El 30 de abril de 1982 inició el camino de un grupo de cinco niños en la música, que al paso del tiempo se convirtieron en un referente del pop en español para muchas generaciones. Timbiriche, originalmente integrada por Mariana Garza, Benny Ibarra, Sasha Sökol, Alix Bauer, Diego Schoening y Erick Rubín, logró evolucionar desde esa etapa infantil hasta la adultez.

Semillero de exitosos cantantes y figuras del mundo del espectáculo, Timbiriche, 37 años después regresó en un tercer reencuentro a los escenarios con la gira “Juntos”, espectáculo que se consolidó como uno de los más importantes de los últimos años, gracias a su gran producción y calidad.

El Tour Juntos de Timbiriche tuvo una duración de más de un año, contó con más de ochenta fechas entre México, Estados Unidos, Centro y Sudamérica, y fue visto por más de un millón de personas. El estadio de béisbol Toluca 80, en el Estado de México, fue el lugar en el que la gira concluyó.

Procesos de producción

La producción general estuvo dirigida por Sasha Sökol, quien se dio a la tarea de desarrollar el proyecto. A esta producción se sumaron diversas empresas como Ocesa, Cocolab (encargada del diseño de video y contenido de las pantallas); HMD Producciones (que proporcionó las pantallas); Premium (para facilitar los generadores); CREA (al frente de los elementos escenográficos y arte kinético), y Once:Once (que apoyó con todo el control del audio), entre otras más.

Una de las personas que tuvo una activa participación en el Tour Juntos fue Javier Orla, Production Manager, quien da a conocer los procesos que se llevaron cabo para la realización de esta importante producción:

“Fue una gran experiencia, si bien yo me integré poco después de que arrancó, ha sido una de las experiencias más constructivas que he tenido. Sasha Sökol fue la productora general, ella llevó a cabo los procesos de producción y diseño del espectáculo. A mí me llegó un show armado y diseñado, de manera que mi trabajo fue materializar y coordinar los equipos de trabajo; fueron muchas áreas involucradas, no era un show fácil, integró video, recursos kinéticos, escenografía, coreografía, iluminación, y por supuesto, un rigging preciso para cada show. Todo tenía que ser simétrico”, menciona Javier.

Uno de los principales retos en esta producción fue el rigging, ya que una de las premisas fue que el show fuera el mismo donde se presentara, por lo que en cada recinto, el diseño del espectáculo se tuvo que adaptar. Todo tenía que ser preciso, por ejemplo, la división de las pantallas tenía que corresponder con las línea de la escenografía, de forma que el reto fue conocer los espacios de trabajo, los elementos que se tenían y cómo poder adaptarlos a los distintos shows, tomando en cuenta las características del lugar en donde se presentaban.

Para esto se crearon diversas opciones de show, en total fueron 4 versiones, cada uno con calidad y gran nivel. Todas conjuntaron los mismos elementos como son escenografía, iluminación y kinéticas, lo que variaba era la cantidad de equipo que había en cada uno, esto permitió adaptar la producción a Venues de menor y mayor tamaño y así ofrecer al público un show profesional aunque el lugar fuera de menor capacidad.

“Otro aspecto a señalar fue el ajuste de logística de producción que se realizó en esta gira, ya que trabajar en México se dio de una forma, mientras que trabajar en Estados Unidos, Centro y Sudamérica tuvo otros modos. Por ejemplo, en Estados Unidos el tiempo de montaje fue de seis horas máximo por inmueble, mientras que en México tomó entre catorce y 16.

“La experiencia que me deja el Tour Juntos es la gran interacción que construimos con Sasha”, señala Javier. “Hubo una gran sensibilidad; el primer paso fue que ella confiara en mí, no me conocía, sabía de mi experiencia, pero no había trabajado con ella. Es una persona muy culta, tiene muchos recursos y un gran bagaje cultural, le sabe a los fierros. Es un persona muy exacta, apasionada y muy cuidadosa; compartimos ciertas neurosis y fijaciones, pero siempre en beneficio de la gira. Cuidamos todos los detalles y pusimos atención en esas pequeñas cosas, lo que ayudó mucho y logramos entendernos y sensibilizarnos ante las necesidades. Fue un gran trabajo”.

El sonido de Timbiriche

Otra área que destacó en el Tour Juntos fueron los sistemas sonoros, labor realizada por Jorge Soto, quien se dio a la tarea de mantener y replicar el sonido de Timbiriche de forma estable y uniforme en cada uno de los lugares en lo que se presentó la gira sin importar el tamaño del recinto.

“Me integré al proyecto cuando el tour llegó al Auditorio Nacional. Ellos ya traían las escenas, todo pre-mezclado y programado, y buscaban replicarlo. Esto fue todo un reto, ya que el audio debía comportarse igual a lo que se había planeado y ensayado. Teníamos una respuesta de frecuencia base y bajo la mezcla que veníamos trabajando en sala, yo tenía que replicar ese mismo sonido, sin importar el sistema de PA que hubiera en los recintos, para que el show sonara siempre igual y con ello el público pudiera disfrutar un show con calidad”, añade Jorge.

Durante la gira, se ocuparon un par de sistemas Galileo de Meyer Sound para el control sonoro; asimismo, la mayor parte de la gira se utilizó el sistema Meyer Sound  MILO. En ocasiones, los lugares ya contaban con sistemas de PA, por lo que se trabajó con lo que ya estaba instalado, de tal manera que siempre se mantuviera el mismo tono y la misma respuesta de frecuencia. Entre los sistemas que había en los recintos destacan el KA1 y KA2 de L-Acoustics, VTX de JBL en las presentaciones en Estados Unidos y equipos d&b Audiotechnik.

La consola ocupada en sistemas fue una Avid S6L y desde esta mesa se mandaron todos los canales de forma individual a un sistema Aviom, ubicado en el escenario por los monitores y que tuvo 32 canales de entrada y 32 de salida hacia la consola; cada uno de los cantantes realizó sus propias mezclas, sin monitores convencionales.

Otro aspecto a señalar es que todos los shows quedaron grabados en multi-track y toda la microfonía e inalámbricos fueron Sennheiser. Se viajó con la misma consola, microfonía y backline, lo anterior para tener el mismo resultado, calidad y sonido de la mezcla.

“La gira fue toda una experiencia, hubo shows en los que terminábamos, desmontaban e inmediatamente se debía viajar por la noche a otro lugar para tocar al otro día. El staff de producción llegaba a montar, hacíamos el diseño y en la tarde ya estábamos haciendo linecheck y soundcheck, todo era de corrido, de un día a otro, sobre todo en Estados Unidos. Todo valió la pena y sin duda cumplimos el objetivo: consolidar el sonido de Timbiriche en cada recinto, el cual destaca por tener implícito el ritmo pop de los años ochenta y parte de los noventa”, destaca Jorge Soto y finaliza: “logramos que la imagen sonora fuera coherente con lo que el público veía en el escenario; el show no viene sólo de los altavoces, es un todo que trabaja de manera integral entre las partes”.

Cierre de gira con broche de oro

Luego de más de ochenta fechas y de haber visitado varios lugares en México, Centro,  Sudamérica y Estados Unidos, el Tour Juntos de Timbiriche se despidió en el estadio de béisbol México 80, en Toluca, Estado de México, ante un lleno total.

Al igual que en toda la gira, el concierto de cierre destacó por su alto nivel de producción, dejando en los asistentes una experiencia memorable. En esta ocasión, el equipo de audio que se utilizó en el estadio México 80 consistió en 48 cajas MILO de Meyer Sound, 24 por lado y 24 subwoofers; la consola que se ocupó fue una Avid 6SL con 66 canales de entrada y 28 de salida, y entre los plug-ins ocupados destacan el ecualizador dinámico, reverb y delays nativos de la consola. El diseño de audio estuvo dividido en dos partes, como se hizo durante toda la gira. En la primera parte se realizó la programación de la consola, los muteos, la asignación de grupos, de efectos y tiempos de delays entre otros más. Todo esto se hizo en pre-producción, con mes y medio aproximadamente.

La segunda parte consistió en tener un control en tiempo real, asignar subgrupos y cambiar la relación de entradas y salidas con base en el show, en el cual se podían cambiar las dinámicas e incluso la compresión general de la mezcla solamente con los faders sin meterse de lleno con los procesos.

“Todo el momento tuve el apoyo de Benny Ibarra, quien me dio toda la libertad. El mayor reto fue acostumbrarme al tamaño de los recintos. Ésta fue la primera gira grande que hago; Benny es una persona que cuida mucho el audio y eso ayudó mucho y está abierto a propuestas y sugerencias”, comenta Santiago Álvarez, ingeniero de sonido en sala para el Tour Juntos.

Una de las cuestiones que hubo que resolver en el último concierto de la gira fueron los rebotes debido a las gradas del fondo y a los costados que hay en el estadio México 80. No obstante, el trabajo previo que se realizó en otros lugares permitió realizar los ajustes necesarios para controlar esta cuestión. Asimismo, ayudó el ingresó del público al recinto para ajustar la respuesta de los agudos.

Monitores personales

Un recurso que destacó en la gira Tour Juntos fue el uso de monitores personales Aviom, equipos con los que cada uno de los cantantes hizo los ajustes necesarios en sus propios monitores. No hubo altavoces en el escenario, tampoco hubo side-fill y no se utilizaron amplificadores de guitarra. Hubo una mezcla general de toda la banda y cada uno escogió lo que necesitaba poner en sus canales y monitores.

“Desde Timbiriche 25 ocupamos los sistemas Aviom, antes sólo contábamos con siete monitores de este estilo y ahora con la consola S6L podemos tener más. Cada uno decide qué quiere tener en su mezcla: hay una mezcla general, varios grupos, grupo de voces, grupo de guitarras, bajos, metales, batería, las voces individuales y ellos ponen lo que quieren en sus consolas Aviom. Cada quien tiene su consola, cada una cuenta con doce canales y ellos deciden si suben más, por ejemplo, mayor mezcla de guitarras u otro instrumento. Todo está agrupado y eso se ajusta a lo que requieren”, comenta Bernardo Ibarra, stage manager de la banda.

El óptimo trabajo que se realizó en la preproducción puso las bases para que el área de monitores funcionara de esta forma. Viajar con la misma consola, usar la misma microfonía (Sennheiser 9000) y backline, permitió que siempre se tuviera la misma respuesta y así no tener problemas con las estructuras de ganancias.

Iluminación al estilo pop de los años ochenta

Las luces fue otra área que destacó en toda la gira. Se tuvo un diseño base, mismo que se adaptó a las diferentes características de los recintos. El escenario A, es decir el más grande, y que se ocupó en recintos en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, requería que los lugares tuvieran 24 metros de boca por 18 de fondo, mientras que para los lugares más pequeños se realizaron diversas adaptaciones.

El diseño de iluminación tomó alrededor de un mes y fue hecho por Sasha Sökol y David “LeChic” Hernández, cuyo concepto estuvo basado en líneas transversales en el escenario, formadas por las distintas luces, mismas que cruzaban el escenario para formar figuras como cuadros y distintas figuras geométricas, al estilo de las escenografías de los años ochenta.

En total se ocuparon 170 luces y doce universos; destaca el uso de equipos como Robe Robin Pointe, MAC Aura de Martin Professional, estrobos Atomic 3000 de Martin, Vari-Lite VL3000 Spot y VL 3500 Wash, entre otros sistemas. Se ocupó una consola Road Hog 4 de High End Systems y una consola Grand MA para el sistema Kinetic.

El tipo de iluminación que se utilizó para la gira fue de un estilo teatral, en donde predominaron tonos cálidos para destacar el protagonismo de cada uno de los cantantes y hacer que todos se vieran desde cualquier punto, con una adecuada iluminación al fondo y remates bien marcados.

“Sasha me contactó y me comentó que la empresa Cocolab ya había trabajado algunas cosas, así que ella y yo nos reunimos y empezamos a trabajar en el diseño de iluminación. Después, ella explicó la idea y el concepto  que quería. Trabajar con Sasha ha sido una gran experiencia, sabe lo que quiere y cómo lo quiere, lo que facilita las cosas. Es una productora creativa”, finaliza LeChic.

La producción del Tour Juntos supo construir un espectáculo que disfrutaron más de un millón de personas en distintos países. Lo hecho por Sasha Sökol, Javier Orla, Ocesa y en general todos los involucrados, tanto empresas como staff de producción, destacarse porque la complejidad que hay detrás de producciones de este nivel es alto. El apoyo, respaldo y experiencia de cada una las áreas hicieron de la gira un proyecto que se supo conducir a muy buen puerto hasta el final.

Tour Juntos: el reencuentro de Timbiriche

Audio

  • Sistemas Meyer Sound Galileo
  • Sistema sonoro Meyer Sound MILO
  • L-Acoustics KA1 y KA2
  • JBL VTX
  • d&b Audiotechnik.
  • Consola Avid S6L
  • Sistemas de monitoreo Aviom
  • Microfonía Sennheiser

Iluminación

  • En total se ocuparon 170 luces y doce universos
  • Luces Robe Robin Pointe
  • Martin MAC Aura, estrobos Atomic 3000
  • Vari-Lite VL3000 Spot y VL 3500 Wash
  • Consola High End Systems Road Hog 4
  • Consola Grand MA (para el sistema Kinetic)