Baterista, compositor, productor e ingeniero británico, Simon Phillips es uno de los músicos más reconocidos y respetados del mundo, cuyo estilo no sólo refleja su talento técnico, sino también su distintiva sensibilidad. Ya sea rock, fusion, jazz o world music, Simon aplica la misma precisión e intensidad a su batería, sin falta de emoción. Y va a impartir una masterclass en sound:check Xpo este mes.

“La evolución de mi sonido ha sido muy importante para mí; he pasado mucho tiempo tratando de mejorarlo como baterista”.

Un camino desde la infancia

La carrera musical profesional de Simon comenzó a los doce años, actuando y grabando con la banda de dixieland de su padre, Sid Phillips, hasta que cumplió dieciséis años, cuando se unió a la obra de teatro musical “Jesuschrist Superstar” en Londres. A partir de ahí, pronto se convirtió en uno de los bateristas de sesión más famosos de la capital británica.

En sus primeros veinte años, Simon ya estaba en camino de tener una carrera musical brillante. Hasta la fecha ha realizado giras y grabaciones con bandas y artistas como Mick Jagger, The Who, Jeff Beck, Jack Bruce, Peter Gabriel, Joe Satriani, Tears for Fears, Judas Priest, Roxy Music, Al DiMeola, Pete Townshend, Robert Palmer, Stanley Clarke, The Pretenders, Whitesnake y David Gilmore, por mencionar sólo algunos.

Al ampliar su carrera de la batería a la composición, Simon Phillips grabó su primer álbum en solitario llamado “Protocol” en 1988, seguido del álbum en vivo “Force Majeure”, en 1992.

Durante ese año recibió una llamada para unirse a Toto en una gira mundial y éste fue el inicio de una colaboración de 21 años.

Grabó su tercer álbum en solitario llamado “Symbiosis” en 1995 y “Another Lifetime” en 1997. Formó su propia banda y giró por Europa y Japón, y en 1999 tuvo un cambio completo de estilo, que dio lugar a “Vantage Point”, álbum de jazz en colaboración con el pianista Jeff Babko.

Simon Phillips también es conocido como productor e ingeniero, colaborando ​​con el compositor británico Mike Oldfield, en los álbumes “Crises”, “Discovery” y “Islands”. Amén de sus proyectos en solitario, Simon también coprodujo el disco “Tambu”, de Toto, en 1995, seguido de “Mindfields” en 1998 y agregando tareas de ingeniería para coproducir “Through The Looking Glass” en 2002 y “Falling In Between” en 2005.

Cinco años después, la pianista japonesa Hiromi se acercó a Simon para formar The Trio Project junto con la leyenda del bajo Anthony Jackson. Han grabado cuatro CDs: “Voice”, “Move”, “Alive” y “Spark”. El trío realizó una gira por todo el mundo desde 2010 hasta 2017.

La trayectoria de este músico, productor e ingeniero es enorme, y 25 años después de su primera grabación en solitario, Simon Phillips lanzó “Protocol II”, con Andy Timmons (giutarra), Steve Weingart (teclados) y Ernest Tibbs (bajo). La banda, bajo este mismo nombre, realizó una gira en Europa, Estados Unidos y Japón. A principios de 2014, Simon se retiró de Toto y el álbum “Protocol III” fue lanzado y girado por Europa, Japón y Estados Unidos.

El disco “Protocol IV” fue lanzado en octubre de 2017 con una nueva banda: Greg Howe (guitarra), Dennis Hamm (teclados) y Ernest Tibbs (bajo), siguiendo una respectiva gira por Europa, Japón, China y Estados Unidos.

Simon Phillips sigue de gira con Protocol, que celebra su aniversario número treinta este año, además con Zen Amadeus y Bill Evans, y Soul Bop, con Randy Brecker y Bill Evans.

“Realmente disfruté del público mexicano porque tiene una gran energía”.

¡Bienvenido, Simon!

Después de haber visitado México con Toto un par de veces, así como con The Trio Poject, Simon recuerda lo más importante para él de estas experiencias: “Fue muy divertido. Realmente disfruté del público mexicano porque tiene una gran energía, y este tipo de música incluye una buena cantidad de improvisación, que la audiencia disfrutó”.

Como músico tanto en una banda como solista, Simon Phillips ha superado sendos retos: “Me encanta tocar y estar en un grupo es trabajar con mucha gente, pero tocar como solista también es muy desafiante. Yo selecciono a los músicos con quienes quiero colaborar, dependiendo de su visión y disponibilidad. Por ejemplo, hay algunos a quienes yo había escuchado antes y que dejé de hacerlo un tiempo, hasta que vuelvo a escucharlos y me pregunto si quisieran colaborar conmigo. A veces es sólo cuestión de fe, porque necesitas a alguien y está dispuesto. También trato de escuchar nuevos músicos todo el tiempo, porque hay mucho talento afuera”.

A la pregunta acerca de la evolución de su sonido a través de los años, Simon responde: “Eso ha sido muy importante para mí; he pasado mucho tiempo tratando de mejorarlo como baterista. He tenido el mismo set up desde 1982, pero otras cosas sí han cambiado. Desde hace cuarenta años mis baterías son Tama y he probado otras marcas que llegan con distintos equipos”.

La experiencia como ingeniero y productor de Simon es evidentemente algo destacable. Así lo menciona: “Desde muy joven me interesé por la grabación, cuando mi mamá tenía una grabadora. Entonces, cuando llegué al estudio, fue algo muy natural para mí. He trabajado con muchas bandas y músicos, y mi relación con ellos como productor depende del proyecto. Les puedo sugerir ciertas atmósferas, pero no tengo un estilo en particular. Uno que me gusta mucho es el de Phil Ramone, porque creaba una atmósfera extraordinaria. Finalmente, es el disco del artista, no el del productor, y hay que ser flexible para adaptarnos a las circunstancias y el estilo musical que se trate. En mis proyectos, por otra parte, yo hago la ingeniería”.

¿Qué busca Simon Phillips en un estudio? “Que tenga buen equipo y sobre todo, que haya un buen mantenimiento, esto es difícil de encontrar actualmente, ya que se pueden encontrar lugares donde tienen consolas de antaño que fueron muy buenas, pero que no han conservado adecuadamente”.

Con inicios en el mundo análogo, nuestro entrevistado enfrentó los grandes cambios que ofrece la tecnología digital. ¿Cuál es su opinión de estos últimos actualmente?: “Sin duda, es más fácil trabajar con ellos y aunque hay algunos que son caros, tienen un hermoso sonido. La otra parte viene con los home studios y los músicos que producen sus discos de esta forma. Puede ser un  problema, porque creen que lo están haciendo bien, pero muchas veces es la opción que tienen más accesible, porque los presupuestos están muy reducidos. Creo que a muchos nos gusta trabajar en un estudio profesional, con ingenieros profesionales, pero a veces esto no es posible. Estamos ante una generación que no paga por la música y está desapareciendo el arte de hacer un disco, además de que estamos haciendo álbumes que se escuchan con audífonos en celulares”.

Simon Phillips ha impartido algunas clases magistrales y es un privilegio que el próximo 28 de este mes, a la una de la tarde, en el Auditorio Harman y en el marco de sound:check Xpo, esté disponible para músicos, ingenieros y productores que quieran escuchar toda la experiencia que él tiene: “Este tipo de clases han sido muy divertidas, son un aspecto muy importante porque es el momento en el que se escucha el instrumento de manera real y así se aprovecha mucho más el conocimiento. Básicamente, lo que espero es que además de que los asistentes se entretengan y pasen un buen tiempo, aprendan un poco de lo que yo tengo para decir”, finaliza Simon Phillips, una figura enorme y a la vez radiante por su sencillez.

“Creo que a muchos nos gusta trabajar en un estudio profesional, con ingenieros profesionales, pero a veces esto no es posible, debido a los presupuestos reducidos actualmente. Estamos ante una generación que no paga por la música y está desapareciendo el arte de hacer un disco”.