Con el lanzamiento del sencillo “RaildRoad” en una sesión/fiesta de escucha, se ha puesto a consideración del respetable el proyecto de hard rock y rock clásico, Three Maze Stone, formado por Julián André (batería), Adrián Toussaint (guitarra), Ro Estrada (voz) y Edu Mandujano (bajo), un combo que debe su formación a la convergencia musical familiar que existe entre los dos primeros y la afinidad en estética e intención entre los dos últimos: “Julián y yo tenemos años de tocar juntos y eso nos llevó recientemente a formar parte de las Víctimas del Dr. Cerebro. Luego conocimos a Ro y Edu en la Escuela de Música DIM y ahí empezó la conexión; tuvimos una banda previa que dejó la espina para hacer las cosas que nos gustan e ir desarrollando este género sin filtros”, relata Adrián, hijo de Eugenio Toussaint.

Grabado en el Submarino del Aire, con la producción de Julián (hijo de Cecilia Toussaint y Alfonso André), el grupo plasmó sin cortapisas su proceso creativo: “Trabajamos en ideas generales y las vamos desarrollando para llegar con algo concreto al estudio y ahí aterrizar a dónde ir en términos de sonido”, relata Adrián, quien en la sesión usó sus guitarras Gibson Les Paul Custom 1980 con amplificador Marshall JCM 800 y su Fender Stratocaster (modificada por él mismo), con un amplificador Orange Rocket 50.

“En el estudio grabamos por separado, pero sin dejar de fuera la unión y así lograr ese sonido rudo del hard rock clásico de los ochenta, enfatizando el manejo de volumen y la batería. Queríamos una producción concreta para explorar los elementos al máximo de ese género y confiamos en que Julián mantendría esto en esa parte del proceso, dejamos la mezcla y el master en otros oídos”, amplió el guitarrista.

Con miras a tener un EP, la banda apuesta por una estrategia que combina la distribución digital sencillo a sencillo, de la mano con presentaciones en directo, como expone Adrián: “Queremos compartir una experiencia de acuerdo a lo que somos, hacer ruido con notas previas de lo que será el álbum y el próximo año, empezar a rotar en festivales y giras. Sabemos que actualmente tenemos más música a mayor velocidad, pero que también se desecha muy rápido; de ahí la necesidad de retomar el back to basics: presentar a la banda con sus sencillos e invitar a la gente a que nos escuche en vivo, que haga conexión y así se extienda la vida de cada canción. Está funcionando bastante bien, porque es como dar un plus y veracidad a lo que hacemos”. 

Para lograr esa consistencia en vivo, la banda prefiere calidad: “Queremos poner esto como una declaración de nuestro propósito y qué queremos. Si bien es verdad que existe un afán por ayudar a la escena y se puede tocar en varios lugares, lo cierto es que no se tienen las condiciones óptimas en cuanto equipo y producción para disfrutar a una banda de rock en vivo; queremos tocar, pero lo haremos de la mejor manera posible con las mejores condiciones”, concluye certero el guitarrista.