Recientemente, el Centro Cultural España en la Ciudad de México fue sede de una clase magistral esperada y bien atendida. El ingeniero de sala Rick Pope, que actualmente opera el audio en sala de la banda inglesa Jamiroquai visitó nuestro país nada menos que para impartir una charla con el objetivo de dar a conocer las oportunidades y el rendimiento que ofrece la consola Yamaha Rivage PM10, todo ello previo al concierto del grupo en la Arena Ciudad de México.

Una clase bien aprovechada

El evento tuvo un lleno absoluto; los asistentes conocieron los secretos y sugerencias que han consolidado a este especialista del sonido como uno de los mejores ingenieros de audio a nivel mundial, con más de 35 años de experiencia en aplicaciones en vivo y en estudio. “Estoy muy contento de estar aquí, veo mucha gente interesada en conocer las prestaciones de la consola Yamaha Rivage PM10 y es una gran satisfacción ver cómo la industria se va profesionalizando, es de gran ayuda, sin duda. Yo crecí en el mundo digital con la consola PM1D y luego ocupé la PM5D; con ambas obtuve grandes prestaciones y óptimos resultados. Siempre me ha gustado el flujo de trabajo y la forma en que estas consolas digitales tienen su propio sistema operativo desde cero. Son muy estables, nunca he tenido un solo error en los más de veinte años que tengo usándolas”, comenta Rick.

Cabe señalar que Rick lleva 23 años trabajando con Jamiroquai y también ha trabajado con artistas como Wasp, Tony Bennet, Faith No More, Santana, Madness, Iron Maiden, George Michael, Peter Gabriel, Oasis, Pet Shop Boys, Simply Red y muchos más, desarrollándose como ingeniero de sala y monitores.

En cuanto al rendimiento y funcionamiento de la Yamaha Rivage, Rick Pope señala que una de las primeras cosas que le gustaron desde que tuvo su primer acercamiento a este equipo fue lo fácil y sencillo usarla: “Lo primero que me gustó de la PM10 es que es muy fácil de usar. No tuve que mirar el manual ni una sola ocasión, lo cual creo que siempre es una muy buena señal. Además de su fiabilidad, facilidad de uso y flexibilidad de la plataforma, es la calidad de audio y el procesamiento de la Rivage PM10 lo que me impresionó desde entonces”.

Otro aspecto que Rick mencionó es la claridad: “Es increíble, tiene una imagen muy clara. Poner ocho inserts en un canal es una locura, no se puede hacer eso en la mayoría de las consolas. Además de eso, los efectos realmente son los mejores que hay actualmente. En el mismo sentido, el procesamiento integrado en la PM10 es impresionante. También me gusta mucho la emulación de circuitos Open Deck, la pongo en los buses izquierdo/derecho y suena muy bien a 96 kHz. Incluso la puse en la voz de Jay Kay y con ello le doy al sonido profundidad real y agrega un cierto calor”.

“También me gusta la emulación Rupert Neve Silk, la estoy empezando a mezclar en la batería, mientras que las reverberaciones son muy buenas. Con las teclas rápidas puedo acceder rápidamente a todo lo que necesito y me gusta el grabador USB, que me permite grabar el programa en diferentes formatos o frecuencias de muestreo y no necesito usar ningún equipo externo”.

Y en la Arena CDMX…

Cabe mencionar que no sólo Rick estuvo presente en la clase magistral, sino que también lo hizo el baterista de Jamiroquai, Derrick McKenzie, quien dio a conocer que ha quedado con una muy buena impresión del funcionamiento de la consola, a lo que comenta: “Normalmente las bandas no decimos nada con respecto al audio, desconocemos el rendimiento o prestaciones de equipos como son las consolas, pero soy testigo de la calidad y del rendimiento de este sistema; suena increíble. En la banda, los músicos estamos sorprendidos, nos gusta el sonido, es algo que reconocemos y que nos tiene muy contentos, es algo excelente”.

Por último, Rick Pope señaló que trabajar con Jamiroquai ha sido una gran experiencia a lo largo de su vida. Agregó que Jay Kay es una persona exigente pero eso le ha ayudado a aprender, esforzarse  y sorprenderse de sí mismo.

“Es la primera vez que nos presentamos en la Arena Ciudad de México y sin duda fue un gran reto, pero con base en el apoyo y trabajo de todo el staff de producción, las cosas salieron conforme a lo planeado. La Rivage PM10 de Yamaha respondió muy bien. Las características y especificaciones más importantes con las que cuentan este equipo son notables: puedo conectar todo, llevar escenas y correrlas sin problema. Nunca he tenido complicaciones; al contrario, este equipo simplifica y facilita mi trabajo. Lo mejor de todo es que el público disfrutó del show”, finaliza el ingeniero de audio.

La profesionalización en la producción de espectáculos es una constante que cada día toma más fuerza en esta industria, lo que significa que cada vez se realizan producciones de gran nivel, logrando que el público tenga una mayor y mejor experiencia en cada concierto. Lo hecho por Yamaha, al organizar esta clase magistral con este importante personaje, sin duda debe reconocerse, gracias a los conocimientos que pueden y deben ser aplicados para ofrecer mejores producciones.