Guitarrista y con estudios en ingeniería de audio en SAE Institute de la Ciudad de México, Andrés Guerrero está captando oídos desde hace año y medio al convertirse en aliado en las grabaciones del productor Humberto Gatica desde el control room de Lionshare Studio en Los Ángeles: en menos de dos años, pasó de asistente general a ingeniero y hoy ostenta créditos para discos de Beto Cuevas, Carlos Rivera y Gerónimo Rauch, entre otros.

“Una amiga me pasó su contacto y lo perseguí por meses. Cuando llegué, la idea era estar un mes mirando para aprender; yo siempre era el primero en llegar y el último en irme, me tocó hacer cafés y poco a poco involucrarme en los proyectos. Un día me tomó por sorpresa que me dieran la noticia de que se iba el ingeniero que estaba y me ofrecieran su puesto. Lo primero que hice fue hacer maletas y irme con Humberto a Londres para grabar una orquesta en Abbey Road, ¡fue impresionante! Al volver a Los Ángeles hicimos el disco de Beto Cuevas, que tiene una canción a dúo con Ana Torroja. Luego hicimos el disco de Gerónimo Rausch -que también trae un par de dúos, uno con Natalia Jiménez- y después Humberto me tuvo la confianza para encargarme la grabación de Carlos Rivera en los estudios de Sony en la Ciudad de México”, comparte Andrés entusiasta.

La persistencia del ingeniero, en combinación con sus conocimientos, corrobora que en el ámbito de la grabación en Latinoamérica, el nivel técnico de los ingenieros es adecuado: “Está creciendo, sin duda hay más ingenieros talentosos y lo que necesitamos es salir al mundo, porque en esto hay que experimentar para crecer; vivir lo que pasa en el estudio de forma real, tal como me pasó con Humberto. Junto a él valoré la paciencia, persistencia y pasión constante para cumplir el anhelo de crear música que perdure. Es impresionante ver la energía y tiempo que dedica al hacer un disco y conseguir que tenga su propio sonido; en ningún momento pierde motivación: si la producción pide una orquesta que sonará treinta segundos en la canción, se toma horas en este detalle, para que cuando entre a la mezcla sea contundente”.

Convergencia análoga-digital, puente necesario: “Usar consolas y herramientas análogas es motivante para modelar el sonido en una producción de forma fácil y natural, o equipos que Humberto tiene, como el micrófono Telefunken ELAM-251, con el que grabó Michael Jackson y que sigue usando Celine Dion, es sorprendente. Yo a la par utilizo las bondades de lo digital, porque sé que seguirá mejorando en cuanto a sonido; desde mi perspectiva creo que quienes entiendan y recurran a las posibilidades de producción musical que hoy tenemos, software y aplicaciones para grabar en conjunto y a distancia, podrán innovar y crear cosas a nivel sonoro interesantes”, concluye certero Andrés.