¿Cuántas veces te has preguntado: por qué mi mezcla no suena como esperaba?

Entre otros factores, esto puede deberse a la falta de estructura en el proceso de mezcla. Para quienes desean abundar un poco más en el tema, de manera muy concreta, a continuación comparto una estructura basada en hábitos sencillos y básicos que me ha ayudado a mejorar día a día como ingeniero de mezcla y a acercarme cada vez más a la mezcla que espero escuchar. Espero sea de utilidad y el inicio de más aprendizaje en el apasionado tema que es la mezcla en el estudio.

Etapa de reconocimiento y planeación

Escucha el tracking original, comprende el género, define el rumbo, aterriza un concepto sonoro. Ten claro el sonido que estás buscando. Si no conoces el género, entonces escucha muchos discos relacionados que te ayuden a entenderlo.

Etapa correctiva

·Revisa la fase de todos los micrófonos que se hayan grabado en el mismo tiempo y espacio. Que la fase de cada track no esté invertida y/o desalineada con respecto a los demás.

·Elimina por completo con HPF (hi pass filter??) las frecuencias bajas que no le pertenezcan al instrumento. Esto hará tu mezcla más clara en frecuencias graves y le dará realce a la base rítmica.

·Controla frecuencias agudas.

·Controla frecuencias parásitas o resonantes que hagan molesto o enturbien el sonido del instrumento.

A) Trata de cantar la frecuencia resonante.

B) Realiza un barrido en el ecualizador paramétrico con el Q lo más angosto posible y ganancia alta.

C) Cuando resuene la frecuencia que buscas, baja la ganancia sólo lo suficiente para que no predomine dicha frecuencia.

·Elimina todos los ruidos o espacios de silencio contaminado donde no toque el instrumento.

·El monitoreo de cada elemento debe hacerse a un volumen cómodo y puede ser en solitario.

Etapa creativa

Calibra el monitoreo de acuerdo al género. El monitoreo de tu mezcla debe estar al volumen que esperas escucharlo cuando la mezcla esté terminada (sin pasarte de 90 dBs para preservar tu salud auditiva). Hacerlo permitirá que tomes las decisiones correctas y el volumen al que escuchas los instrumentos no te engañe. Esto se debe al comportamiento que describe la curva Fletcher-Munson, donde tu oído percibe a un nivel diferente al real las frecuencias graves, medias y agudas, dependiendo del volumen al que las escuches. Este ajuste es determinante para asegurar tu mejor desempeño durante la mezcla.

El objetivo final de tu mezcla debe estar alineado con el concepto sonoro y se resume en tres palabras:

·Balance: todo se lleva bien con todo y cada elemento se escucha y tiene su lugar. Ningún elemento se pierde, se confunde o tiene conflicto con otro elemento.

·Tridimensionalidad: profundidad y sentido del espacio dentro de la mezcla. Busca crear planos y una clara diferencia entre uno y otro.

·Interés: si la mezcla es aburrida no sirve, aunque el balance sea perfecto y tridimensional.

Balance

Todos los procesos de la mezcla están involucrados. Es decir que, en la etapa creativa, no puedes, por ejemplo, ecualizar todos los canales y dejar la compresión para después. Tampoco puedes realizarlos sin haber tomado en cuenta el volumen o paneo de cada elemento. La figura 1 describe un mapa mental donde todos los procesos de un canal deben resolverse antes de pasar al siguiente canal. En pocas palabras:

Abrir el primer canal.

Ajustar el volumen y paneo con el monitoreo correcto.

Comprime y ecualiza o ecualiza y comprime.

Agrega efectos de tiempo y/o timbre.

Después de cada paso puede haber un nuevo ajuste de volumen o paneo.

Ya que tienes todo esto resuelto puedes pasar al segundo canal.

Esto se debe a que la manera en que ecualizas un elemento, depende de su dinámica con respecto a lo demás. La manera en que comprimes depende de la ecualización y del volumen. Éste último depende también de la cantidad de efecto que agregas y demás.

Esto obliga a definir estratégicamente el orden en que abrirás cada canal:

Corazón de la sección rítmica. Aquel elemento que sustenta a la base rítmica y que si quitas deja de existir el género: congas y bajo en la salsa, skank y HH en el reggae, bombo, tarola y guitarras en el rock, etc.

Track del dinero. Lo que vende el disco, usualmente la voz. Nunca dejes la voz al último.

Melódicos. Hooks, fills, solos.

Resto de la sección rítmica.

Armónico-rítmicos.

Pads y camas armónicas.

No escuches nada en solo. Cada que ecualizas, comprimes, balanceas, paneas, y agregas efectos debes hacerlo con base en la forma en la que se mezcla o define el instrumento de lo demás y persiguiendo el concepto sonoro que definiste al inicio.

La sobrecompresión no es mala necesariamente, a menos que sea innecesaria. Compensa siempre la cantidad de decibeles que se aprecia en el medidor de reducción de ganancia del compresor con el volumen de salida. Si después de comprimir sientes la necesidad de bajar el fader del canal entonces estás sobrecomprimiendo de manera innecesaria. Recuerda que gran parte del interés viene de la diferencia de volumen entre un pasaje y otro.

Tridimensionalidad

En el cuadro siguiente se pueden apreciar algunas maneras para posicionar a cada elemento en planos distintos.

Recomendaciones generales:

·Igual que un aprendiz de orquestación, analiza scores de Ravel, Mozart y otros. El aprendiz de ingeniero de mezcla debe realizar análisis profundos de mezclas de grandes ingenieros.

·Elimina los elementos que no agreguen un valor real a la mezcla.

·Cuida que el corazón de la sección rítmica no sobrepase los -6 dB FS. Así evitarás la saturación en el master cuando termines de agregar todos los elementos.

·Cuando agregues efectos de tiempo, busca emular un espacio acústico en particular: una cochera, un baño, un estadio, una iglesia, la sala de tu casa.

·Usa efectos de tiempo y timbre para crear interés.

·Tus ecualizaciones deben resaltar los rasgos característicos de los instrumentos y generar interés.

·Busca siempre la preservación armónica y el enriquecimiento tímbrico.

·Al concluir cada proceso revísalo con y sin bypass.

·Las bases descuadradas le quitan empuje a la sección rítmica.

·Tan mal no corregir el tiempo o afinación como corregirlo en exceso.

·La dinámica de cada elemento y/o sección de la canción debe generar sorpresa y emoción, no espanto ni aburrimiento.

·Si no te encanta ni emociona no has terminado.

¡Disfruta tu mezcla!