A consecuencia de los sismos que afectaron a diversas entidades mexicanas el pasado mes de septiembre, nuestro país sufrió uno de los momentos más tristes y difíciles en su historia, con múltiples daños y pérdidas irreparables. Ante la difícil situación, el corazón y la fuerza de miles de ciudadanos reaccionaron para ayudar a quien más lo necesitaba y por supuesto, la música no se quedó atrás.

Unión para resurgir

Días posteriores a la tragedia, las puertas del Foro Pegaso, en Toluca, Estado de México, se abrieron para recibir al RockFest 2017, el cual contó con la participación de 18 bandas, como Maldita Vecindad, DLD, Aterciopelados, Cuca, Amigos Invisibles, Jonáz, Siddhartha y Porter, entre otros más, mismos que tocaron frente a más de 25 mil personas, donaron el quince por ciento de la taquilla e instalaron un banco de acopio, en coordinación con la Cruz Roja del Estado de México, en ayuda a las zonas más afectadas por los sismos.

RockFest 2017 contó con dos escenarios, el primero de nombre Peace y el segundo Love, y en los que hubo actividades musicales desde el mediodía sin pausa. En cada participación, los músicos destacaron el trabajo y la unión de los mexicanos ante las adversidades. El evento duró más de diez horas y fue justamente Maldita Vecindad el grupo encargado de cerrar la primera edición de este festival que sin duda logró su objetivo principal, no sólo ser un festival más, sino ser uno con causa.

El evento, que requirió de una óptima organización y producción, tuvo el staff y el personal necesario para el pleno control y una logística adecuada, lo que se tradujo en una grata experiencia para los asistentes y las bandas. La producción de RockFest 2017 estuvo a cargo de la productora 2Hands, encabezada por José Aranda, quien coordinó a su equipo de trabajo para que esta primera edición tuviera éxito.

Apuesta por la unidad

Mauricio Ballesteros, promotor del evento, da los primeros detalles que se resolvieron en RockFest 2017: “El proyecto nació de una idea hace cinco años, y en noviembre de 2016, mis socios y yo empezamos a ver cómo podíamos lograrlo. Queríamos hacer algo desde nuestra trinchera y decidimos organizar un evento; pensábamos en algo pequeño y después lo retomamos a principio de 2017. Deseábamos apoyar una causa: la paz, bajo el concepto Voto colectivo por la Paz. Todo dio un giro después de los terremotos del 7 y 19 septiembre y quisimos ayudar”. Las bandas invitadas al RockFest 2017, al conocer el concepto y causa, respondieron rápidamente con un sí, lo que permitió contar con un gran cartel.

Un aspecto a destacar fue la elección del Foro Pegaso como sede para esta primera edición; los organizadores buscaban un lugar emblemático, con el espacio e instalaciones adecuadas, además de que estuviera bien ubicado para que tanto el público de la Ciudad de México, el Estado de México y distintas entidades aledañas a él pudieran asistir y contribuir.

Otra persona que participó en este evento y que puso no sólo su granito de arena, sino toda su amplia experiencia en la producción de espectáculos fue Thierry Goethals, stage manager y productor técnico de 2Hands, quien supo aprovechar todos los recursos humanos y técnicos para que RockFest 2017 dejara a los asistentes una buena experiencia: “Nos encargamos de todo el proceso de producción, desde su planeación, diseño y ejecución. Hicimos una propuesta visual y fue aceptada, así que empezamos a coordinarnos con todos los proveedores de las distintas áreas. La planeación tomó cuatro meses, apostamos por la calidad d&b audiotechnik en el audio, entre otras marcas en áreas como iluminación”, señala.

El montaje se realizó una semana antes del festival y se dividió en dos partes: primero la construcción de los escenarios, así como el de los techos y posteriormente el equipamiento de audio, luces, video y demás detalles. 2Hands surgió a partir del primer festival Hell & Heaven en 2010 y de ahí ha continuado su trabajo en la producción de otros como Pa´l Norte, Machaca Fest y Hellow Festival, además de varios conciertos unitarios,  consolidando su profesionalismo en eventos con óptimos resultados.

“Hemos desarrollado varios festivales y conciertos; RockFest no tiene una gran diferencia técnicamente hablando, es similar en cuanto a procesos de producción, pero cada evento lleva un diseño diferente, un target y estilo de música distinto. Los diseños que proponemos están adecuados al concepto de cada festival o evento en el que participamos; toda la ambientación visual varía según el festival y factores como los patrocinadores”, agrega el productor técnico.

A pesar del frío y la lluvia que se sintieron durante el festival, el ánimo nunca decayó entre los asistentes, entre otros factores, porque 2Hands trató debidamente los equipos para que no tuvieran problemas. “Contamos con un gran equipo de trabajo, el núcleo lo constituimos seis personas y sabemos la importancia de rodearnos y contar con especialistas en cada área de producción, en los que confiamos plenamente; el crew lo integra gente de Guadalajara, Monterrey, Ciudad de México, y otros lugares del país”, finaliza Thierry Goethals.

Peace & Love, más que dos palabras

En el llamado Escenario Peace de RockFest se ubicó el control maestro, mientras que el Escenario Love fungió como control esclavo. Armando Chong, proveniente de Guadalajara, fue el responsable del audio en el control maestro y quien además estuvo al frente del audio de Cuca, como lo ha hecho desde hace tiempo.

El sistema sonoro elegido fue d&b audiotechnik, de los que se ocuparon gabinetes J8, J12 J Subs (como front fill), así como Q1 y Q12. En total se ocuparon 48 cajas en el PA, integrados en tres clústers, cada uno con 14 cajas J8 y dos J12 por clúster. Arriba del clúster principal se contó con 4 JSubs volados y abajo otros 18 JSubs, en un sistema de arco de d&b audiotechnik, además de seis altavoces por lado como out fill y 16 cajas Q1 como front fill.

“La calidad acústica en el Foro Pegaso, al ser un lugar al aire libre, no tiene complicaciones; el viento es lo que nos podría dificultar, sobre todo a la hora de analizar el sistema, pero no hubo problemas serios. Estos equipos son a prueba de agua, de manera que la lluvia no les afecta del todo; sin embargo, hubo que cuidar otros equipos como las consolas, amplificadores y procesos; siempre estuvimos preparados y nuestro equipo de producción supo contener la leve lluvia que por momentos nos cubría”, señala Armando Chong.

Otro aspecto a destacar fue el uso de varias consolas para este festival, optando por dar las facilidades tanto a las bandas como a los ingenieros para que desempeñaran convenientemente su trabajo. Así, en el Escenario Peace se ocuparon las consolas Yamaha CL5, Midas PRO2 y Avid Venue Profile, mientras que en el escenario Love se utilizaron Digico SD9 y otra Avid Venue Profile. Cabe señalar que bandas como Cuca, Aterciopelados y Maldita Vecindad, contaron con sistemas exclusivos. La primera banda utilizó la Digico SD9, Aterciopelados usó una CL5 de Yamaha y Maldita Vecindad, la Midas PRO2.

“Otorgamos a las bandas todo lo que necesitaban para que su show fuera el deseado; en cuestiones de distribución de audio dejamos también todo lo mejor posible para que sonara muy bien, si bien hicimos modificaciones sobre la marcha, realmente nunca tuvimos una complicación mayor y en mi opinión creo que todos quedaron y quedamos satisfechos. Es como poner una paleta de colores que los músicos vieron y eligieron”, agrega el responsable del audio.

En RockFest también se usó el software de control remoto R1 de d&b audiotechnik, mismo que fue recopilando y enviando, para que los ingenieros alimentaran este sistema de proceso con ciertas predicciones. Una vez controlado, se pasó por los procesadores Lake, que realizaron la distribución completa. Se distribuyó al PA, subwoofers, out fill y front fill, todo por separado. Se hizo un análisis acústico con Smaart, se analizaron todos los sistemas, se alinearon en fase, tiempo, ecualización, y después se unieron.

“Sobre el Escenario Peace tuvimos dos snakes de 56 canales, donde nosotros pusimos una banda y una banda. Se parcharon las necesidades de cada una anterior a su presentación y una vez que estuvieron tocando, el siguiente grupo ya se estaba parchando sobre el otro snake, alternándose. No tuvimos un número exacto de canales, ya que dependía de lo que cada banda ocupara; hubo algunas que utilizaron cuarenta o más canales”, puntualiza Armando.

En monitores, el Escenario Peace estuvo a cargo de Erick Padilla, quien también es monitorista de Cuca. En este sitio se utilizó la consola Avid Venue Profile y monitores de piso y side fill Nexo,  mientras que en el Escenario Love, los monitores de piso fueron d&b audiotechnik MAX2. La microfonía utilizada fue Shure y en monitoreo personal se utilizó la serie PSM1000.

“Trabajé muy bien con la consola, los plug ins dan mucha versatilidad y el equipo es ágil a la hora de su uso. Para esta ocasión, utilicé 27 mezclas, ocho in ears y los 24 buses que entrega la consola Venue”, menciona Erick Padilla.

Además de contar con estos equipos, se realizaron las predicciones pertinentes, lo que brindó calma y seguridad a Erick. “A un monitorista tímido o estático no le irá nada bien; deben estar cercanos al músico, saber qué le falta o qué es lo que requiere, debe conocer la terminología y saber interpretar lo que le piden. En lo personal, me gusta estar en contacto constante con los músicos, la comunicación es la clave para un buen monitoreo”, agrega.

En cuanto a la diferencia entre ser monitorista de Cuca y participar en un festival, Erick Padilla afirma que con el grupo ha aprendido sobre presión sonora máxima sobre el escenario. “No usan in ears pero  a ellos no les gustan, les incomodan un poco, prefieren sentir la presión sonora del monitor de piso. En los festivales se tiene que evitar la retroalimentación y es por eso que se usan mucho más los in ears”.

Juan Manuel Garbini, ingeniero de monitores de Maldita Vecindad, menciona que viajan con sus equipos, desde microfonía alámbrica e inalámbrica, monitoreo personal, líneas, bases, consola y back Line. La consola que utiliza es una Digico S21, la cual fue elegida por su amigable operación y alto rendimiento, además de transportarse fácilmente, gracias a su peso de apenas treinta kilos. Para la presentación de esta banda en RockFest 2017, se utilizaron 48 canales, seis mezclas de monitores personales, una mezcla de técnicos y cuatro mezclas de piso, incluyendo side fills. En lo que respecta a microfonía, Maldita Vecindad trabaja con equipos Sennheiser.

“Tuvimos cuatro mezclas de piso para Sax, Roco, Pato y Aldo; drum fill para el baterista y side fill únicamente para Sax, ya que él no utiliza in ears. Como traemos todo, tenemos ya un diseño tanto de tarimas, como de monitores y siempre manejamos el mismo diseño, viajemos a donde viajemos. Los músicos no hacen soundcheck, pero nosotros sí hacemos linecheck, revisamos que todo el equipo llegue y esté en óptimo funcionamiento. La banda, prácticamente, ocupa los mismos micrófonos siempre, las mismas líneas, monitores personales y backline, lo que les da una gran tranquilidad cuando suben al escenario”, expresa Juan Manuel Galbini.

Trabajo en equipo

Otro aspecto que fue un pilar para que RockFest tuviera excelentes resultados fue la iluminación, la cual estuvo a cargo de Julián Nava “El Rojo”, ingeniero de iluminación de 2Hands, quien comentó que se trabajó  en el diseño realizado por José Aranda y el promotor Mauricio Ballesteros. “Recibí el diseño de iluminación y prácticamente le di vida, fue un gran trabajo, es una constante que en cada show se da cada vez mayor importancia a la iluminación. Atrás quedaron las producciones con luminarias básicas; ahora, las luces son pilares en la producción de espectáculos, complementando las demás áreas. Quienes nos dedicamos a esto, estamos obligados a conocer las tendencias que hay constantemente y con ello mejorar la experiencia tanto del artista como del público”, expresa “El Rojo”.

Para RockFest 2017 se utilizaron más de noventa luces por escenario, con equipos de firmas como Clay Paky, Robe, Martin y Chauvet, por mencionar algunas. El uso de colores consistió en un complemento entre tonos cálidos y fríos, utilizándose colores sólidos en su mayoría. Cada banda jugó con las diversas tonalidades e intensidades que alumbraban el escenario, consiguiendo así una iluminación escénica.  Las consolas que se utilizaron fueron una MA Lighting Grand MA2 y una Chamsys, que la ocupó Maldita Vecindad.

Un área que va de la mano con iluminación es la de video y para este festival, Erick Espinoza estuvo a cargo de esta sección, la cual también ha tomado mucha fuerza y cada vez es más utilizada en espectáculos de gran nivel en todo el mundo.

Para RockFest se realizó una combinación entre superficies de video (pantallas) una en cada escenario y fuentes de video, (cámaras y computadoras de VJs). Se ocuparon cuatro pantallas de diez por cinco metros de ocho milímetros, marca Oracle LED, en las que se proyectaron cortinillas, publicidad institucional del festival y circuito cerrado. Se contó con ocho cámaras, dos de ellas robóticas, una en una grúa de catorce metros, y las demás fueron distribuidas en distintos puntos.

“El video es una herramienta visual importante y cada vez más bandas integran esto a su espectáculo y la gente lo disfruta como un aspecto creativo. El montaje de las pantallas tomó catorce horas, sin mayores complicaciones”, señala Erick.

Cada house contó con un procesador Nova; desde el Escenario Peace se realizó el control para hacer el cambio entre cada VJs en las pantallas, además para el control del circuito cerrado se utilizó el mezclador Atem BlackMagic.

Lo realizado en la primera edición de RockFest 2017 sin duda merece un gran reconocimiento; el trabajo realizado por 2Hands y todos los involucrados en este evento demuestran que los mexicanos unidos somos capaces de hacer y lograr muchas cosas. Dar la mano a quien más lo necesita, sobre todo en circunstancias tan adversas como fueron los sismos de septiembre es una acción noble, humana y que esperemos se repita no sólo en más festivales o conciertos sino día con día y en todos los ámbitos.