Nacida en Nueva York, Mimi Fox comenzó con la batería a los nueve años y al año siguiente fue conquistada por la guitarra, instrumento que la ha llevado a importantes escenarios en el mundo entero. Su carrera es impresionante: ha tocado y grabado en estudio con músicos de gran nivel como Stevie Wonder, Charlie Byrd, Stanley Jordan, Charlie Hunter, Branford Marsalis y Diana Krall, y tiene un modelo de guitarra con su nombre. Ni más ni menos.

Mimi Fox lanzó tres discos en la disquera Favored Nations de Steve Vai, incluyendo el DVD de 2010 “Live at the Palladium”.

Un largo camino

Ahí no queda todo. Como compositora, Mimi ha escrito e interpretado partituras originales para orquesta y documentales, y ha aparecido en numerosos programas de televisión y radio en su país natal. Como educadora, ha impartido clases magistrales en todo el mundo mientras se desempeñaba como jefa del programa de Guitarra en la Escuela de Jazz en Berkeley y profesora adjunta en la Universidad de Nueva York. En 2005, Mimi recibió un premio de la Asociación Internacional de Educadores de Jazz gracias a su destacado servicio a la educación en dicho género musical. También ha publicado varios libros didácticos interactivos.

Los lanzamientos en discos de Mimi Fox como solista llegan a la decena, incluyendo su más reciente álbum “Standards, Old & New”, que goza de amplia aceptación en los círculos del jazz.

Para el acercamiento a las nuevas generaciones en otros canales de comunicación, la guitarrista brinda clínicas y sugerencias a través de videos en YouTube, que han recibido cientos de miles de visitas. Y es justo con una masterclass que decenas de visitantes a sound:check Xpo podrán conocer y escuchar a Mimi Fox en abril próximo.

Mimi nunca ha estado en la Ciudad de México: “Estoy muy emocionada por ir. La música mexicana que he podido escuchar realmente me gusta y me inspira”, comenta de inicio, y pasa a los recuerdos musicales familiares; “Crecí en un entorno muy musical, pero la primera vez que me fui a California, con 23 años, pensaron que no podría vivir de ello. Yo quería más libertad musical y artísticamente y la encontré en San Francisco”.

Cuando tenía 17 años, Mimi salió de gira por primera vez: “Fue muy importante para mí, porque empecé a conocer a otros músicos que se convirtieron en mis maestros; me enseñaron en confiar en mí y en comprender que lo que más importante es escuchar. De ahí para adelante, la evolución de mi sonido ha surgido porque no sólo soy guitarrista, sino también profesora. Aprendo de mis alumnos y de mis compañeros músicos. Cuando viajo alrededor del mundo, me doy cuenta de las necesidades del público y me inspiran en mi trabajo como compositora, eso me cambia y me marca como ser humano”.

Por supuesto, una de las facetas más importantes para Mimi Fox es su proceso de composición: “Tengo que estar inspirada para componer; para mí eso es básico. Este camino empieza cuando algo toca mi corazón; si no me mueve, no lo disfruto. Compongo tanto en la guitarra como con el piano”. Este talento le ha dado el patrocinio de las guitarras Heritage, de las que un modelo lleva su nombre.

Mimi Fox llegó a la escena del jazz internacional en los noventa con dos CDs en Monarch Records, uno de ellos llamado “Kicks”, proyecto con colaboradores como Joey DeFrancesco, Russell Ferrante, de Yellowjackets, y Will Kenney.

Grabación, a solas y con aliados

Es de suponer que Mimi Fox haya estado en muchos estudios de grabación. ¿Existe uno que recuerde especialmente? “En San Francisco tenemos estudios muy especiales, por su equipo y su personal, que da muy buen servicio, como Fantasy Studio. Trabajo con diferentes ingenieros todo el tiempo; yo me grabo sola en mi propio home studio cuando mejor me parece y eso me da mucha libertad. Para mí es un proceso muy sencillo”.

“Que los músicos tengamos home studios puede ser bueno o malo, si entras a un estudio donde te sientes bien, eso no tiene comparación y es lo mejor que puedes hacer si te ayuda a trabajar mejor. Si trabajas con un ingeniero que hace muy bien las cosas, es muy bueno. Pero también, en mi caso, contar con un home studio da mucha libertad para captar lo que quiero cuando lo necesito. Depende de la situación en la que estés y tus necesidades”.

Todas estas experiencias han sido muy útiles a Mimi para su labor como educadora: “Una de las cosas que me han ayudado es estudiar todo el tiempo, porque siempre trato de aprender nueva música, y cuando estoy con mis alumnos también aprendo, creo que esto se trata de ser una persona consciente y cuando doy clases trato de transmitir el amor que le tengo a mi instrumento, la inspiración y la pasión que tengo por él”. Esto es lo que espera la invitada a sound:check Xpo en su próxima masterclass: “Quisiera, antes que nada, disfrutar el momento y divertirme, compartir lo que sé con los asistentes y el amor por la guitarra en todos estos años. Espero ser capaz de que la gente se sienta bien al tocar su propia música y brindar algo de inspiración”.

Es así como esta guitarrista, quien inspirada en la amplia variedad de música escuchada por su familia (todo tipo de ritmos clásica, Dixieland, Motown) y su propia inclinación hacia el rythm & blues, compró su primer disco de jazz cuando tenía catorce años. Ese álbum de John Coltrane cambió el curso de su vida musical; comenzó a viajar al salir de la escuela y finalmente se estableció en la Bahía de San Francisco, donde ha encontrado su mejor lugar.

Ya sea como extraordinaria solista o en duetos deslumbrantes, Mimi Fox se apodera de la imaginación de su público con su pasión, el alma y el oído infalible para la belleza.

Mimi ha impartido master clases alrededor del mundo, mientras era jefa del programa de Guitarra en la Jazz School en Berkeley y como profesora adjunta en la Universidad de Nueva York.