Como muchos talentos en los Estados Unidos, el productor e ingeniero que esta vez ocupa nuestra portada tiene orígenes fuera de aquel país. De apellido italiano (Masciarote), pero conocido como Tony Maserati en la industria del espectáculo, este profesional del estudio de grabación ha vivido los grandes cambios de un medio que actualmente es completamente distinto a cuando él comenzó, graduándose de la carrera de Producción e Ingeniería en Berklee College of Music, en Boston. En el siguiente encuentro con Tony, previo a su sesión durante la Conferencia Anual AES México, teniendo como marco a sound:check Xpo en su edición número 16, tuvimos la oportunidad de conocer sus motivos, inspiración y visión en el escenario de la industria musical en 2018.

Descubrir los nuevos talentos

Más de veinte años han pasado desde que el joven Tony Maserati trabajaba en sus primeras producciones en Nueva York. Sonidos de hip hop y nuevas formas de rythm & blues se escuchaban en las calles y las radios, y Tony se dio cuenta de lo que era capaz de aportar creativamente. Sigma Sound Studios fueron de las primeras instalaciones que lo recibieron y ahí se nutrió de las enseñanzas que los técnicos e ingenieros le brindaban.

“Empecé a estudiar música en Berklee College, pero el nivel es muy competitivo y me di cuenta de que para eso tal vez no era tan bueno. Entonces, mis amigos solían grabar muchas cosas y para mí fue muy natural empezar a ayudarles”, recuerda Tony; “me di cuenta de que era muy bueno para eso y un compañero me sugirió cambiar de carrera hacia la Producción e Ingeniería de Audio y eso fue lo que hice. Cuando terminé y comenzaba a grabar hip hop, me fui especializando hacia la mezcla y no había muchos músicos, sino que se trataba de grabar voces o hacer algún overdub de piano, de manera que fue muy natural para mí moverme hacia allá, además también porque había más ingresos monetarios en la mezcla”.

En ese tiempo, Tony pudo conocer muchos de los ángulos de la ingeniería de sonido, lo que siguió aplicando posteriormente: “La experiencia más importante fue ver los diferentes aspectos de mi profesión, porque son muchos: comunicarse con los músicos que hacen sus obras, así como tratar de ajustar el entorno para que ellos hagan su mejor trabajo. Cuando haces una grabación en vivo, si haces el audio en sala te aseguras de que ellos se sientan confiados de cómo se oyen. Yo aprendí que los mejores proyectos resultan cuando los músicos se encuentran en un buen estado mental”.

En efecto, la situación de los estudios de grabación en los ochenta y noventa era muy distinta. Tony lo explica: “La única forma de conocer a los músicos era comprando el disco, se escuchaba en la radio, los equipos estaban en transición de lo análogo a digital y nos preocupaban cosas como el estado de las cintas magnéticas. Hoy no tenemos esas preocupaciones, tenemos muchísimas formas de almacenamiento, así que solamente eso hace una enorme diferencia de lo que pasa hoy, y también hay muchos procesamientos en la forma en la que reproducimos las grabaciones; eso también es muy diferente hoy, así como la tecnología de grabación. Con las computadoras puedes hacer todo y regresar a modificar las cosas; antes eso no podía hacerse, sólo que tuvieras mucho dinero”.

El aprendizaje. “Esta evolución ha cambiado también los procesos creativos”, continúa Tony; “estas tecnologías permiten hacer accesibles estos procesos y en mi opinión, esto es algo positivo. Para mí, el cambio más importante es la habilidad de que los formatos digitales almacenan la información y es lo que nos hace posible almacenar tantos datos en un disco duro. Por otro lado, también es mucho más fácil acceder a los materiales para trabajar con ellos; seleccionar las tomas es muy sencillo y esto es grandioso, porque tenemos más tiempo para ser más creativos”.

Esta forma de tomar los nuevos caminos tecnológicos han hecho que una gran diversidad de artistas lo hayan buscado para la mezcla de sus álbumes: Lady Gaga, Beyoncé, Jason Mraz, James Brown, Mariah Carey, The Notorious B.I.G., Black Eyed Peas, Destiny’s Child, Jennifer Lopez, Ricky Martin, Puff Daddy y Tupac Shakur, entre muchos otros, lo que lo han puesto bajo los reflectores y lo han llevado a ser denominado uno de los ingenieros de mezcla más influyentes de la actualidad. En una era en la que las ventas discográficas son un proceso cada día más complejo, los trabajos en los que ha participado han vendido más de cien millones de unidades a nivel global y lo han hecho ganar un Grammy gracias a su colaboración con Beyoncé (Crazy In Love) y un Latin Grammy por su trabajo con Sérgio Mendes en el álbum Timeless (2006).

“Mi proceso es ayudar a concretar la visión de la canción en la que estoy trabajando”, menciona Tony. “Los músicos, cantantes y bandas a quienes mezclo, se involucran en estos procesos desde la concepción misma de la mezcla, desde el momento en el que se crea la canción. Beyoncé o Lady Gaga están muy claras en lo que quieren y yo lo interpreto en términos tecnológicos. Hay artistas y músicos que están más involucrados en términos técnicos, pero hay quienes se involucran más en la forma expresiva, en las emociones. A veces hablan antes de la mezcla, a veces no, a mí me contratan por mi habilidad de interpretar lo que ellos quieren decir y es mi experiencia lo que me ayuda. No tengo que comunicarme con ellos, a menos de que yo tenga alguna confusión. Pero hay quienes están conmigo en todo el proceso; todo depende del artista que se trate”.

El lugar de la tecnología

Es por muchos sabido que Tony Maserati se mueve en el mundo análogo y digital y está en contacto constante con distintas empresas fabricantes de equipos sonoros en el desarrollo de productos, entre las que se encuentran los monitores Tannoy, Waves Audio (con quienes creó plug ins digitales de las combinaciones de su equipo análogo), y como vocero de marcas como Avid, Chandler Limited, SoundToys, RetroInstruments, Crane Song, Softube y Universal Audio.

“La tecnología es un mercado donde actualmente pueden caber muchas opciones, ya sea profesionales o semi profesionales. Lo que hemos encontrado es que la tecnología de grabación es muy específica y ahora todos pueden acceder a recursos profesionales, como Pro Tools, así que este mercado responde no sólo a quienes compran los productos profesionales, sino semi profesionales. Mis plug ins de Waves fueron hechos para este mercado, porque la interfaz es muy fácil de usar para compositores y no tanto para ingenieros. Lo que trato de decir es que esto también ha cambiado, de forma que un individuo es capaz de hacer un disco muy bueno de una forma muy accesible, económicamente hablando”.

Mirror Ball Studios

Todavía en Nueva York, Tony Maserati y Stefan Skarbek fundaron en 2011 Mirror Ball Entertainment, compañía que para 2012 se instaló en Los Angeles como discográfica,  empresa publicitaria y de producción, con profesionales a su alrededor como supervisores musicales y otras editoras musicales para competir en las nuevas formas de hacer música.

Mirror Ball Studios cuenta con un complejo de grabación al norte de Hollywood, con múltiples sitios para la composición, producción, mezcla y masterización, equipadas para estar integradas entre sí y lograr un flujo máximo creativo, gracias a las alianzas logradas con marcas como Universal Audio, Izotope, Pro Tools, Sound Toys, Chandler y PMC. Las instalaciones se encuentran muy cerca de las compañías más importantes en música y cine.

Tony explica la forma en la que seleccionó los equipos que se usan en este lugar: “Es el que he usado desde hace muchos años: los monitores Tannoy y PMC, de los fabricantes con los que he tenido relación, como Chandler, SSL y Crane song. Cuando encuentro algo que me gusta, me pongo en contacto con el fabricante, para conocerlo y tratar de apoyarlo para que sea exitoso y darle mi opinión acerca de su tecnología”.

En Mirror Ball, Tony y sus colaboradores han trabajado con Judith Hill, Blackout Cash, Chris Arena, Jason Diaz, Planet Rock y Lola Coca, y han producido música para Yahoo, MTV, Discovery Channel, EA Sports, BBC, NFL, Comedy Central, Sony Pictures, Nickelodeon y National Geographic. Sin duda, el trabajo de este productor e ingeniero es toda una marca y actualmente comparte su experiencia en diferentes ponencias y charlas tanto en Estados Unidos como en muchos otros lugares del mundo, eso hace que esté presente para las nuevas generaciones de ingenieros y productores: “Cuando algún nuevo músico o grupo quiere contactarme, estoy disponible, directamente de internet, o puede ser a través de su manager o el mío, depende de quién sea, y yo contesto siempre. Estoy disponible para trabajar con talentos nuevos; si puedo ayudarlos a que sean exitosos lo haré. Eso también hace que yo tenga éxito.

Mención especial merece el trabajo que Tony hizo con David Bowie: la re mezcla de los discos Heathen y Black Tie White Noise. “Fue una experiencia grandiosa, de verdad era una gran persona y nos divertimos mucho trabajando en un estudio compacto en Nueva York”.

La situación actual de la profesión

No es ningún secreto que la industria musical, y la de producción de discos en particular, ha cambiado con el tiempo y que todos los involucrados han tenido que evolucionar para adaptarse. Esto le ha tocado también a Tony Maserati: “Tengo que decir que hoy estamos viviendo una época complicada para los ingenieros de audio, porque hay mucha gente tratando de entrar a la industria. Cuando yo lo estaba intentando éramos muchos menos, era un negocio pequeño y ahora muchas personas quieren este trabajo, se están graduando en grandes cantidades de las escuelas de audio y tal vez no sea tan bueno para el mercado, porque habemos demasiados tratando de hacer lo mismo, y hay menos dinero”.

“Creo que tenemos que ser realistas y estar conscientes de si realmente somos buenos para esto, porque el mercado es altamente competitivo. Muchas personas no entienden que éste es un trabajo y que no sólo se trata de escuchar música, sino que toma mucho tiempo volverse realmente profesional, con la experiencia que esto implica. Te puedes graduar de Berklee, pero te tomará varios años tomar un lugar”.

“Los jóvenes ingenieros tienen que ser un poco más realistas; la ingeniería de audio no la puede hacer cualquiera. Tal vez tengas a un gran compositor, arreglista o cantante, pero si el ingeniero no es lo bastante bueno, el resultado no será lo deseado. Solamente con soñar con eso no quiere decir que sean capaces. Sin embargo, hay otras áreas en la industria en la que los jóvenes profesionales pueden actuar y es bueno que busquen en cuáles pueden apoyar en la realidad. Si no se les está pagando por su trabajo, tal vez no sea bueno seguir en él y cambiar el ángulo en el que están viendo su profesión. Tal vez no serán ingenieros, pero sí buenos managers, por ejemplo. Hay que buscar en qué son lo suficientemente buenos, no solamente en lo técnico, y puede ser que tengan mayores beneficios”.

Con esta última frase, Tony expresa todo lo aprendido en su carrera, admirada y tomada como inspiración por muchos y en la que resume las habilidades deseables en estos profesionales de la industria: “La ingeniería de audio es muy específica y necesita de una experiencia particular”.

Para quienes quieran escuchar más de lo que Tony Maserati tiene que decir, los esperamos el próximo domingo 22 de abril, de 18:30 a 20:00 horas, durante la Conferencia Anual AES México, les aseguramos que es una oportunidad única.