Con recientes visitas a la capital mexicana, la banda española Izal está sumando seguidores de manera constante. Hasta el Lunario del Auditorio Nacional llegaron para presentar su reciente disco llamado “Autoterapia” y la conversación acerca de este trabajo se hizo necesaria:

“Ha sido una evolución lógica. Nuestro primer disco (“Teletransporte”, 2010), se grabó en Estudios Reno, de la mano de Lucca Petrica, y fue financiado por crowfounding. Fue  un álbum que se grabó en una semana y con un equipo limitado. El segundo se grabó entre el estudio Neo, en Aranda de Duero, y Reno, nuevamente. En este trabajo invertimos un mes aproximadamente y ya fue un paso adelante en cuanto a sonido y producción”, comentan.

“Nuestra aventura con los productores Santos y Fluren comenzó con la grabación de “Copacabana”, nuestro tercer álbum”, continúan; “buscábamos un sonido más denso y sucio (en el buen sentido), y quedamos muy satisfechos. También ayudó el hecho de que tras cinco o seis años muy intensos, la banda estaba muy engrasada y durante esos años nuestro equipo fue creciendo. Nuevos equipos, pedales…todo eso ha llegado a un nivel muy alto con la grabación de Autoterapia. Nos hemos permitido el lujo de pasar dos meses dándole vueltas a los temas, probando técnicas nuevas de producción con respecto a lo anterior y dándole muchas vueltas al concepto y arte del disco, además de los videoclips y demás. Autoterapia fue grabado en el estudio La Casamurada, en Tarragona, y en Blind Records, en Barcelona”.

El camino ha estado lleno de aprendizaje. Acerca de la aplicación de éste a su nueva producción, el grupo comenta: “Al ser nuestro cuarto disco, ya son muchas las pruebas y errores superados, con lo cual se ahorra mucho tiempo, mismo que usamos para probar cosas nuevas para nosotros. En esta ocasión, Santos y Fluren co-produjeron este álbum con nosotros y la masterización se realizó en New York”.

“Con ellos conectamos bastante bien como personas y tenemos un gusto musical parecido, lo que hizo que todo fuera muy fluido, con pocos conflictos. Realmente fuimos siete personas jugando con la música y la producción”, menciona la banda.

El estudio elegido, La Casamurada, en Tarragona, es una construcción medieval con funcionalidad extraordinaria y fue seleccionado por Izal, “porque tiene una sala impresionante donde se consiguen cosas a nivel sónico que no pasa en otros sitios y porque nos permitió vivir durante un par de meses centrados en lo que estábamos haciendo”, señalan. Ahí, echaron mano de instrumentos como banjo, Lap Steel, guitarras de doce cuerdas, teclados Moog, Juno, Pianet y Rhodes, y pedales varios como el Organelle y Kaoss Pad.

Con la presentación del disco Autoterapia en foros como el Lunario de la Ciudad de México, Izal va afianzando su carrera de manera firme; vienen con todo y aquí siempre recibiremos muy bien a talentos como el suyo.

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