Por concluir la producción de su primer EP, el trabajo de Héctor Filio es el reflejo de una tradición familiar, donde la música fue la vía de comunicación: “Desde pequeño aprendí que era la mejor manera de traducir todo lo que sentía; nunca lo vi como un trabajo, sino que era algo que necesitaba hacer y siempre me gustó subirme al escenario y cantar mis canciones, hasta la fecha creo que es lo que más disfruto hacer”.

“Mis primeros recuerdos son al lado del escenario detrás del telón cantando canciones de mis tíos. Siempre me impresionó ver cómo una guitarra y una voz bastaban para llenar el teatro. Me encantaba llegar a las pruebas de sonido de ellos para explorar todo el lugar de pies a cabeza; ver el escenario, la consola, los camerinos y ver cómo todo iba tomando forma hasta que llegara la hora del concierto”.

Entendido de los aspectos que implica la grabación (tiene estudios en producción musical), Héctor  enfoca su energía en componer y tocar, pero atendiendo cada vez más las tareas desde consola. “La carrera me ayudó mucho para poder producir mis cosas y tener una mejor comunicación con los músicos e ingenieros, sin duda. Las canciones que están ya en plataformas digitales las trabajé con dos grandes amigos: Pepe Navarro y Pachi Gutiérrez, de Sombrero Producciones. Estoy seguro de que las canciones no sonarían igual si no fuera por ellos”.

El EP a lanzar por Héctor cubre un sonido orgánico y vivo, para lo cual se optó en grabar las canciones a una toma y con público dentro del estudio. “Siempre he creído que no existe mejor manera de conectar con la gente que en el escenario y quise transportar esto al estudio. Para esto me junté con dos de mis mejores amigos: Julio Ortíz como ingeniero de grabación y David Revilla como ingeniero de mezcla. Los escogí a ellos porque desde que hago canciones siempre hemos trabajado juntos, conocen perfecto las canciones y creo que son los mejores para encontrar el sonido que buscaba”.

Esa ruta de la autogestión, le hizo concursar y ganar la Beca María Grever, más que un valioso incentivo económico: “La beca ha sido uno de los procesos de mayor crecimiento para mi carrera, la verdad es que habían pasado cuatro años desde que empecé a aplicar y cuando vi que la había ganado no lo podía creer. Ganarla para mí fue algo muy emotivo; siento que fue un logro que venía persiguiendo y trabajando desde hace años y que todo el esfuerzo que hice y crecimiento que tuve de alguna manera dieron frutos. De hecho, en mis planes está empezar a grabar un disco nuevo con algunas de las canciones que compuse durante la Beca María Grever y otras tantas que he compuesto desde que acabó la beca”.

Para la presentación integral del proyecto, Héctor tendrá una serie de conciertos en el interior del país, combinándolo con presentaciones especiales en lugares de refugio social para la gente más vulnerable. “Creo que la música cura el alma y me llena de emoción poder ayudar a estas personas”.