Conocido por su trabajo como cantautor, compositor y productor, el colombiano Pantoja ganó tablas en estos oficios artísticos por dos vías: una, como integrante de la banda de Andrés Cépeda, colaboración que arrojó un par de discos y les valió el Latin Grammy en 2015 por el disco “Mil Ciudades”; y dos, por el trabajo que previamente realizó en los estudios de grabación de su país: el legendario Audiovisión y GrooveStudio.

Para el intérprete de “Cómo me sientas tú tan bien”, la guitarra fue el origen: “Es la gran compañera de mi carrera musical (su stock de instrumentos incluyen las Epiphone Master Bird Deluxe, Takamine T99, Fender ‘78 y Telecaster), y gracias a ella también me reconocen como productor. Ayuda mucho ser músico, pero sin separar la parte de la ingeniería: saber poner un micrófono y capturar los instrumentos, que también tenga alma eso que si bien no es tan humano, sino técnico, debe percibirse alma y corazón en el sonido por el bien de la música”.

“En ese sentido, en mi home studio tengo equipos muy bien adecuados, encaminados a grabar de una manera muy orgánica; ocupo la tecnología digital, pero mi orientación es a lo acústico y tengo herramientas acordes para ello”, detalla.

Hoy, con más de siete millones de reproducciones vía streaming de sus canciones, la faceta solista de Pantoja comprende los discos “Viarteria” (2013),”Trébol” (2015) y “Tan difícil de entender” (2019), siendo en éste el primero donde se acompaña en la producción de un músico “externo”, su colega y amigo Juan Pablo Rentería, tecladista de su banda.

“En mis discos busco potencia en mis ideas y los caminos para hacerlo posible, lo que no puedo con la música de otros; Juan Pablo me conoce bien y por eso pudimos conseguir lo que queríamos. Como productor respeto mucho la cabeza de la persona que se dirige a mí con su música; busco su punto único, qué es lo que debemos explotar, y hacer que resalte. Ir detrás de su camino, nunca imponiendo. Soy de esa clase de productor que deja ser al artista”.

Mezcla y masterización en oídos ajenos: “En Colombia como en Brasil, Argentina, México y Miami, hay gente muy capaz para mezclar con la que debemos trabajar para aprender. Mis últimos discos los ha mezclado Harbey Marin en GrooveStudio, y la masterización se ha hecho en Classic Master. Son procesos difíciles porque uno piensa que nadie conoce mejor tu música y que sólo tú distingues el resultado que quieres; dejar eso en otros implica respetar su gusto y aceptarlo”.

Conectar con escuchas atentos como los que ha cautivado su música en México es impensable sin las plataformas digitales, asegura Pantoja: “Soy el más agradecido con estas tecnologías porque nos dio la posibilidad a los músicos emergentes de generar nuestros seguidores. Se me hace espectacular y pienso en el impulso que me dieron con el segundo disco y la generación de todo lo que ha pasado. ¡Ampliaron el espectro entre los que hacemos música y la gente que de vedad quiere escucharnos!”, finaliza este creador musical que tiene en México un lugar especial para darse a conocer.