertura de puertas, Alejandra Guzmán y Gloria Trevi llevaron a cabo su respectivo soundcheck. Los ingenieros de sala, monitores, video e iluminación se encontraban listos ante los requerimientos de las artistas quienes de manera profesional solicitaban pequeños ajustes. El ambiente previo al show tenía un sentido sereno y relajado, ya que todo se encontraba listo para que los asistentes disfrutaran de este espectáculo.

Novedades sonoras

El audio fue un aspecto destacable en estos conciertos. En la consola de sala, el ingeniero Fernando Pérez, conocido por su amplio trabajo con Maná, estuvo al frente y en todo momento mantuvo control para que los asistentes, desde la primera fila hasta la sección más alta de la Arena CDMX pudieran disfrutar de las más de 35 canciones de las artistas. Fernando explica su trabajo:

“En esta ocasión trabajamos con K1 de L-Acoustics; tuvimos un sistema left-right de 16 altavoces por lado y debajo ocupamos las Q2, también de L-Acoustics, cinco cajas para campos cercanos, para las primeras filas, además del front fill, y luego en los laterales con 16 Q2. En los subgraves, básicamente hicimos un diseño de arco, para poder hacer mejor distribución y bastante presencia, porque esto es rock con pop y necesitábamos presión acústica en cualquiera de los lugares”. Este concepto de show se presentó con anterioridad en el Staples Center de Los Ángeles, California.

“La consola que utilizamos en sala fue Yamaha Rivage PM10”, menciona Fernando; “se ocuparon 72 entradas y salidas sólo con L y R. Este equipo es muy confiable, HMD Producciones nos facilitó el equipo y realmente fue de mucho apoyo. Esta consola es amigable, responde a cualquier necesidad y ofrece un rendimiento pleno, además de un software muy accesible. Yamaha se esforzó mucho y tardó en sacar al mercado esta consola, pero realmente valió la pena. Sus presets son muy útiles, aunque en sí el sonido que registra es muy bueno. Hicimos una grabación a 96 kHz y 32 bits directo a través de la tarjeta Dante Accelerator y quedé sorprendido”, agrega Fernando.

Para el delay se echó mano del equipo de la Arena CDMX, el cual es Meyer Sound MINA. Se instalaron seis cajas por punto, haciendo un total de nueve puntos. Cabe señalar que el montaje se realizó en un día, prácticamente en una tarde.

Monitores fue otra área que tuvo un excelente rendimiento en los conciertos de la gira Versus ofrecidos en la Arena CDMX y en todo momento se notó la calidad de los equipos, así como la pericia y experiencia del ingeniero en jefe Héctor Álvarez del Castillo, quien señala: “Fue un trabajo fuerte por la gran cantidad de detalles, efectos y formatos. Hubo dos mezclas: por un lado Alejandra, quien tiene un sentido más rock, y Gloria, del lado del pop, de manera que lo que se hizo fue platicar con los jefes musicales de cada una para obtener mejores resultados”.

“Tuvimos dos sets de batería, dos sets de piano y secuencias de ambos lados, tanto de Gloria como de Alejandra. Tuvimos dos guitarras, bajos, cuatro coros y sección de metales. Ayudó mucho que ambas cantantes tienen un óptimo oído musical, saben escuchar y por supuesto saben cómo quieren escucharse. Hubo un gran entendimiento entre ellas y yo. Otro plus fue que tienen un talento impresionante, cantan muy bien, saben la distancia adecuada con su micrófono y esto facilita nuestro trabajo”, agrega Héctor.

La principal situación a la que se tuvo que enfrentar el encargado de monitores fue la cantidad de mezclas y músicos en el escenario. Es común que todos quieran tener una mezcla estéreo, lo más cercano a un disco que se pueda, y para resolver eso fue necesario contar con una consola que sólo tuviera bastantes salidas y un rendimiento notable, así que se optó por otra Yamaha Rivage PM10, de las que se usaron 78 canales para hacer cuarenta mezclas en mono y veinte en estéreo.

“Me parece que esta consola es una herramienta de trabajo muy buena, porque entrega una adecuada distorsión armónica, ya sea en agudos o graves, además de contar con un amplio catálogo de plug-ins. Cabe mencionar que no usé ningún sistema externo, sólo los de la misma consola. Usé unos pórticos, compresores y ecualizadores dinámicos Yamaha. Es una plataforma muy estable y confiable y el sonido facilita mucho las cosas. Su plataforma es amigable y tiene tres Centralogics que se pueden ligar, aparte de que ahora es posible personalizar todo”, añade Héctor.

Por su parte, la microfonía que se utilizó fue Sennheiser, ocupando el sistema Digital 9000 para los inalámbricos de Alejandra y Gloria, así como para las guitarras; un sistema 6000 para los metales y el EW300 para todos los músicos. Se ocuparon 36 frecuencias, 16 in ears y 16 micrófonos, además del programa Wireless System Manager (WSM).

Luces para el talento

La iluminación fue un aspecto que también se cuidó mucho y fue bien apreciado por los asistentes. El concepto no fue un diseño en específico, sino que estuvo basado en complementar con tonos cálidos y fríos según el ritmo y temáticas de las canciones. Esta área estuvo a cargo de Leobaldo Aguilú, quien utilizó una consola Grand MA de MA Lighting, estándar en la industria de la iluminación de shows. En total se utilizaron doscientas luces, entre las que destacan marcas como Clay Paky, Robe y Vari-Lite.

El nivel de producción de los conciertos presentados en la Arena Ciudad de México tuvo excelentes resultados. Las personas que asistieron a alguno de ellos, sin duda, tuvieron una excelente experiencia no sólo por cantar los éxitos que posicionaron a estas dos grandes artistas entre el gusto de la gente, sino que también pudieron disfrutar de un espectáculo cuidado, profesional y cálido.

Las luces mantuvieron una atmosfera con energía y el audio tuvo una inmejorable calidad, en monitores no hubo problema alguno y en lo que a escenografía respecta, estuvo plagada de distintos gráficos y videos, mismos que dieron un toque actual a las canciones que sonaban a principios y mediados de los noventa.

Es una realidad que en México, los conciertos y espectáculos están apostando por la calidad y tecnología, no basta con el talento del artista en cuestión sino que este debe estar respaldado por un gran equipo de producción y la gira Versus destaca por todo esto. En el mismo sentido, la Arena Ciudad de México cada vez gana más terreno.

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