Por Nizarindani Sopeña
Desde su fundación en 1965, LCI se ha comprometido a atender de manera especial y única las necesidades de cada cliente, porque en el medio del espectáculo no existen dos proyectos iguales. Esa es la fortaleza de la compañía y lo que la ha consolidado como la aseguradora más grande de América Latina en su tipo, con una expansión que es reflejo de su interés por servir. Además de seguros personales, empresariales y para el espectáculo, LCI ofrece múltiples servicios para brindar a los proyectos la solidez y el apoyo que necesitan para llegar a buen puerto: consultoría legal, administrativa y contable, así como medios para acceder a financiamiento, garantías y fianzas.
Además de seguros personales, empresariales y para el espectáculo, LCI ofrece múltiples servicios para brindar a los proyectos la solidez y el apoyo que necesitan para llegar a buen puerto, como asesoría y acompañamiento a sus clientes.

Precursores de soluciones a la medida
Para conocer más sobre la trayectoria, las soluciones y la visión a futuro de LCI, la conversación con Enrique Torres, gerente comercial de la misma, se hace necesaria. Enrique cuenta con 28 años de experiencia en seguros para el área del espectáculo y comparte las claves del éxito de esta empresa pionera. “En LCI no solamente nos dedicamos a la parte de eventos y conciertos, sino todo lo que conlleva la parte audiovisual. La compañía nació precisamente de las necesidades que tenía la industria cinematográfica de encontrar coberturas que estuvieran acorde a sus necesidades. Esto nos hace pioneros en el desarrollo de soluciones y seguros especializados para este nicho de mercado”.
“Los requerimientos que hubo en 1965 hicieron que nuestro fundador diseñara las coberturas que hoy tenemos y que hemos actualizado”, señala el gerente comercial; “porque el medio es muy específico. A través de este tiempo, LCI se dio a la tarea de ofrecer coberturas con características concretas. Nos enfocamos en buscar las mismas necesidades que la industria nos hace ver y que nosotros llegamos a entender, que son muy distintas a las que se pueden encontrar en un seguro convencional”.
Lo que comenzó en ese tiempo formó la base de lo que LCI puede ofrecer hoy. “Esto nos da la pauta para que podamos asegurar eventos en vivo, como conciertos, festivales y exposiciones —, Corona Capital y EDC, entre otros—, además de activaciones de marca, muestreo de producto, obras de teatro y ballet”, menciona Enrique. Hasta la fecha, la compañía ha asegurado más de 260 mil producciones, entre eventos y proyectos audiovisuales.


En cuanto a lo que se asegura concretamente en un evento en vivo, el gerente comercial de LCI detalla: “En eventos en vivo se asegura la sede donde este se llevará a cabo, para el recinto y el público. Y posteriormente tenemos a proveedores de distintos servicios. Está el equipo de audio, iluminación, video, los escenarios, el backline, las plantas de luz, servicios de alimentos y demás. Todos se mueven de forma independiente y se conjuntan para hacer un solo evento. Hay muchas circunstancias que pueden llegar a suceder, tanto a los equipos como a la gente que trabaja en ellos”.
Sobre la relación con los productores, Enrique comenta: “En la industria hay gente que está muy comprometida con su proyecto, y la parte del seguro lo considera muy importante, de manera que lo anticipan con mucho tiempo. Nosotros buscamos hacer un traje diseñado a la producción y contamos con 52 coberturas para adaptarlas a las distintas necesidades”.

Un catálogo de servicios para elegir
Para comprender la evolución de LCI y el lugar que ocupa, su gerente comercial explica: “La compañía nació de la industria del cine, asegurando la producción de películas, proyectos que nos llevaron a la parte audiovisual. Sin embargo, esto mismo nos hizo entender las necesidades de toda la industria del espectáculo. Y conforme pasó el tiempo, fuimos diseñando coberturas para atender otros nichos de mercado, como los eventos en vivo —conciertos, exposiciones, obras de teatro, lanzamientos de marca, convenciones, eventos empresariales e incluso eventos sociales, que invierten importantes cantidades—, pero también damos servicio a las casas arrendadoras o prestadoras de servicio, que prácticamente son proveedores que dan servicio a la parte audiovisual o a la de eventos, con la renta de equipo, vestuario, escenarios y demás”.

“Nosotros seguimos buscando y enfocándonos en las necesidades de la gente de producción para poder ir de la mano con ellos, modificando y creando coberturas. Hay que actualizarse y estar de la mano con la gente de producción para poder tener todos esos requerimientos satisfechos”.
Acerca de la conciencia que existe actualmente sobre el aseguramiento de eventos, Enrique considera: “Creo que ha estado evolucionando. Si bien anteriormente la gente de producción buscaba solo asegurar la necesidad a los que la ley los obliga, creo que cada vez hay un poco más de interés, debido a ciertos eventos donde hemos visto la interrupción de un evento por diferentes causas, incluyendo el clima. Si no tenemos un seguro adecuado, puede haber pérdidas muy considerables. Somos un aliado muy importante para la gente de producción, porque buscamos tomar los riesgos a los que pueden estar expuestos. Estos riesgos los comparten con nosotros precisamente para prever que, si algo sucede, ellos puedan hacer frente a las necesidades de la industria. Hay un sinnúmero de gente que participa y de recursos que hay invertidos en la industria”.
En cuanto a la percepción sobre el costo de los seguros, el gerente comercial de LCI menciona: “Hay gente que piensa que el seguro es caro, y la verdad es que no es así; un paquete de producción que incluye la parte de responsabilidad civil, cancelación del evento y otras coberturas adicionales puede costar alrededor del cinco por ciento de su presupuesto. De hecho, el seguro debería formar parte de él y nosotros asesoramos y acompañamos al productor, hacemos un análisis de su cobertura y lo orientamos para ofrecerle productos específicos para su necesidad en la industria, de la escala que sea. Al final de cuentas, hay un riesgo, y se debe cubrir a las personas y los equipos que están involucrados”.

Enrique hace un llamado especial a recordar: “En esta industria, la mayoría del personal es eventual y no tienen prestaciones sociales; sin embargo, la ley obliga al empleador a que, aunque se contrate por un día u horas, a tener la responsabilidad de solventar la necesidad que indica la ley. Los productores son creativos y buscan innovar, y dentro de eso pueden perder un punto de vista muy importante, que es el riesgo al cual está su gente o el público. Por eso vamos con ellos de la mano en sus creaciones”.
Con seis décadas de trayectoria, más de 260 mil producciones aseguradas y un portafolio de 52 coberturas especializadas, LCI se posiciona no solo como una aseguradora, sino como un socio estratégico para la industria del entretenimiento en América Latina. Su capacidad para entender el lenguaje único de cada proyecto, desde un concierto masivo hasta una producción cinematográfica, y su compromiso con la innovación constante, los mantienen a la vanguardia de un sector que no deja de evolucionar. La clave está en la prevención, el acompañamiento y la confianza, porque en el espectáculo, cada proyecto es único.



