Dos noches en el Estadio River Plate en Buenos Aires, Argentina, fueron las suficientes para que el ex beatle cautivara a más de 95 mil espectadores en sendos conciertos, en los que tocó grandes clásicos de su banda originaria, así como de Wings y algunos temas de su carrera solista. Ésta es la crónica de tan especial ocasión, seguida de una completa ficha técnica del audio, que tuvo entre sus protagonistas a las consolas Venue.

Antes de que el público argentino enloqueciera con las notas de Macca y su banda, Un par de horas antes, el ex líder de Los Piojos, Andrés Ciro Martínez, tocó como invitado e interpretó un set acústico de ocho canciones para calentar el escenario. Minutos después, al aparecer con su icónico bajo Hofner, Paul llegó junto a su banda integrada por Rusty Anderson en guitarra, Brian Ray en guitarra y bajo, Paul Wix Wickens en teclados, guitarra y armónica y Abe Laboriel Jr. en batería.

 
  Para abrir el primer show: Venus and Mars, Rock Show, Jet y el clásico beatle All my loving, mientras que en la segunda noche hubo un pequeño cambio y comenzó con Magical mistery tour. El público por supuesto enardecido, cantaba al unísono mientras en las pantallas gigantes se proyectaban imágenes de John Lennon, George Harrison y Ringo Starr. Después de canciones como Drive my car, Letting go, Got To Get You Into My Life, Highway y Let me roll it, entre otras, Paul se sentó al piano y cantó The Long And Winding Road, Nineteen hundred eighty five, Let them in y My love, dedicado a su ex esposa Linda, fallecida en 1998, para después interpretar acústicamente I´ve just seen a face, And I love her y Blackbird.

Después de dedicar Here today a su viejo compañero de ruta, John Lennon, Paul tomó una mandolina, y tocó Dancing tonight. A continuación y nuevamente con su Hofner cantó Mrs. Vanderbilt y Eleanor Rigby. Minutos después vino el recuerdo para George: “Voy cantar esta canción en memoria de mi amigo, e interpretó Something ante imágenes del más pequeño del cuarteto de Liverpool proyectadas en las pantallas gigantes. Siguió el turno de Band on the run, uno de los clásicos de Wings, mientras se proyectaba el video clip de 1974 con los actores Christopher Lee y James Coburn. Luego continuaron Obla di – Obla da, Back in the USSR, I´ve got a feeling, Paperback writer, A day in the life y la canción pacifista Give peace a chance, donde Paul nuevamente recordó a John. Pero sin duda, uno de los momentos mas emotivos de las dos noches fue cuando cantó Let it be.

Llegaron los fuegos artificiales y Macca tocó Live and let die y finalmente, para cerrar el concierto, apareció Hey Jude, coreada por todo el estadio. En el encore, Paul regresó y regaló Day tripper, Lady Madonna y Get back, que precedió a Yesterday, con sólo su guitarra acústica. El estadio River Plate se iluminó con miles de encendedores y claro, teléfonos celulares, en lo que fue quizá el momento de mayor magia del concierto. Al final, la despedida fue a tope, con Helter skelter, Sgt. Pepper lonely heart club band y The end, ante una audiencia que no podía parar de gritar de emoción.

Audio y otros detalles
El ingeniero a cargo del sonido en sala fue el británico Paul Pab Boothroyd, quien tambien ha trabajado con AC/DC y Dire Straits y que echó mano de una consola Avid/Digidesign Venue Profile configurada con 96 canales, que lleva a todos los conciertos de Paul McCartney y donde tiene armada toda la configuración del show. Por otro lado, Pab también usa un sistema de grabación Pro Tools HD como compañero inseparable de la mesa. Solamente utiliza los ecualizadores y dinámicos de la mesa y todo el arsenal de plug-ins TDM diseñados para Pro Tools, que son cien por ciento compatibles con Venue, sin ningún procesador externo. La elección de la Venue, según sus palabras, fue de la siguiente manera: “Tiene todo lo que necesito, ocupa muy poco espacio, posee un gran paquete de plug-ins y lo más importante, la calidad de sonido es muy buena”.

El PA usado en River Plate fue provisto por la empresa local Jons Silberstein Sonido y se trató de un arreglo lineal Meyer Sound con cuatro sistemas de retraso, que funcionaron adecuadamente para toda la zona de las tribunas mas alejadas. Toda la iluminación del show fue provista por la compañía  BALS (Buenos Aires Live Show).

El show fue grabado y transmitido al día siguiente del segundo concierto por la televisión argentina, para lo cual se llamó a Pichón Dal Pont y su equipo, integrado por Javier Anllo y Hernán Ranucci (quien hizo el soporte óptico digital del respaldo de la grabacion). Pichón contó además con la colaboración de Esteban Varela (ingeniero de audio de Diego Torres), y el soporte oficial de Avid / Venue, a través de la división de audio de Sistemas de Video Comunicación (SVC), representante de Avid en Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Lo primero fue montar el estudio en el móvil de grabación de Pichón en la puerta del estadio, junto al móvil de Canal 13, responsable de la grabación de ambos shows. La configuración del registro estuvo basada en una consola Venue Profile con cinco DSP y dos Stages Racks, más un sistema Pro Tools HD3 de 128 canales de entrada, que fue instalado y certificado el día anterior al primer concierto por personal técnico de SVC.

 
  La Venue estuvo ubicada dentro de la unidad móvil, conectada a través de cuatro cables coaxiales de cien metros de largo (dos para entradas y salidas y dos spares) a los dos Stage Racks, ubicados detrás del escenario, desde donde se tomaron todas las líneas de voces, instrumentos y micrófonos de ambiente. El ingeniero a cargo de la grabación fue el británico Richard Rainey, parte del staff de McCartney y quien también trabaja con U2 como monitorista de The Edge, así como Scott Rodger, jefe de producción de Macca y de otras figuras como Björk y Arcade Fire. Richard y Scott estuvieron permanentemente asistidos por Pichón Dal Pont y su personal, para grabar casi ochenta canales de la banda más 16 de público distribuídos entre el escenario y el FOH desde donde operó Pab Boothroyd, en el centro del estadio.

La grabación del primer día se utilizó como respaldo y referencia que sirvió para armar la configuración de lo que sería el registro del segundo concierto, que fue transmitido de manera diferida. Con el material obtenido del primer show, desde muy temprano el día que sería el segundo concierto, Richard Rainey armó todas las escenas en la Venue de todas las canciones. Se usaron doce micrófonos para la batería, dos micrófonos por cada instrumento (guitarras, bajo, piano, mandolina y teclados) y un tercer micrófono como spare para cada instrumento. Parte de los snapshots (escenas) que armó Richard consistieron en mutear en cada canción del show los instrumentos que no eran utilizados, además de que tambien ajustó niveles, ecualización, compresión y todos los parámetros de los plug-ins insertados en los canales de la mezcla general.


Al Canal 13 se le envió una señal de referencia L y R (estéreo) del concierto, la cual tenía insertado el plug-in Impact (que emula el sonido del compresor de la clásica consola SSL) y tambien una mezcla estéreo de ambiente de referencia de los diez micrófonos frontales. La unidad móvil de televisión envió a la unidad de grabación la señal de video del show y un canal de SMPTE que fue grabado en una pista de Pro Tools como medida de seguridad para la sincronía del audio y el video.

Finalmente, la post producción del material sonoro fue terminada en el estudio de Pichón Dal Pont al día siguiente del segundo concierto y fueron elegidas 14 canciones para la transmisión por televisión. Estuvieron presentes tanto Richard Rainey (quien a las dos de la tarde de ese mismo día tenía vuelo a Madrid para trabajar en un show de U2) como Scott Rodger. El producto final fue entregado al canal cerca de las seis de la tarde y tres horas mas tarde fue transmitido, un día despues del segundo concierto en River, como testimonio de lo que Macca sigue haciendo en el escenario y que emociona no sólo a los miembros de su generación, sino a legiones de nuevos seguidores.