La versión gala del programa televisivo La Voz, que transmite la estación TF1 desde el Studio 217 en La Plaine Saint Denis, en el país francés, tiene el escenario más grande de Europa: más de dos mil metros cuadrados y capacidad para mil trescientas personas. Esto implica una tarea de sonorización con varias consolas y una gran cantidad de entradas, lo que se resuelve, tanto en sala como en monitores, con la mesa SSL L500 para mezclar el espectáculo en vivo.

Durante el programa se utilizan 128 micrófonos, cuatro cajas de escenario SSL ML32.32 y un SSL BL II – Blacklight Concentrator, que permite compartir todas las entradas. Por su parte, en una unidad móvil están dos consolas que reciben las entradas directamente de los splitters MADI de transmisión incorporados en la parte posterior de las cajas de escenario. Finalmente, la mezcla de transmisión llega directamente de los amplificadores de micrófono SSL y la conversión SSL.

Jerome Kalfon, ingeniero de sala y usuario de SSL por tres años en La Voz, destaca así las mejoras implementadas en el camino: “Este es un espectáculo musical sofisticado: cada canción es interpretada por un artista diferente, con un ambiente y estilo distinto, por lo que la configuración puede variar radicalmente de un track a otro. Además, es muy intenso atender la mezcla de música y también lidiar con las comunicaciones entre todos los equipos de producción, como las secuencias de video que se disparan desde la unidad móvil”.

“Por otro lado, cuando trabajas en un programa de televisión así y tu posición está en lo alto de una torre, la alternativa es usar el software para Tablet SSL TACO: tiene todo lo que necesito y puedo ajustar la mezcla de la audiencia y los asientos de los entrenadores, a través de wi-fi. Su interfaz es muy fluida y puedo usar el modo de consulta para saltar fácilmente entre grupos de señales”, afirma Jerome, quien también ama los efectos internos de la SSL; ya que él creó su propia biblioteca interna de efectos, incluso ha podido deshacerse de su unidad de reverberación TC6000.

En lo que respecta a monitores, Alex Maggi expone los aspectos de su labor, ubicado justo detrás de los músicos: “La SSL L500 hace que mi flujo de trabajo sea más rápido y fácil, porque me puedo mover de mi sitio para crear las mezclas. Uso mucho recursos como ER VERB, Ambient en las voces, Plate Verb y LeVerb en los instrumentos y, muy seguido, Dynamic EQ y Contour EQ con un ecualizador gráfico de 32 bandas. Llego a ocupar hasta cuarenta complementos internos en la parte superior de todos los canales y buses”, detalla.

Tanto Alex Maggi como Jerome Kalfon sabían que tras presionar los faders de sus SSL por primera vez en La Voz, cosas buenas pasarían: “Hubo reacciones inmediatas de los miembros de la orquesta y el equipo de producción. Toda la impresión sonora fue diferente en términos de imagen estéreo y profundidad: todo sonaba más grande pero también más preciso y muy musical”, comparte Jerome.