Como cualquier ingeniero puede testificar, la grabación de un concierto en vivo no es para los débiles del corazón. Es un mundo impredecible, desde el medio ambiente hasta la espontaneidad de la actuación misma. Y dentro de ese mundo, aún menos ingenieros se atreven a entrar en el reino de las orquestas sinfónicas y actuaciones acústicas, donde las demandas son aún más pronunciadas.

Jim Stern ha estado felizmente habitando ese mundo por más de treinta años. El propietario de Earful Recording pasa sus días creando escrupulosamente grabaciones en vivo de algunas de las actuaciones más difíciles. “Mi especialidad es la grabación de orquestas sinfónicas e instrumentos acústicos: cuartetos de cuerda, octetos de madera y mucha música clásica”, expresa. “Mis grabaciones están básicamente en vivo a dos pistas: la grabación en vivo y la mezcla sobre la marcha. Me encanta”.

“Tengo la suerte de trabajar con el buen nivel de los músicos a quienes grabo”, continúa Jim. “Son profesionales consumados que quieren tener una grabación auténtica y precisa de su desempeño, no quieren crear una producción multipista con overdubs, buscan una representación real de su trabajo”.

Desde música sinfonía e iglesias hasta las bandas al aire libre, el ambiente de Jim siempre está cambiando. “Cada recinto es diferente, cada conjunto es diferente”, observa. “Cada uno requiere diferentes configuraciones de micrófono, diferentes preamplificadores y diferentes equipos periféricos”.

Pero, dice Jim Stern, hay una parte de la cadena de grabación que no cambia. “Una vez que hayas elegido esas partes frontales, la única constante para mí tiene que ser mi grabadora; el medio de grabación es lo que dice honestamente cómo sonarán las canciones”. Y para la mayor parte de su carrera, la grabadora de su elección ha sido Tascam.

“He estado usando grabadoras Tascam durante años, especialmente la DA-3000″, afirma. “Es un equipo que realmente me ha hecho la vida más fácil. Una orquesta sinfónica tiene un rango dinámico enorme, desde el más pequeño chirrido de un violín a una pared masiva de sonido. Con el formato de un bit de la DA-3000, tenemos 117 dB de rango dinámico: todo se captura”.

La fiabilidad es otro factor crítico, dice Jim, y otra área donde Tascam ofrece mucho. “Debido a que estamos moviendo nuestros sistemas todo el tiempo, necesitamos tener un equipo que sea confiable y la DA-3000  sencillamente suena bien”.