Dos noches de ska, rock y reggae se vivieron en la Arena CDMX con los conciertos que El Panteón Rococó ofrecieron en este recinto y que también fueron el marco para la presentación del sencillo “Infiernos”, como preámbulo del nuevo material discográfico. Bajo el concepto del mismo nombre, el objetivo fue traer a nuestros propios demonios a bailar, hacerlos parte de uno mismo y sumarlos a la fiesta, que también llamamos vida.

Durante casi tres horas, los asistentes bailaron al ritmo de canciones como “Reality shock”, “Arréglame el alma”, “Vendedora de caricias”, “El último ska”, “La carencia” y “La dosis perfecta”, entre muchos otros.

La noche contó con invitados especiales como Los Ángeles Negros, Lila Downs y Alex Lora, quienes se unieron a este festejo que también marcó los 24 años de existencia de Panteón Rococó. La banda que abrió el show fue la agrupación francesa Dub Inc, quienes también pusieron a bailar a la Arena CDMX con su ritmo reggae.

Estética steampunk

El show contó con una producción de estética steampunk, una rama de la corriente Underground, en la que todo está enfocado en un retrofuturismo de finales del siglo XIX. Máquinas de vapor, engranajes, ventiladores, aspectos industriales, tonos ocres, sepias, óxido, así como negros y fríos fueron parte del aspecto visual de los conciertos y  todo esto estuvo acompañado de un atractivo diseño de iluminación, compuesto por más de 350 luces, que en todo momento lucieron al ritmo del Panteón Rococó. El diseño estuvo a cargo de Julián Nava, “El Rojo” y contó con la programación de Zanoni Blanco, ingeniero en iluminación de la banda.

Así, la iluminación creó ambientes y atmósferas idóneas entre el público y la banda. Se dividió en tres fases, lo que ayudó a encaminar a los asistentes en una especie de sube y baja de emociones durante el show. Además, la audiencia pudo interactuar con el grupo en algunas canciones por medio de la aplicación Iupix, esto mediante las indicaciones de la banda de abrir su aplicación y seleccionar la canción para crear un espectáculo colectivo de luces en toda la Arena.

La labor realizada por José Kid Anguiano, production manager, y de todo el equipo de producción, se tradujo en un espectáculo de calidad en el que las distintas áreas se acoplaron de manera integral, generando excelentes resultados para la banda y por supuesto para el público.

“Buscábamos reinventarnos; ya habíamos hecho algo increíble durante la presentación de los veinte años del grupo en la Arena CDMX. El reto principal fue integrar y alinear a todas las áreas, ya que no queríamos que trabajaran por separado, sino que todo estuviera integrado. Ese fue el reto, sensibilizar a todos. Hablando y llegando a acuerdos lo conseguimos”, comenta José Kid Anguiano.

Una de las empresas involucradas en el desarrollo de este espectáculo fue la compañía Showco, quienes al tener una estrecha y cercana relación con el diseñador lumínico Zanoni Blanco, brindaron el apoyo de equipo de iluminación, así como de las consolas MA Lighting GrandMA3 y GrandMA2 Full Size.

“En Showco estamos comprometidos con el apoyo y mejora de procesos de todos los iluminadores. Con Zanoni tenemos una gran amistad y tratamos de estar presentes en las producciones en las que participa. En esta ocasión platicamos con él y quisimos sumar en esta experiencia y así fue. También lo platicamos con Kid Anguiano y conseguimos no sólo las consolas, sino equipo de alta gama de las marcas Robe, Vari-Lite y Showco; buscamos encuadrar el rider y así lo hicimos; el resultado me gustó mucho, el diseño de iluminación fue muy bueno”, señala Mario Torres, gerente de ventas del área profesional de Showco.

Iluminación total

El diseño de iluminación, escenario y video fue desarrollado de manera integral para crear todo un proyecto, el cual también incluyó pasarelas, pantallas y hasta vestuario. Los modelos de luminarias fueron, entre otras, Robe Mega Point, Spider, Patts, Solaris Flare, minibrutos de una sola lámpara y paredes de LED de la firma Showco, además de equipos Elation Chorus, Vari-Lite VL2015 Spot, VL2500 Wash y Chauvet Colorado. La consola GrandMA3 Full Size se ocupó para la iluminación dirigida al público, mientras que la GrandMA2 Full Size fue para correr el show; ambas trabajaron en red. En total se ocuparon 13 universos y la programación tomó 3 semanas.

“Tengo 19 años como ingeniero de iluminación de Panteón Rococó y ha sido una de mis mejores experiencias en mi vida”, menciona Zanoni. “Sin duda, se corre el riesgo de ser repetitivo y esto es algo que evito. Hay canciones que vienen tocándose desde hace quince años, entonces nos damos a la tarea de platicar con todo el crew de producción y por supuesto la banda, para que las cosas se hagan y se muestren diferentes, con un sentido actual. En este show participamos muchas personas. Me apoyé de Israel González en la programación y operación para tener una lluvia de ideas y así se logró este gran espectáculo”.

En lo que respecta al uso de tonos, estos fueron ocres y sepia; al tener una estética steampunk, se buscó destacar ese estilo. Hubo canciones en las que el baño total se hizo con estos colores, además de tonos fríos, los cuales ayudaron a maquillar el mensaje que la música brindaba. Por ejemplo, en la canción “Infiernos”, el inicio se tornó con un tono azul, a diferencia del cliché en el que el rojo es el color de los infiernos, ya que la melodía hace referencia a que se respira un ambiente de nostalgia a la medianoche al llegar a Berlín, para después elegir el color rojo y subir así su intensidad.

Otro aspecto a destacar es que en todo momento se jugó con la cantidad de luces. En ocasiones, se subían algunas y otras se bajaban, para al final dar un mayor dinamismo y ambientación con las luces.

El show se dividió en tres bloques: durante el primero (con duración de seis canciones), la banda se mantuvo en la parte del escenario, con un estilo más pasivo y tenue, sin utilizar ninguna de las tres pasarelas, lo que añadió una temporalidad, suspenso y ambientación dinámica sin quemar ninguna escena. Los siguientes bloques estuvieron acompañados de temas clásicos como “La carencia” y “La dosis perfecta”, en las que se utilizó un porcentaje mayor de luces y los músicos recorrieron las pasarelas.

El montaje tomó entre doce y 16 horas y se ocuparon cerca de cien motores entre luces, audio, pantalla, escenario y cableado.

“Me gusta crear emociones y basarme en la psicología del color en cada una de los espectáculos en los que colaboro. He aprendido a preguntar qué es lo que no quieren que pase, lo que me ayuda y facilita mi trabajo, además, claro de platicar siempre con la banda y los productores para conocer los detalles y las herramientas con las que contamos. El diseño de iluminación presentado en la Arena CDMX es el mismo que se llevará de gira y se adaptará según el lugar donde se presente, a fin de ofrecer al público espectáculos con calidad en todos lados”, finaliza Zanoni Blanco.

Dr. Shenka, Missael, Leonel Rosales, Darío Espinosa, Paco Barajas, Hiram Paniagua, Felipe Bustamante, Gorri y Tanis: el imparable y rebelde Panteón Rococó demostró una vez más su vigencia, no sólo del género ska, sino del rock en español, y de la mano de una gran producción, ofrecieron un espectáculo que se tradujo en toda una experiencia musical y visual para todos los asistentes.

Rider Iluminación Panteón Rococó

Consolas

  • (01) MA GrandMA2 Full Size, (01) GrandMA3 Full Size

Luminarias

  • (36) Robe Mega Pointe, (24) Spider, (12) Patts 2017
  • (24) TMB Solaris Flare
  • (26) Elation Chorus Line
  • (24) Vari-Lite 3015 Spot, (52) VL 3500 Wash (30 en el escenario y 24 sobre el público)
  • (24) Chauvet Colorado zoom (par LED)
  • (02) Martin MAC Viper Performance

Dimmer

  • (12) Fresnel
  • (06) Lx4 Mole, (06) Lx3, (12) Lx2, (06) Lx1, (12) Lx2 (piso), (12) Lx1 (público)